Washington, 22 ago (EFE).- Alrededor de un centenar de activistas medioambientales, entre ellos las estrella cinematográfica Daryl Hannah, se concentraron hoy ante la Casa Blanca para exigir al presidente estadounidense, Barack Obama, que prohíba el “fracking” para la extracción de gas en terrenos federales.

“Al permitir el fracking en terrenos públicos, el Gobierno está participando en una forma de corrupción legalizada que contamina nuestra democracia y socava el interés nacional”, explicó Hannah, conocida por su implicación en causas medioambientales.

La actriz de “Kill Bill”, que fue arrestada en febrero pasado en Washington durante otra protesta similar contra la construcción del oleoducto Keystone, criticó que el Gobierno está sacrificando “el terreno público” en favor de “los beneficios privados y las industrias de energías fósiles”.

La protesta, organizada por el grupo Americans Against Fracking (Estadounidenses contra el fracking), se trasladó posteriormente a la Oficina de Gestión de Tierras donde presentó casi 650.000 peticiones para advertir al gobierno de los efectos negativos de esta técnica que suponen una “amenaza a nuestro aire, salud y agua”.

“Muchos trabajamos duramente porque el presidente Obama fuese elegido para que protegiese a los estadounidenses. Ahora es el momento de que él represente a quienes le han elegido”, aseguró a Efe David Braun, del colectivo United for Action.

Braun solicitó un modelo de crecimiento económico “sostenible” y lamentó que el auge del “fracking” esté eliminando empleos de sectores como el turismo o la agricultura a favor de un industria “contaminante”.

La fractura hidráulica o “fracking”, que inyecta grandes volúmenes de agua a profundidades superiores a los tres kilómetros para liberar gas, se ha convertido en apenas unos años en el origen de casi un tercio del gas natural que produce EE.UU y ha supuesto un boom económico en zonas rurales del país.

Pese a que el Departamento de Interior elevado recientemente los requisitos y normativas medioambientales para llevar a cabo este tipo de técnica extractiva, los movimientos ecologistas consideran que aún son demasiado débiles y exigen la prohibición total en tierras federales y de reservas indias debido al riesgo de contaminación por los productos químicos utilizados. EFE