El Fondo para la Defensa del Medio Ambiente (EDF, por sus siglas en inglés), el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) y Cartocrítica urgieron a concretar la publicación de las disposiciones administrativas para regular las emisiones de metano de Petróleos Mexicanos.

Zavala-Araiza, de EDF, reconoce que la empresa estatal de petróleo y gas natural ha hecho esfuerzos por mitigar las emisiones del dióxido de carbono; no obstante, manifiesta, ha omitido actuar para hacer lo propio con el metano.

Ciudad de México, 22 de septiembre (SinEmbargo).– Al ser el operador del sector de combustibles fósiles en el país, Petróleos Mexicanos (Pemex) es el principal responsable de emitir metano al ambiente que repercute en la calidad del aire y la salud de los mexicanos, denuncia el Fondo para la Defensa del Medio Ambiente.

En todo el sistema de Pemex o de cualquier empresa del sector de hidrocarburos en el mundo, comenta Daniel Zavala-Araiza, científico internacional de EDF, en entrevista para SinEmbargo, hay riesgo de fuga  de metano en toda la cadena de producción, transporte, refinación y comercialización: puede salir de los pozos de extracción, de los centros de procesamiento, de los gasoductos y oleoductos.

“Toda la red de infraestructura de Pemex emite metano y es por eso que es responsable. En ese sentido, sería uno de los actores en nuestro país con más peso para reducir emisiones o por el contrario, expandirlas”, advierte Daniel Zavala-Araiza, científico internacional del Fondo para la Defensa del Medio Ambiente (Environmental Defense Fund, EDF), en entrevista para SinEmbargo.

El metano es el principal componente del gas natural y un potente Gas de Efecto Invernadero (GEI), además es responsable del 25 por ciento del calentamiento global. México ocupa el quinto lugar en el mundo como emisor de contaminación por metano proveniente de la industria de petróleo y gas.

El experto destaca que con la implementación de la Reforma Energética, el territorio nacional se convierte en “un paraíso legal”, pues la laxa regulación deja la puerta abierta para que otras empresas petroleras puedan contaminar sin restricción.

“La Reforma Energética puede hacer que el problema se vuelva todavía más grave porque ya no sólo es Pemex, sino muchos otros operadores que van a venir aquí y van a decir: ‘esto es una laguna legal donde no tenemos realmente qué fijarnos en las emisiones’. La Reforma Energética hace que se pueda expandir el problema muy rápido”, advierte.

Ante este panorama, el EDF, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) y Cartocrítica urgieron a concretar la publicación de las disposiciones administrativas para regular las emisiones de metano.

Zavala-Araiza reconoce que la empresa estatal de petróleo y gas natural ha hecho esfuerzos por mitigar las emisiones del dióxido de carbono, no obstante, manifiesta, ha omitido actuar para hacer lo propio con el metano.

“Ponemos el dedo sobre la llaga: además del dióxido de carbono, se tienen que estar fijando en las emisiones de metano y ahí es donde Pemex es responsable, en el sentido de que sus fugas de metano pasan desde los pozos de donde extraen el gas y el petróleo, hasta toda la red de transporte y procesamiento: sus refinerías, sus centros petroquímicos y los lugares donde se usa el petróleo y el gas”, destaca.

Explosión de ducto de Pemex

Hace un par de meses, en la comunidad de San Pablo Autopán, en el Estado de México, se registró la explosión de un ducto de Pemex por una toma clandestina de combustible. Foto. Artemio Guerra Baz, Cuartoscuro.

DISPOSICIONES EN EL LIMBO

La regulación, tal y como se encuentra hoy, podría dar un giro de 180 grados: La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) desarrolló el documento “Disposiciones administrativas de carácter general para la prevención y el control integral de las emisiones de metano del sector hidrocarburos”, publicado para consulta en la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer) el pasado 27 de julio, no obstante, las organizaciones de la sociedad civil manifiestan que Pemex intenta a oponerse a su ejecución.

La regulación obligaría tanto a empresas nacionales como extranjeras del sector de hidrocarburos, a elaborar un diagnóstico que identifique, clasifique y cuantifique las emisiones de metano y a desarrollar el Programa para la Prevención y el Control Integral de las Emisiones de Metano del Sector Hidrocarburos que deberá contener los resultados del diagnóstico y establecer metas y objetivos anuales para la reducción de estas emisiones, para lo cual se le exigirá identificar las acciones de prevención y control integral a implementar.

A nivel internacional, en 2016, los líderes de Estados Unidos, Canadá y México se comprometieron a reducir las emisiones de metano del sector de petróleo y gas natural de 40 a 45 por ciento por debajo de los niveles de 2012 para 2025.

Hoy, sin embargo, Canadá apenas contempla límites normativos más amplios sobre el metano. México sólo ha hecho promesas no vinculantes, y la administración de Donald Trump está volviendo a la regulación federal de metano.

Los científicos trabajan para cuantificar las emisiones de metano de la producción de petróleo y gas, y para mejorar las herramientas para detectar y reducir las fugas de metano. Pero a pesar de que gran parte de la ciencia aún es incierta, y la administración Trump se está retirando de regular las fugas de metano, los especialistas creen que todavía es posible y necesario avanzar en la reducción de las emisiones de metano.

Muchos actores, incluidos los gobiernos estatales de los tres países, la industria y las Organizaciones No Gubernamentales, trabajan para avanzar en la medición del metano y los esfuerzos de mitigación.

En ese sentido, el especialista asegura que la Reforma Energética puede abrir una ventana de oportunidad si se establecen las disposiciones, pues se lograría tener un impacto positivo que incluye reducir el cambio climático: “Estas regulaciones son una oportunidad para que el sector corrija el rumbo”.

Por el contrario, “si no se establecen las disposiciones, entran otras empresas operadoras y se vuelve más complejo el panorama para reducir emisiones e impactos”, insiste. Y agrega: “Si tienes regulaciones que reduzcan metano, es un círculo virtuoso, si no lo haces, es un círculo vicioso porque tienes todos estos impactos. Si no pasan [las disposiciones] seguirá sin haber regulación para el metano”.

DE CARA AL NUEVO GOBIERNO

Las organizaciones civiles expresaron su preocupación ante el interés que ha mostrado el Presidente electo Andrés Manuel López Obrador sobre dar prioridad a la rehabilitación de viejas refinerías y a la construcción de otras más, por ello le hicieron un llamado a “regular las emisiones de metano provenientes de hidrocarburos, dadas las graves repercusiones que este gas tiene sobre el calentamiento global y la calidad del aire”.

Lo ideal, exponen, sería migrar paulatinamente al uso de energías limpias, pero mientras tanto comenzar por implementar medidas como el reemplazo de equipo viejo por tecnología de punta y ejecutar monitoreo constante a fin de detectar fugas a tiempo y así detenerlas.

Las ONG recordaron que hace tres años, el país suscribió una Contribución Nacionalmente Determinada (NDC, por sus siglas en inglés) para reducir 25 por ciento de sus emisiones de gases de efecto invernadero para 2030 y durante la Octava Cumbre de Líderes de América del Norte –celebrada entre México, Estados Unidos y Canadá en 2016–, las tres naciones se comprometieron a reducir sus emisiones de metano en un 40-45 por ciento para 2025.