McDonald’s no respondió directamente a las acusaciones de la demanda, pero dijo en una declaración que “se toma seriamente su responsabilidad de proveer y fomentar un ambiente de trabajo seguro para nuestros empleados”.

Por Don Babwin

CHICAGO, 22 de noviembre (AP).- Un grupo de empleados de 13 restaurantes de McDonald’s en Chicago presentó una demanda el jueves en la que dice que la búsqueda de ganancias por parte de la compañía pone a los trabajadores en “peligro diario” de ataques físicos por comensales violentos.

En la demanda presentada en la corte del condado Cook, los 17 trabajadores dicen que McDonald’s no les ha protegido de lo que llaman un patrón de violencia “a nivel de la ciudad y nacional” y que la policía responde a más de 20 llamadas de emergencia diarias en los restaurantes de la cadena en Chicago. Citan varios ejemplos de violencia, incluyendo un incidente en el que un comensal golpeó a un empleado con un cartel y otro en el que un comensal orinó sobre un empleado.

“McDonald’s ha fallado, a nivel sistémico, a la hora de proteger a sus empleados de violencia en el lugar de trabajo”, dijo Danny Rosenthal, abogado de los trabajadores. “En todo el país, los trabajadores de McDonald’s son amenazados regularmente, agredidos y heridos por comensales”.

McDonald’s no respondió directamente a las acusaciones de la demanda, pero dijo en una declaración que “se toma seriamente su responsabilidad de proveer y fomentar un ambiente de trabajo seguro para nuestros empleados y, junto con nuestras franquicias, continúa invirtiendo en programas de entrenamiento que propugnan por un ambiente seguro para empleados y comensales”.

La demanda dice que en su intento de aumentar ganancias, McDonald’s ha tomado medidas que hacen que trabajar en sus restaurantes sea más peligroso, como rebajar y eliminar barreras físicas junto a los mostradores de cajas.

AGRESIÓN EN CAROLINA DEL SUR

El 9 de enero RT dio a conocer que un cliente le aventó un vaso de café caliente a una empleada de McDonald’s mientras esperaba la entrega de su orden, de acuerdo con el Departamento de Policía de Camden (Carolina del Sur, EU).

Según informan medios locales, el 22 de diciembre de 2018 el agresor llegó en un Ford Focus rojo a la ventana del servicio McAuto, pidió una gran cantidad de papas fritas y luego se mostró “insatisfecho con el servicio por tener que esperar demasiado tiempo”. Según evidenció la víctima, una joven de 16 años, el sospechoso pidió hablar con un gerente y comenzó a “actuar de manera desagradable”.

Después de recoger el pedido el hombre retiró la tapa de un vaso de café que tenía en las manos y tiró la bebida caliente a la cara de la empleada. Luego arrancó el coche y abandonó el lugar antes de que llegara la Policía.

A pesar de que el incidente quedó grabado por una cámara de vigilancia del restaurante, la placa del automóvil del sospechoso no se ve y la víctima tampoco pudo indicarla.