La Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Cámara de Diputados, que preside Arturo Álvarez Angli, del Partido Verde, está por aprobar una propuesta, modificada de último momento, que deja sin protección a casi 400 delfines destinados a vivir en cautiverio e incrementar su reproducción bajo estas condiciones, todo lo contrario a lo que se dictaba en la iniciativa original. De ser así, la Cámara de Diputados se colocaría como el mayor impulsor del cautiverio de delfines y de su fabricación protegiendo a empresarios y dueños de delfineros por lo menos hasta el año 2066.

Ciudad de México, 23 de abril (SinEmbargo).- Los cambios aprobados de último momento por la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Cámara de Diputados, que preside el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), eliminaron el principio original de la iniciativa, perpetuando el cautiverio y la explotación de los delfines hasta el año 2050, denunciaron organizaciones civiles.

El pasado 31 de marzo, dicha Comisión aprobó con 11 votos a favor, siete en contra y dos abstenciones las reformas del Artículo 60 de la Ley General de vida Silvestre con el fin de prohibir la operación de delfinarios y la inhibición de reproducción de la especie bajo cautiverio.

Sin embargo, antes de irse de vacaciones, el grupo presidido por el Diputado del PVEM, Arturo Álvarez Angli, realizó cambios de último momento al dictamen, y “tiraron a la basura ese propósito evidenciando que los diputados cedieron ante el poderío económico y la presión de los propietarios de las empresas que administran y operan los delfinarios”, señalaron diversas organizaciones ambientalistas y de protección a los animales.

Las ONGs especificaron que estos cambios dejarán sin protección a casi 400 delfines destinados al entretenimiento humano. Además, aclararon que la propuesta anterior no permitía liberar delfines ni cerrar delfinarios.

De aprobarse tal y como al fin quedó la Reforma al 4º párrafo del Artículo 60 Bis de la Ley General de Vida Silvestre, no sólo se permitirá la continuidad de estos espectáculos, también propiciará que la inseminación artificial, que opera como “fábrica” de delfines, siga por al menos dos generaciones más, es decir, hasta el 2050, indicó Mercedes Anzures de la organización Conservación de Mamíferos Marinos de México (Comarino).

Las organizaciones adelantaron que si la propuesta se aprueba el próximo 25 de abril, se reservarán el derecho de llevar a cabo las acciones legales que sean necesarias para revertir la Reforma “absolutamente aberrante”.

“Nosotros apoyábamos la propuesta de prohibir definitivamente la reproducción en cautiverio, para evitar que más delfines nazcan y sigan viviendo en condiciones contrarias a su evolución y biología”, expresó Araceli Domínguez, presidenta del Grupo GEMA.

La activista dijo que la preservación y cuidado del mamífero no puede ser sólo apoyado por las organizaciones, sino que debe ser absolutamente rechazado por los diputados.

“Los cambios al dictamen no solo no detienen la reproducción en cautiverio, sino echa andar la maquinaria para obligar a las hembras a ovular y entrar en celo, y obtener semen por métodos no naturales a los machos y acelerar la reproducción”, señaló Domínguez.

En tanto, Marielena Hoyo, presidenta de Producciones Serengueti, acusó a los legisladores de pactar con los “poderosos empresario delfinarios” para permitir la reproducción de los delfines en cautiverio, lo que, dijo, es una locura porque se aprovecharán para provocar un mayor número de nacimientos vía inseminación artificial y entonces forzarán la construcción de más delfinarios para ubicar los excedentes, al existir la prohibición para exportar cetáceos

Con esta medida, potencialmente se tendrían 150 delfines más, sin tomar en cuenta a las hembras que podrán parir dos veces, con lo que el inventario crecerá aproximadamente a 480 individuos, lo que representa un incremento del 60 por ciento, dejando a la Cámara de Diputados como el mayor impulsor del cautiverio de delfines y de su fabricación, sentenció Cecilia Vega, de Fundación Haghenbeck.

Especificó que la autorización también incluye a las hembras cría que alcanzarán su madurez sexual a los ocho años de edad, o sea en el año 2026, a lo que habrán de sumarse 30 a 40 años de vida que aseguran los empresarios como el promedio de vida de los delfines bajo cautiverio. Siendo así, el Decreto protege a los empresarios delfineros por lo menos hasta el año 2066.

Las organizaciones ambientalistas y de protección a los animales exigen a los legisladores rechazar este el Dictamen que “sólo beneficiará a unos cuantos multimillonarios que no dejan derrama económica a los locales y que perpetuarán esta actividad en la que saldrán perdiendo, como siempre, los animales”.