Simulacro de ejecución en el bordo del Río Bravo. Foto: Cuartoscuro

Simulacro de ejecución en las cercanías del Río Bravo. Foto: Cuartoscuro

Ciudad de México, 23 de febrero (SinEmbargo/ InsightCrime ).- México tiene una serie de condiciones no sólo económicas sino topográficas que propician que la tasa de homicidios en el país sea más alta que en otras regiones de acuerdo con un estudio de la Universidad Estatal de Nueva York (SUNY), para el Centro Woodrow Wilson.

El estudio, que analiza la taza de homicidios en el país durante 2010, elaborado por el investigador Matthew C. Ingram y reproducido por Insight Crime, destaca que las regiones en donde se intersectan tres estados, tienden a presentar una alta tasa de asesinatos.

Tal es el caso de las regiones de triple frontera de Nayarit, Jalisco y Zacatecas; Sonora, Chihuahua y Sinaloa; y Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. “Si bien esta es una perspectiva poco usual sobre los problemas de México, las zonas fronterizas (tanto dentro de México como en todo el mundo) tienden a sufrir problemas de coordinación entre las autoridades en las entidades competentes, lo que permite a los criminales construir un santuario en un lado, mientras causan estragos en el otro”, destaca.

Ingram también examinó la relación entre los factores económicos y la tasa de homicidios de 2010, concluyendo que un aumento en la inactividad económica (por ejemplo, el desempleo) disminuye las tasas de homicidio locales. Esto es consistente con los hallazgos en Estados Unidos, donde los investigadores sostienen que la inactividad económica podría limitar la circulación de las personas, proporcionando así un menor número de blancos para los delitos violentos.

Aunque este hallazgo ha sido apoyado por investigaciones con sede en Estados Unidos, lo hace en contradicción con la narrativa popular de que la seguridad mexicana tocó fondo en gran parte debido a la crisis financiera mundial que comenzó en 2008.

NINIS: “MOTOR DE LA VIOLENCIA”

Según la OCDE, en México existen 24 millones de ninis. Foto: Cuartoscuro

Según la OCDE, en México existen 24.5 millones de ninis. Foto: Cuartoscuro

La educación es un punto que no deja ser fundamental en cuanto a la tasa de homicidios. Según Ingram, en el ámbito local, los logros educativos estaban correlacionados con una tasa de homicidios más baja dentro de una comunidad específica, aunque los efectos secundarios fueron limitados.

Este resultado concuerda con la teoría ampliamente postulada, de que la existencia de millones de los llamados “ni-nis” [ unos 24.5 millones de jóvenes entre los 15 y los 29 años que ni estudian ni trabajan] es un importante motor de la violencia.

Con respecto a la topografía, Ingram encontró que entre más desigual sea el terreno en un área determinada, es probable que la tasa de homicidios sea más alta; por ejemplo, a nivel internacional, el terreno montañoso a menudo es el más políticamente inestable, y tales regiones con frecuencia han servido como los puntos focales de las insurgencias. En México, durante mucho tiempo, el Estado ha tenido problemas para dominar la zona de la Sierra Madre Occidental; un área que ha engendrado a los traficantes de drogas más prominentes de la nación por generaciones.

LAS POLÍTICAS

La falta de coordinación policiaca es uno de los factores que facllita el homicidio en México, según el estudio. Foto: Cuartoscuro.

La falta de coordinación policiaca es uno de los factores que facllita el homicidio en México, según el estudio. Foto: Cuartoscuro.

Basado en sus observaciones, el autor del estudio sugiere una serie de políticas. En primer lugar, para combatir los problemas de coordinación que a menudo surgen en las zonas transfronterizas y de triple frontera, Ingram sugiere utilizar el gobierno federal para supervisar la política de seguridad. Tanto el gobierno de Calderón como la actual administración del Presidente Enrique Peña Nieto se han apoyado en el gobierno federal con regularidad, en zonas extremadamente violentas, aunque el enfoque por lo general no está en las regiones fronterizas en sí, y la coordinación entre las diferentes agencias es a menudo una prioridad secundaria.

También recomienda que el gobierno concentre los recursos educativos en los municipios que registran altas tasas de homicidio. “No está claro con qué rapidez estos esfuerzos podrían tener beneficios, pero por lo menos representarían una buena inversión a largo plazo.

“Si el mecanismo mediante el cual la educación reduce la criminalidad, es simplemente por medio de la ocupación de los jóvenes en riesgo, entonces, es plausible la idea de que la educación también podría tener un impacto a corto plazo, especialmente si se combina con el tipo de programas sociales después de la escuela, puesto en marcha en Ciudad Juárez como parte del plan de reconstrucción Todos Somos Juárez”, gracias al cual, a través de 160 acciones fue posible bajar 70% la tasa de homicidios, según datos del gobierno federal.

Ingram ofreció el estudio como un primer paso para futuras investigaciones.

Según el INEGI, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, México fue testigo de 24 mil 374 asesinatos en 2010, año del análisis, el segundo total anual más alto de la presidencia de Felipe Calderón Hinojosa. Esta cifra representó un aumento del 23% con respecto al año anterior, el cual registró el segundo mayor incremento en los homicidios de la administración Calderón.