La profesora Raquel Gómez Pliego llevó a cabo la investigación de la tortilla que contiene calcio, ácido fólico, fibra y proteínas que enfrentan la desnutrición, ya que además están adicionadas con probióticos y prebióticos e inhiben el crecimiento de flora intestinal dañina.

Ciudad de México, 22 de julio (SinEmbargo).- Un equipo conformado por una investigadora y estudiantes de la licenciatura de Ingeniería en Alimentos de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha desarrollado una tortilla que ayuda a combatir la desnutrición, obesidad y, por tanto, la diabetes mellitus tipo 2.

La profesora Raquel Gómez Pliego llevó a cabo la investigación de la tortilla que contiene calcio, ácido fólico, fibra y proteínas que enfrentan la desnutrición, ya que además están adicionadas con probióticos y prebióticos e inhiben el crecimiento de flora intestinal dañina.

“México ocupa el primer lugar en obesidad infantil en el ámbito mundial y el segundo en adultos; sin embargo, la población también sufre desnutrición, un problema ancestral que no se ha resuelto”, expuso la investigadora a Gaceta UNAM.

Cada una de estas tortillas aporta de 68 a 70 calorías, mientras que las comerciales contienen entre 80 y 100 calorías. Además, dos de las tortillas universitarias equivalen en nutrientes a un vaso de leche. Tampoco engordan, debido a los altos nutrientes de los que está hecha y contribuyen a un correcto funcionamiento intestinal.

Es una tortilla única, no hay otra en el mercado que lleve un proceso de fermentación como éste. Foto: Gaceta UNAM

Por otro lado, son convenientes para desplazarse a zonas marginadas, ya que se pueden mantener sin refrigeración hasta un mes por el proceso de fermentación que conlleva su preparación.

“La característica principal de nuestro producto es que al elaborar la masa hay un proceso de fermentación que le da propiedades únicas en cuanto a sabor, aroma y textura. Durante la fermentación se producen ácidos orgánicos y compuestos llamados bacteriosinas, que tienen una actividad antimicrobiana y contribuyen a su conservación de manera natural, así que no necesita conservadores”, abundó.

Se pueden hacer con harina de trigo, maíz e, incluso, utilizar la masa para otro tipo de productos alimenticios como pizzas o crepas.

De momento no se encuentran a la venta puesto que necesitan de financiamiento para conseguir la infraestructura necesaria pero actualmente están llevando a cabo el proceso necesario para patentar el producto.