En 2010, los Zetas y el Cártel del Golfo protagonizaron una cruenta batalla por dominar el estado fronterizo de Tamaulipas. El 22 de agosto, en un bodegón fueron asesinados a sangre fría 72 migrantes; uno de los tres sobrevivientes a la masacre logró huir y caminó 18 kilómetros con una herida de bala, hasta encontrar una base de la Marina.

Ciudad de México, 21 de agosto (SinEmbargo).- Activistas integrantes del movimiento #MásDe72 colocaron un antimonumento frente a la Embajada de Estados Unidos en México, para recordar a los 72 migrantes asesinados en San Fernando, Tamaulipas.

Los activistas señalaron que el antimonumento fue colocado sobre una de las banquetas de Paseo de la Reforma con el fin de que funcionarios, políticos y ciudadanos no olviden la tragedia ocurrida en 2010.

“En la avenida más importante; para que los políticos lo vena. En la acera: para que lo vena también ciudadanos de a pie. Frente a la embajada de EU: porque tienen responsabilidad”, señalaron en su cuenta de Twitter.

A la par, compartieron fotografías y videos sobre la colocación del antimonumento. En las imágenes se aprecia a alrededor de 50 personas colocar la estructura de metal con el número 72 y el símbolo de suma.

Señalaron que el antimonumento también es un recordatorio por todos los migrantes que han fallecido o se encuentran desaparecidos y porque “no queremos se muro”.

“Hoy instalamos un antimonumento por los 72 migrantes masacrados en San Fernando, Tamaulipas, en agosto de 2010. Por 58 hombres y 14 mujeres que fueron ejecutados y después abandonados sus restos a la intemperie. Pero no sólo por ellos. La escultura lleva un signo ‘+’ porque son miles, tal vez cientos de miles, las y los desaparecidos y asesinados en su paso por México”, se lee en la placa de la estructura.

Los activistas recordaron que pese a que la migración es un derecho humano, en México es una actividad de alto riesgo.

El antimonumento fue colocado frente a la Embajada de Estados Unidos en México. Foto: Twitter, @AntiMasde72

“Y aunque la migración es un derecho humano, aunque muchas leyes, tratados internacionales y elegantes foros así lo dicen, lo cierto es que atravesar el territorio mexicano se ha convertido en un viaje peligroso. Pasar por nuestros estados, sea en autobús, tren o caminando, resulta una empresa tan arriesgada que puede costar la salud, la integridad, la vida”, añadió.

Una vez que el antimonumento fue instalado, Ana Enamorado, madre de Óscar Antonio López Enamorado, migrante desaparecido a su paso por México, leyó los nombres de las 72 personas que fueron ultimadas a manos del Cártel de Los Zetas.

LA HISTORIA

En 2010, los Zetas y el Cártel del Golfo protagonizaron una cruenta batalla por dominar el estado fronterizo de Tamaulipas.

El 22 de agosto, en un bodegón fueron asesinados a sangre fría 72 migrantes; uno de los tres sobrevivientes a la masacre logró huir y caminó 18 kilómetros con una herida de bala, hasta encontrar una base de la Marina. El migrante herido Fredy Lala relató lo que había pasado y dio la ubicación del lugar.

Las fotografías sobre lo sucedido le dieron la vuelta al mundo: decenas de hombres y mujeres maniatados con los ojos encintados y con tiro de gracia. Nueve años después, los zetas han sido eliminados de San Fernando, pero los cárteles siguen teniendo el control de la región.

La inseguridad que vive Tamaulipas provocó que diversas organizaciones no pudieran conmemorar el noveno aniversario de la matanza de 72 migrantes en el municipio de San Fernando. Ninguna autoridad pudo garantizar la vista de diversas organizaciones al sitio donde se cometieron las ejecuciones. El memorial, puesto el año pasado, permaneció en el peligroso paraje.

-Con información de Pie de Página.