Nairobi, 22 jul (EFE).- Amnistía Internacional (AI) ha denunciado hoy que la situación de los derechos humanos en Gambia se ha deteriorado “considerablemente” durante el mandato de Yahya Jammed, que llegó al poder hace hoy 21 años tras un golpe de Estado.

“El clima de miedo que ha arruinado la vida de los gambianos durante más de dos décadas se ha agravado en los últimos doce meses para periodistas, gays, lesbianas y los opositores al régimen, así como sus familias”, expresó en un comunicado la investigadora de AI para África Occidental, Sabrina Mahtani.

Jammed, que llegó al poder en 1994 con tan solo 29 años, sufrió a finales del pasado año una intentona golpista perpetrada por un grupo de soldados que aprovecharon su ausencia en el país para atacar varios edificios gubernamentales y crear el caos en la capital.

“Tras el fallido golpe de Estado de diciembre, ha aumentado el número de detenciones arbitrarias y las desapariciones forzadas”, advirtió Mahtani.

AI aseguró que desde enero se han producido decenas de desapariciones forzosas de decenas de amigos y familiares de las personas acusadas de haber participado en el intento golpista.

Los arrestados se encuentran en régimen de incomunicación y el Gobierno se niega a reconocer sus detenciones y a proporcionar información sobre su paradero.

“Entre los detenidos figuran mujeres, ancianos y un niño. Muchos de ellos podrían estar enfermos”, advirtió AI.

Además, la detención de periodistas y defensores de los derechos humanos siguen siendo una práctica “común” en este pequeño país africano.

“Las torturas son brutales e incluyen palizas con objetos duros o cables eléctricos, electrocución o asfixia mediante la colocación de una bolsa de plástico en la cabeza”, apuntó un informe de la ONU publicado en marzo.

AI también documentó al menos ocho casos de tortura a personas que habían sido arrestadas acusadas de homosexualidad, tipificada como delito y que puede ser condenada hasta con cadena perpetua.

El presidente de Gambia ha recibido numerosas críticas por parte de la comunidad internacional, así como denuncias de diversas organizaciones por violar derechos humanos y hostigar a la sociedad civil y a la oposición.

El 22 de julio de 1994, un golpe militar puso fin a casi treinta años de democracia parlamentaria en Gambia, que estableció entonces una junta militar encabezada por el joven coronel Yahya Jammeh que, dos años después, fue elegido presidente tras unas controvertidas elecciones que le han perpetuado en el poder.