Vista de carteles a favor del Sí y del No a los matrimonios de parejas del mismo sexo, en Donegal, Irlanda. Foto: EFE

Vista de carteles a favor del Sí y del No a los matrimonios de parejas del mismo sexo, en Donegal, Irlanda. Foto: EFE

Dublín, 22 may (EFE).- Las redes sociales y los medios de comunicación documentan este viernes la llegada a Irlanda de cientos de ciudadanos que están fuera del país y que quieren votar en el referéndum sobre la legalización del matrimonio entre parejas del mismo sexo.

Poco más de tres millones de irlandeses están llamados hoy a las urnas para pronunciarse sobre este asunto, pero dado que no existe el voto por correo en este país, muchos de ellos han viajado para ejercer este derecho.

El interés es importante ya que, según el registro electoral, 66 mil irlandeses se han inscrito en su lista para poder votar en las últimas semanas, sobre todo estudiantes y gente joven, mientras que las redes sociales muestran fotografía y vídeos de individuos y grupos que llegan a Irlanda por mar y aire.

El diario The Irish Times o la cadena pública RTE recogen en sus páginas web varios perfiles de usuarios con instantáneas tomadas en los ferrys que conectan Irlanda con el Reino Unido o a bordo de aviones, la mayoría con un marcado ambiente festivo.

Uno de ellos es Keith Mills, conocido activista gay y, según él, agnóstico, pero que rechaza el matrimonio homosexual porque, dice, otorga a esas parejas el derecho a solicitar una adopción y, por consiguiente, priva a un menor de su derecho a tener “un padre y una madre”.

“Voy a votar en contra del matrimonio homosexual”, dijo a Efe Mills en conversación telefónica poco antes de tomar esta mañana un vuelo a Dublín desde Viena (Austria), donde cubre para una web irlandesa especializada el Festival de Eurovisión.

“Soy homosexual, pero creo que los intereses de las parejas de gays y lesbianas están mejor cubiertos por la Ley de Uniones Civiles de 2010, no es necesario que se les conceda protección constitucional”, recalcó Mills.

Por contra, Catherine Keane, madre soltera de 42 años, recordó que la propuesta del Gobierno no tiene que ver con asuntos relacionados con la adopción o la maternidad subrogada, sino que, simplemente, “es una cuestión de igualdad y que solo detalla quién puede casarse con quién”.

En esa papeleta de votación, el electorado debe contestar con un “sí” o un “no” a la propuesta del Gobierno irlandés, de coalición entre conservadores y laboristas, sobre si el “matrimonio puede ser contraído de acuerdo con la ley por dos personas sin distinción de su sexo”.

Esa es la frase que el Ejecutivo, que cuenta con el apoyo de todas las fuerzas políticas nacionales, quiere añadir al artículo 41 de la Carta Magna para proteger constitucionalmente los derechos de la parejas del mismo sexo y equipararlos a los de los matrimonios convencionales.

La República de Irlanda ya promulgó en 2010 la ley de Relaciones Civiles que, por primera vez en este país, concedía reconocimiento legal a las parejas de hecho del mismo sexo, pero elude calificar a esas uniones de “matrimonio” y carecen de protección constitucional.