El avión presidencial mexicano regresará a México, luego de que el Presidente Andrés Manuel López Obrador anunciara que existe un comprador que ya entregó un anticipo de pago. El aeronave estuvo 19 meses en espera de ser comprado.

Ciudad de México, 22 de julio (EFE).- El polémico avión presidencial mexicano regresa este miércoles al país con el compromiso de un comprador que incluso ya entregó un anticipo de pago, afirmó el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

“Sigue el compromiso de la compra, sí, no se ha caído, ya incluso hubo una aportación de un anticipo, sin embargo, no hay ningún problema de entregarlo aquí o entregarlo en Estados Unidos, aseguró López Obrador sin revelar la identidad del comprador.

La aeronave, un Boeing 737, vuelve tras 19 meses en espera de su venta en el hangar de la compañía en California.

El avión, considerado como un lujo excesivo por López Obrador, volará al que fue el hangar presidencial del Aeropuerto Internacional de Ciudad de México (AICM), donde quedará bajo custodia de la Fuerza Aérea Mexicana.

El Presidente de México aseguró que ya se recibió un anticipo por el pago del avión presidencial, la identidad del comprador se desconoce. Foto: Presidencia de México vía México

“Se tenía allá (en Estados Unidos) por el mantenimiento, ya se terminó completamente todo el proceso de mantenimiento, lo trae la Fuerza Aérea”, comentó el presidente.

El Gobierno reveló hace 10 días que recibió una oferta de compra por 120 millones de dólares, pues la venta del vehículo es una de las principales promesas de López Obrador.

Antes, por las dificultades para encontrar a un comprador, López Obrador propuso rifarlo, aunque al final el Gobierno optó por un sorteo en la Lotería Nacional con un premio equivalente al precio de la aeronave.

El sorteo, que ocurrirá el 15 de septiembre con casi un cuarto de los boletos vendidos hasta ahora, repartirá 100 premios con un valor total de 2 mil millones de pesos (unos 90 millones de dólares).

López Obrador, quien viaja en vuelos comerciales como el que hizo a Estados Unidos este mes, señala al Boeing 787 como el emblema del derroche de las pasadas administraciones en comparación con su estricta política de austeridad.

El expresidente Felipe Calderón (2006-2012) lo compró en 2012, aunque no llegó a México hasta febrero de 2016, bajo la Presidencia de Enrique Peña Nieto (2012-2018) entre críticas por su entonces costo de 218.7 millones de dólares.

El actual mandatario ofreció a los medios un recorrido por la aeronave el próximo 27 de julio.

“Llega al avión, va al hangar, ahí mismo va a ser la reunión de seguridad el lunes y la conferencia, y con sana distancia ustedes van a conocerlo”, detalló.