El jurado calificador decidió otorgar este premio al escritor por considerar que su obra “explora el alma y el habla de los habitantes del norte del país y crea un mosaico conmovedor de la historia convulsa del México actual”. El galardón se entregará en noviembre.

Ciudad de México, 22 de octubre (SinEmbargo).- El escritor Élmer Mendoza Valenzuela ganó el Premio Nacional Letras de Sinaloa este martes, a través del Instituto Sinaloense de Cultura (ISIC) y el Comité de la Feria Internacional del Libro de Los Mochis.

El jurado calificador decidió por unanimidad otorgar este premio al escritor por considerar que su obra “explora de manera afortunada el alma y el habla de los habitantes del norte del país y crea un mosaico conmovedor de la historia convulsa del México actual”, informó el ISIC en un comunicado.

El poeta Jesús Ramón Ibarra, director de Literatura del ISIC, Manuel Alejandro Álvarez y José Armando Infante, miembros del citado Comité, integraron el jurado. El galardón se entregará en noviembre.

El Maestro Élmer Mendoza fue coordinador de un taller de lectura infantil durante 12 años y continúa promoviendo la lectura en general. También ha participado en numerosas conferencias sobre la lectura y su importancia en todos los campos modernos.

Ha impartido cursos para novelistas en distintas sedes del estado y en otros lugares como La Paz, Hermosillo, Tijuana, Monterrey, Veracruz, Villahermosa, Toluca; así como en Colombia, Paraguay y Madrid.

Actualmente preside El Colegio de Sinaloa, del cual es miembro desde 2008, así como del Sistema Nacional de Creadores y de la Academia Mexicana de la Lengua, y entre sus galardones figuran el Premio Nacional de Literatura José Fuentes Mares (2002); el III Premio Tusquets de Novela (2007); el Premio al Mérito Literario, en Chihuahua, 2017 y Premio Sinaloa de las Artes 2017, el máximo galardón que otorga a sus creadores el Gobierno de Sinaloa.

Destacan sus novelas El misterio de la orquídea calavera, Cóbraselo caro, Efecto tequila, El amante de Janis Joplin, La prueba del ácido, No todos los besos saben igual, así como los libros de cuentos Trancapalanca y Firmado con un kleneex.