La recomendación de la CNDH aborda el caso de violencia obstétrica, inadecuada atención médica y pérdida de la vida en agravio de una mujer de 29 años de edad y doctora del IMSS, en el entonces Hospital Rural Oportunidades número 66, donde fue atendida de parto. De acuerdo con la Comisión, el caso de negligencia médica apunta a una clara violación de los derechos humanos de la paciente.

Ciudad de México, 22 de agosto (SinEmbargo).- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para la protección de la salud, luego de que una mujer de 29 años falleciera por complicaciones de parto debido a negligencia médica en Santiago Juxtlahuaca, Oaxaca.

De acuerdo con la Comisión, encontraron “evidencias de que las acciones y omisiones cometidas durante la atención de la mujer fueron fundamentales en las complicaciones que derivaron en su fallecimiento, dado que la mujer presentaba un embarazo de alto riesgo”, siendo que el Hospital Rural Oportunidades número 66 (HRO-66) “no gestionó adecuadamente los recursos para prevenir riesgos obstétricos”, además del hecho de que refiere que “médicos pasantes y residentes realizaron funciones médicas sin la debida asesoría y supervisión de médicos titulares o de base”.

Por lo anterior, la CNDH denunció la existencia de violaciones a los derechos humanos en términos de la libertad y autonomía reproductivas, de la integridad personal, del derecho a la información, así como del derecho a vivir una vida libre de violencia obstétrica y al trato digno de la paciente.

En la recomendación 35/2016, dirigida al Director General del IMSS, Mikel Andoni Arriola Peñalosa, la Comisión pide se repare el daño por medio de una compensación (económica) a los familiares de la víctima; impartir un curso integral de capacitación y formación sobre derechos humanos a servidores públicos adscritos al HRO-66, para garantizar la no discriminación a la mujer embarazada; adiestrar al personal médico en el conocimiento de las normas oficiales mexicanas; instruir a los servidores públicos de los hospitales para que puedan garantizar que los expedientes clínicos se encuentren debidamente integrados; que el personal médico tenga que acreditar constantemente sus conocimientos para brindar un servicio médico adecuado; contar con médicos ginecólogos, anestesiólogos y cirujanos de base en los diversos turnos para que los médicos internos, pasantes y residentes, en todo momento, sean supervisados por médicos titulares; entre otros.

UN CASO DE NEGLIGENCIA MÉDICA

La paciente de 29 años de edad permaneció en el HGZ-1 del 15 al 20 de marzo de ese año, siendo que este último día presentó “bradicardia extrema hasta la asistolia”, por lo que falleció a las 15:15 horas.

La paciente de 29 años de edad permaneció en el Hospital “Doctor Demetrio Mayoral” del 15 al 20 de marzo de ese año, siendo que este último día presentó “bradicardia extrema hasta la asistolia”, por lo que falleció a las 15:15 horas. Foto: Shutterstock.

El 31 de agosto de 2012, una mujer de 29 años de edad que cursaba 8 semanas de su segundo embarazo acudió a su control prenatal inicial al HRO-66. Entonces presentaba antecedentes de “dolor tipo cólico” y “amenaza de aborto”. Un médico pasante le indicó reposo, medicación y cita mensual, refiere el documento de la CNDH.

En consultas subsecuentes, la muchacha fue valorada por otro médico pasante y otro residente, sin que fuera atendida por un médico de base de ginecoobstetricia.

El 14 de marzo de 2013, la joven asistió nuevamente al HRO-66, y debido a los antecedentes de preclampsia y cesárea de su primer embarazo, manifestó su voluntad de programar la cesárea para el nacimiento de su hijo antes de Semana Santa, ya que refirió que en vacaciones no había suficiente personal médico para brindar atención obstétrica en dicho hospital.

El médico responsable programó a la paciente para una cesárea que tendría lugar un día después. Ese día, la mujer ingresó a quirófano a las 08:20 horas y un médico residente intentó anestesiarla en la espalada baja en diversas ocasiones, provocando al momento de la punción una “perforación de la duramadre”, por lo que la paciente refirió dolor, lo que motivó que se suspendiera la cesárea.

Asimismo, a las 10:35 horas la paciente expresó que no percibía movimiento fetal; 20 minutos después presentó presión arterial elevada de 170/90 mm/Hg, y a las 11:08, paro cardiorrespiratorio, por lo que fue trasladada a quirófano de manera urgente para realizarle la cesárea. A las 11:32 horas se obtuvo a un recién nacido y se dio por terminado el procedimiento quirúrgico a las 12:30 horas.

Durante esa jornada, la paciente fue reportada como “muy grave”, por lo que se realizó su traslado vía área al Hospital General de Zona número 1 del IMSS “Doctor Demetrio Mayoral”, en Oaxaca (HGZ-1).

De acuerdo con la Comisión, la mujer habría ingresado al centro médico con un cuadro de “hipotensa, con taquicardia, sin reflejo pupilar, con problemas de circulación y con ventilador mecánico”. Sin embargo, los estudios de tomografía de cráneo documentaron “infarto hemorrágico en cerebelo derecho, hemorragia subaracnoidea, hemorragia intraventricular e hidrocefalia”, ahonda la dependencia.

El 19 de marzo de 2013, un médico comentó que presentaba probable “muerte cerebral”, lo que se debía confirmar con un estudio de angiotomografía, pero debido al riesgo que implicaba para la salud de la agraviada, el examen no fue autorizado.

La paciente permaneció en el HGZ-1 del 15 al 20 de marzo de ese año, siendo que este último día presentó “bradicardia extrema hasta la asistolia”, por lo que falleció a las 15:15 horas.

El 20 de marzo de 2014, la CNDH recibió una queja que se incluyó en el expediente CNDH/1/2014/3070/Q. Una vez concluida su investigación, la Comisión determinó que esas acciones y omisiones violaron los derechos humanos de la paciente.