Entre julio y septiembre la economía estadounidense tuvo una pronunciada recuperación con respeto a la caída de 31.4 por ciento del segundo trimestre de 2020, que fue el peor dato desde que iniciaron los registros (en 1947).

La llegada de la COVID-19 llevó al PIB de aquél país a caer en picada, sobre todo desde marzo, cuando empezó a notarse el impacto del coronavirus. Con el resurgimiento del virus se están reimponiendo restricciones y cuarentenas.

Por Paul Wiseman

Washingotn, 22 de diciembre (AP).- La economía estadounidense tuvo un crecimiento récord de 33.4 por ciento entre julio y septiembre, dijo el Departamento de Comercio en el último de tres estimados sobre el rendimiento económico en el tercer trimestre del año.

Sin embargo, es probable que el repunte del coronavirus haya afectado severamente el crecimiento en los últimos tres meses del 2020.

La cifra correspondiente a julio-septiembre —ligeramente modificada con respecto a la de 33.1 por ciento anunciada el mes pasado— constituye una pronunciada recuperación con respeto a la caída de 31.4 por ciento del segundo lapso del año, la peor en los registros desde 1947.

La economía estadounidense cayó en picada a partir de marzo ante el impacto del coronavirus.

El gasto de los consumidores se disparó a una tasa anual de 41 por ciento y la inversión privada subió 86.3 en el tercer lapso.

Las compañías eliminaron 22 millones de empleos entre marzo y abril aunque después, gradualmente, empezaron a llenar sus plantillas de nuevo. Aun así, en Estados Unidos ahora hay 9.8 millones de empleos menos de los que había en febrero, y las contrataciones han ido frenándose todos los meses desde junio.

Pero ahora con el resurgimiento del virus —220 mil casos por día comparado con menos de 35 mil a comienzos de septiembre— muchos estados están reimponiendo restricciones y cuarentenas.

Expertos calculan que el crecimiento del producto interno bruto disminuirá a 2.8 por ciento en el cuarto trimestre, según la Conference Board.

Los vaticinios serían aun peores si el Congreso estadounidense no hubiera aprobado el paquete de estímulo 900 mil millones de dólares.