La principal diferencia con el primer debate es la decisión que ha tomado la Comisión de Debates Presidenciales -los organizadores del encuentro- de silenciar los micrófonos de los candidatos en determinadas partes para evitar el caos provocado sobre todo por Trump en Cleveland.

Nashville (EU), 22 octubre (EFE).- El segundo y último cara a cara entre el Presidente de EU, Donald Trump, y su rival demócrata, Joe Biden, tuvo lugar hoy en Nashville,Tennessee, marcado por la medida adoptada por los organizadores de apagar micrófonos a ratos para evitar interrupciones.

“El responsable de tantas muertes no debería seguir como presidente de Estados Unidos. Hay 70 mil nuevos casos”, dijo Biden en una de sus primeras intervenciones, mientras que el Presidente estadounidense defendió que el virus “se irá”.

De hecho, el de este jueves tenía que ser el tercer cara a cara entre los dos aspirantes a la Casa Blanca, pero el segundo, que debería haberse celebrado el pasado 15 de octubre en Miami, fue cancelado después de que Trump se infectase de COVID-19 y se negase a celebrarlo en formato virtual.

El debate de hoy tuvo lugar en un auditorio de la Universidad de Belmont en Nashville, constó de seis segmentos de quince minutos cada uno para una duración total de una hora y media y fue moderado por Kristen Welker, periodista del canal de televisión NBC News.

De este modo, al inicio de cada uno de los seis segmentos, los organizadores dieron dos minutos a cada candidato para que expusiera sin interrupciones sus argumentos, con su rival con el micrófono apagado.

Los minutos restantes fueron con ambos micrófonos abiertos, aunque la Comisión señaló que “su esperanza es que los candidatos sean respetuosos con el tiempo del otro” pese a que tuvieran oportunidad de interpelarse o interrumpirse.

Este debate pudo ser la última oportunidad para Trump para darle un golpe de efecto a la campaña dado que todas las encuestas le van claramente en contra y que más de 47 millones de estadounidenses han depositado ya su voto.

Uno de los recursos que se esperaba que Trump utilizara son los negocios poco claros de uno de los hijos de Biden, Hunter, cuyo exsocio Tony Bobulinski estuvo en el debate invitado por el mandatario.

Tanto Bobulinski como el resto de invitados al debate deben usar mascarillas durante los 90 minutos o serían expulsados, otra medida de los organizadores para hacer cumplir las normas después de que la mayoría de familiares de Trump no llevase tapabocas durante el primer cara a cara.

Desde que se recuperó de la COVID-19, Trump mantiene una apretada agenda que no ha modificado de cara al debate con mítines diarios, mientras que Biden llevaba cuatro días sin actos públicos para prepararse para este cara a cara.