Las fintech son conocidas como empresa emergentes que brindan servicios financieros, a través de páginas web, aplicaciones móviles o redes sociales.

Ciudad de México, 23 de enero (SinEmbargo).- La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) autorizó la operación de NVIO Pagos México como la primera compañía de tecnología financiera, o fintech, en el país.

Mediante un acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), la CNBV autorizó la entrada en funcionamiento de esta fintech en la parte dedicada a los monederos digitales.

“Los miembros del Comité Interinstitucional, con fundamento en los artículos 11 y 35, en relación con el 22 y 25 de la ley apara Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, autorizaron por unanimidad la organización y operación de pago electrónico a denominarse NVIO Pagos México, SAPI de CV, institución de fondos de pago electrónico”, se asienta en el DOF.

NVIO es una de las 85 empresas que cumplieron con los registros para operar bajo la Ley Fintech.

A partir de la publicación de la autorización, la empresa tiene seis meses para comenzar con su operación formal, y estará sujeta a la supervisión de la CNBV y del Banco de México.

NVIO es una plataforma de pagos “a cualquier cuenta de banco, número de celular o email en México“, detalló en su página web.

Mediante computadoras o celulares, sus usuarios podrán realizar pagos electrónicos o envíos de dinero vía SPEI o mediante código QR.

¿QUÉ SON LAS FINTECH?

Las fintech son conocidas como empresa emergentes que brindan servicios financieros, a través de páginas web, aplicaciones móviles o redes sociales.

Estas unidades pueden ofrecer servicios como financiamiento colectivo; préstamos en líneas; envío de remesas; compra-venta de criptomonedas; gestión de finanzas; otorgamiento de seguros; o compra-venta de acciones en el mercado.

Debido a su irrupción en el mercado, las autoridades mexicanos crearon la Ley Fintech, con el fin de regular su operación en el país.

Dicho mecanismo, publicado el 9 de marzo en el DOF, puso a México a la vanguardia de la reglamentación de empresas tecnológicas en el continente.