Querétaro, 22 Ago. (Notimex).- Desde hace 19 años, Alejandra Barrientos y Héctor Larios se dedican a la enseñanza musical especializada para niños, un proyecto artístico-cultural que ha dado frutos a través de generaciones de alumnos que hoy son músicos profesionales y el rescate y dignificación de un instrumento mexicano, el salterio.

Alejandra y Héctor unieron sus vidas en matrimonio, pero también unieron sus capacidades musicales, ella con el salterio y él con el piano, y de esa forma han plasmado en el pentagrama su deseo de formar hombres de bien desde temprana edad, a través de la música.

En entrevista con Notimex, Héctor Larios explicó que comenzaron su labor de enseñanza musical especializada a niños en 1995, precisamente cuando ambos estaban estudiando la Licenciatura en Música con especialización en Educación en la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).

“Después integramos el dueto Dulcemelos con el objetivo de promover la fusión del salterio y el piano y en nuestras presentaciones incluimos un repertorio extenso de música típica mexicana, además de nuevas obras y con arreglos musicales escritos para aquel instrumento hoy olvidado que se utilizaba para tocar valses y polkas”, dijo.

Queretano de nacimiento, Larios refiere que decidieron dar un giro a su labor y dar enseñanza musical especializada a niños, porque esa disciplina a temprana edad permite desarrollar habilidades psicomotrices en las personas.

“Los niños que estudian música, independientemente de si se dedicarán o no a esa actividad artística, muestran un desarrollo pleno de sus facultades intelectuales y sus sentidos, además de un gran avance en cuanto a su vida en sociedad y despliegan su espectro psicomotriz, entre otras virtudes”, explicó.

Destacó que la educación musical especializada ayuda a ser mejores seres humanos, niños y jóvenes felices, cabales, honestos y congruentes, entre lo que dicen y lo que hacen.

A su vez, Alejandra Barrientos consideró que México es un país que no tiene muchas opciones para la infancia y la música es una herramienta útil para poder hacer que el niño desarrolle su potencial de inteligencia y en consecuencia, se convierta en un adulto productivo.

En cuanto a la razón por la que optaron utilizar el salterio como medio de aprendizaje musical a temprana edad, la maestra refirió que se trata de un instrumento con una sonoridad muy particular y permite al ejecutante desarrollar al máximo el movimiento de las manos.

Sin embargo, relató que ella estudió música y ejecución del salterio en Coyoacán, Distrito Federal, pero cuando regresó a Querétaro se percató de que nadie en esta ciudad fomentaba la preservación de ese legendario instrumento musical.

“En 1994 comencé a estudiar en la UAQ y de ahí surgió el proyecto de rescatar este bello instrumento musical, a través de festivales regionales y nacionales, por lo que de inmediato recibimos apoyo de las autoridades de aquel entonces”, dijo.

Hoy, aseguró Alejandra Barrientos, el dueto Dulcemelos cuenta con cientos de partituras del siglo XVIII y han llevado al pentagrama las obras de músicos contemporáneos, pero con arreglos para salterio.

Incluso, refirió que según maestros de música y directores de orquesta aseguran que el salterio es un instrumento per se desafinado y pasado de moda, pero el laudero estadunidense Nick Blanton se ha dado a la tarea de construir nuevos salterios.

“En el año de 2010, el laudero Nick Blanton aportó sus conocimientos en instrumentos medievales y diseñó varias mejoras al instrumento orgullosamente mexicano”, expresó Alejandra Barrientos.

Héctor Larios explicó que el dueto Dulcemelos ha logrado llevar el salterio a sus presentaciones por todo México y países como Austria, Alemania, Inglaterra, China, Grecia, Noruega, Suiza, España, Rep. Checa, Moldavia, Rusia, India, Venezuela, Cuba, Estados Unidos y otros.

“Dulcemelos ha organizado festivales de salterio en categorías nacional, internacional, encuentros infantiles, concursos infantiles de salterio desde 1998; asimismo, el dueto recibió el X Congreso Mundial de Salterio-Cimbalom en 2009 y ahora preparamos el Sexto Festival Internacional de Salterio para septiembre de 2014”, adelantó.

Adicionalmente, Alejandra y Héctor dirigen la Orquesta Infantil de Salterios “Makochi Dulcemelos”, que ha dado en conciertos en México, Estados Unidos y Grecia, y en 2002 participó como representante de América Latina en el trigésimo Congreso Mundial de Educación Musical.

“Nuestro matrimonio ha estado en permanente equilibrio gracias a la música y esa armonía la queremos transmitir a las nuevas generaciones, creemos que lo estamos logrando ya que en Querétaro hay más de 20 jóvenes menores de 18 años tocando el salterio”, coincidieron Alejandra y Héctor.