Luego de que el obispo fuera criticado debido a sus palabras, compartió un mensaje a través de su cuenta de Twitter en el cual aseguró que sus palabras fueron tergiversadas.

Ciudad de México, 23 de marzo (SinEmbargo).- El obispo de la Diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, aseguró que la pandemia de COVID-19, la cual afecta a México y prácticamente todo el mundo, se trata de un “grito de Dios” en contra del aborto, la eutanasia y la diversidad sexual.

“Hijos, Dios no está hablando, está gritando, vamos a escuchar, sepamos escuchar, estemos atentos, la vida es tan corta”, advirtió durante su homilía dominical.

Luego de que el obispo fuera criticado debido a sus palabras, compartió un mensaje a través de su cuenta de Twitter en el cual aseguró que sus palabras fueron tergiversadas.

“Por motivos que desconozco y como ya es tradición en algunos, se ha tergiversado la homilía del día de ayer Domingo 22 de Marzo”, escribió un mensaje en el que incluyó la transmisión de su discurso.

El sacerdote aseveró que la interrupción legal del embarazo, el suicidio asistido y el permitir que los menores elijan su orientación sexual, son actos de “pseudo libertad” con los que ofenden a Dios.

Señaló que durante 2019 se realizaron 50 millones de abortos en todo el mundo, con lo que, insistió, “el ser humano actúa como si nada, a gusto, proclamando su pseudo libertad, cuando son hijos de Dios y los hemos asesinado”.

“La eutanasia: ya me cansé de sufrir, que me maten; o los niños que están muy graves en Holanda y en Bélgica, los papás pueden decidir que los maten; que se esperen los niños a ver qué género quieren ser, que una niña quiere ser niño, ¡Ah caray! Seguramente Dios dice, oigan hijos a dónde van, momentito, soy su papá y los quiero y soy misericordioso, se están yendo a un abismo, nos está gritando”, dijo.

El Obispo Castro también denunció que delitos como la corrupción, los robos y la violencia en general se han hecho costumbre, por lo que Dios está poniendo un “alto” a los seres humanos para frenar estos actos.

“Dios nos está hablando, nos está gritando […] con esto ( la pandemia de COVID-19) queramos o no queramos, nos detenemos. En muchos países ya están obligados a detenerse; en Europa, en Estados Unidos, en China, por ley todo está cerrado, menos las farmacias y los mercados y ahí todo se debe detener, sea quién sea”, expresó.

Finalmente, insistió en que la humanidad ha pretendido ser Dios al permitir el aborto, la eutanasia y la diversidad sexual, por lo que la pandemia a nivel mundial debe considerarse como un mensaje para detener estas prácticas.

“Como un pequeñísimo, microscópico virus, viene a decirle hoy a la humanidad: ey, eres frágil, eres vulnerable, ni tu éxito, ni tu dinero, ni tu poder te van ayudar, date cuenta quién eres, no juegues hacer Dios, la humanidad ha querido jugar a ser Dios”, señaló.