Call of Duty Black Ops: Cold War mejora en ciertos aspectos un camino que, a partir de Call of Duty: Black Ops 4, parecía que comenzaba a sentirse totalmente diferente a lo que estábamos acostumbrados. El modo “zombies” está de vuelta y mejor que nunca, regresa a los orígenes intactos de este modo de juego, aunque con algunos ajustes que mejoran la experiencia. Tendremos dos mapas que podremos recorrer en equipos de hasta cuatro jugadores y que serán una diversión casi eterna.

Ciudad de México, 22 de noviembre (SinEmbargo).- Año con año la franquicia de Call of Duty nos ha traído una serie de emociones, tanto buenas como malas con cada entrega, desde estar frente a grandes juegos que cumplen satisfactoriamente de extremo a extremo en términos de historia y multijugador, hasta decepciones que abarcan todos los aspectos del juego, sin embargo, tras el camino que tomó la entrega del año pasado con Call of Duty: Modern Warfare, una especie de reboot dentro de la serie que retomaba un camino similar al de hace más de 10 años con la entrega del mismo nombre, Call of Duty 4: Modern Warfare, un título que además de introducir un nuevo arco en el universo de la franquicia, nos daba una de las sagas que poco después se convertiría en una de las preferidas por los fanáticos.

Modern Warfare, a lo largo de casi 5 años, alternaría su salida con la segunda saga más emblemática dentro de la franquicia, Black Ops, la cual nos daba grandes historias, un modo multijugador impecable, pero sobre todo, una de las adiciones más importantes y divertidas que ha tenido la saga que comenzó en Call of Duty: World at War, el modo “zombies” ; un modo que cambiaba la dinámica del juego tradicional por completo y nos daba una experiencia desafiante y multijugadora enfocada en el juego en equipo (de hasta 4 jugadores) donde buscas sobrevivir la mayor cantidad de oleadas posibles, o bien resolver los secretos de cada mapa para salir victorioso y con vida de este modo de juego que se volvió un estandarte dentro de la saga de Black Ops, con altos y bajos que van desde modos de juego que no funcionaron, el cambio de las dinámicas tradicionales o hasta cambiar los “zombies” por alienígenas; experimentos que a lo largo de los años nos ha llevado hasta el punto de retroceder hasta las raíces de este modo de juego y eso no es ningún punto negativo.

Call of Duty Black Ops: Cold War nos brinda una de las campañas más cortas dentro de la franquicia, pero a la vez una campaña diferente, a diferencia de Modern Warafare, el cual fue un reboot directo a la saga, sabemos que Cold War es una secuela directa a la primera entrega de Call of Duty: Black Ops, haciéndolo técnicamente un retroceso en la historia del juego, pero no un comienzo desde cero. Esta historia nos llevará a los años 80 durante el periodo de la Guerra Fría, además de mostrarnos caras conocidas dentro de la serie como Alex Mason, Frank Woods y Jason Hudson, personajes fundamentales y emblemáticos en la historia de Call of Duty: Black Ops. En esta ocasión encarnaremos a un nuevo personaje el cual conoceremos como “Bell”, básicamente el pilar de esta nueva historia, la cual nos llevará a diferentes destinos como Berlín, Turquía, Vietnam, Moscú, entre otros. Esta vez existe una sensación diferente en la corta campaña de Black Ops Cold War y es un toque al puro estilo Hollywood en la historia del juego y, aunque claramente Estados Unidos tiene que ser protagonista por la época en la que se desarrolla el juego, también tenemos elementos cómicos, de heroísmo y otros muy patrióticos haciendo de esta nueva historia un cambio totalmente diferente que nos brinda una nueva forma de vivir estos acontecimientos.

El modo zombie está de regreso. Foto: Call of Duty Black Ops: Cold War

Por la parte gráfica, gracias a la tecnología RTX de NVIDIA podemos apreciar uno de los juegos más atractivos de los últimos años, la ambientación, cada edificio en Berlín, los paisajes selváticos o los más fríos en la parte más alta de una montaña nos dan una experiencia diferente en cada una de ellas. Cabe mencionar que Call of Duty Black Ops: Cold War, hace uso de la tecnología en trazado de sombras, iluminación y oclusión ambiental en tiempo real, una tecnología que con el paso del tiempo se ha visto mejor implementada en la franquicia y que en esta entrega, por su temática y oscura esencia, nos da una de las ambientaciones más serias y detalladas de la franquicia; muy acorde a la temática del juego y que no se podría lograr de mejor forma, ya que no es lo mismo estar en una base militar de Estados Unidos a infiltrarte dentro de la casa de un general soviético o estar explorando un clima nevado con instalaciones abandonadas. Cada uno dentro de los lugares del juego son perfectamente bien creados y es uno de los puntos más destacables dentro de la historia.

A diferencia de la entrega pasada, se siente un retroceso bastante marcado en el desempeño del título a nivel animaciones y por una parte es entendible, porque son épocas diferentes dentro del juego, pero este pequeño paso hacia atrás cambia la experiencia del modo multijugador a la que estamos acostumbrados y el cual posiblemente pueda ser un problema cuando el modo multijugador “warzone” sea lanzado en el mes de diciembre, ya que este modo unirá las dos entregas de Call of Duty y sus armas, tendremos que esperar un poco para ver que tan buena o mala es esta integración.

Por la parte del modo multijugador regresan modos de juegos que conocemos como “free for all”, “domination”, “kill confirmed”, “VIP escort”, entre otros, algo que no cambia mucho en comparación a la entrega anterior, sin embargo, la cantidad de mapas que están disponibles se vuelven un poco repetitivos con el paso del tiempo, dependerá de cuantos jugadores existan en la partida, ya sea 6v6 o 12v12, parece ser que ciertos mapas únicamente están disponibles en una cantidad o en otra, haciendo “limitada” la variedad de escenarios. Otro de los apartados que regresan es la opción de crear clases a tu gusto y con tus armas, aditamentos y habilidades preferidas, pero en un sentido mucho más sencillo y directo a comparación de la entrega anterior, donde se volvía muy visual, pero tal vez complicado para muchos jugadores.

El modo “warzone” unirá las dos entregas de Call of Duty, así como sus armas. Foto: Call of Duty Black Ops: Cold War

La verdadera razón por la que todos jugamos la franquicia de Black Ops, es el modo “zombies”, el cual está de vuelta y mejor que nunca, ya que regresa a los orígenes intactos de este modo de juego, aunque con algunos ajustes que mejoran la experiencia. Tendremos dos mapas que podremos recorrer en equipos de hasta cuatro jugadores y que serán una diversión casi eterna, nos da un golpe de nostalgia con las habilidades clásicas en forma de refresco, así como armas de la entrega actual y algunas veteranas de la saga. Este modo de juego sin duda es uno de los más divertidos y es completamente lo que todos imaginamos y queríamos jugar.

Call of Duty Black Ops: Cold War mejora en ciertos aspectos un camino que, a partir de Call of Duty: Black Ops 4, parecía que comenzaba a sentirse totalmente diferente a lo que estábamos acostumbrados, aunque tiene muchos puntos a favor, también tiene algunos en contra en el modo multijugador, como no unificar la experiencia del año pasado, sin embargo, un punto a favor es brindarnos una gran historia y regresar a la cima a uno de los mejores modos de juego de la franquicia: el modo “zombies”.