La iniciativa de reforma presentada  este miércoles está avalada por los sindicatos y las cámaras empresariales más importantes. Tiene tres grandes cambios a la reforma del 97: aumenta las aportaciones patronales, hasta un 14 por ciento; se reduce el tiempo mínimo de cotización; y aumenta la pensión mínima garantizada.

Ciudad de México, 22 de julio (SinEmbargo).- El Gobierno mexicano presentó este miércoles una propuesta para reformar las pensiones que, entre otras cosas, permitirá que la población mexicana acceda a su jubilación cuando hayan cotizado 15 años y, principalmente, modifica las aportaciones de los empleadores.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador destacó que la reforma supone un cambio “trascendente” porque daría, según él, un mayor apoyo a quienes menos cobran, además de haber sido consensuada por el sector empresarial y obrero. La propuesta presentada estima mejorar los ingresos de las personas jubiladas hasta en un 40 por ciento.

Aunque aún falta que las Cámaras legislativas del país aprueben la modificación, que sería la primera desde 1997 y que se prevé impacte la vida de 20 millones de personas, aquí presentamos algunos de los cambios que supone esta propuesta.

– La edad de jubilación se mantiene en 60 años de edad.

– Aumentará el porcentaje de personas que puedan acceder a una pensión del 34 por ciento de la población actual, al 82 por ciento, según las estimaciones federales.

– El monto de la pensión mínima garantizada en función de la edad, las semanas cotizadas y el salario base de cotización. Podría llegar hasta un aumento del 220 por ciento del salario mínimo actual, es decir, un promedio de 4 mil 345 pesos.

– Las semanas mínimas de cotización pasan de  1 mil 250 semanas (lo que equivale a 25 años de trabajo) a 750 semanas (que significa una media de 15 años). El Gobierno estimó que durante los próximos 10 años el límite aumentará a mil semanas.

– Las aportaciones del sector empresarial aumentan desde el 5.15 por ciento al 13.87 por ciento. Este cambio será paulatino dentro de los próximos ocho años.

– Las aportaciones que hacen los trabajadores para sus pensiones se mantendrá sin cambios. Se quedan en 1.125 por ciento.

– Las aportaciones del Gobierno se quedan en el mismo monto, peor el esquema cambiará, para apoyar, principalmente, a quienes tienen menores ingresos, es decir, hasta cuatro salarios mínimos.

– Las comisiones cobradas por las Afore irán reduciendo de forma gradual.

– La tasa de reemplazo aumentará un 40 por ciento, en promedio, esto es el monto disponible al momento del retiro.

Aumentará el ingreso de la pensión. El Secretario de Hacienda, Arturo Herrera, explicó que ahora quienes ganan hasta 5 salarios mínimos tienen una tasa de reemplazo del 31 por ciento. De aprobarse los cambios, cada persona que gane el equivalente a hasta 5 Unidad de Medida y Actualización (UMA) la tasa elevaría hasta el 54 por ciento.

Pensión garantizada. Se refiere a que quienes cumplan con los requisitos de edad y las 1 mil 250 semanas de cotización, pero que los recursos de su Afore no son suficientes para la Renta Vitalicia o el Retiro Programado, tienen una compensación para conseguirla. Hasta ahora, el recurso garantizado es de 3 mil 289.34 pesos mensuales, entregados por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

¿QUÉ OPINAN ANALISTAS?

La analista de Banco Base, Gabriela Siller , explicó que “la reforma presentada es buena porque sube el ahorro de la economía y la pensión que los trabajadores recibirán en el futuro”, pero vio que ahora no es el momento adecuado para implementarla debido al descenso en la actividad económica.

Recomendó al Gobierno acompañar la propuesta de reforma de una política fiscal contracíclica que soporte la recuperación de los puestos de empleo. Estas políticas se basan en una mayor aportación del Gobierno en infraestructura, generación y mantenimiento de empleos, inyectando liquidez, de acuerdo con Enrique Díaz Infante, del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY).

“La reforma sí puede generar un mayor ahorro interno en el corto plazo en México pero puede terminar afectando al empleo formal y el crecimiento económico”, alertó Siller, pues ahora las empresas enfrentan un momento de pérdidas económicas y enfrentar mayores costos afectaría a los patrones.

Siller espera que, en adelante, los salarios se ajusten a la baja y con esto se afecte el ingreso y por lo tanto al consumo, que es el 66 por ciento del ingreso del PIB nacional. “Para los empleos formales actuales la mayor aportación del patrón podría inhibir incrementos salariales. Para las nuevas contrataciones puede provocar menores salarios”, dijo.

Sin embargo, el Consejo Coordinador Empresarial, que participó en las negociaciones con la Secretaría de Hacienda para acordar esta reforma, descartó que se incentive la informalidad o que patronos declaren con menos de tres salarios mínimos a más de sus trabajadores.

Por su parte, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) asumió los incrementos el cambio significaría para las empresas, pero estimó que esto no se traducirá en un alza de precios. Gustavo De Hoyos Walther, dirigente de la organización  aseguró que “no tiene costo para el Gobierno, trabajadores. Tiene costo, que se diluye en el tiempo, para los empresarios”, comentó.

-Con información de AP y Economía Hoy