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Miguel Rivas

23/04/2018 - 12:00 am

Semarnat ¡muy buena para dibujar polígonos en el mar!

Es increíble que con tantos esfuerzos destinados para la conservación de la Vaquita Marina -no necesariamente de la manera más eficiente-, México no pueda acabar con la pesca de la totoaba en el alto golfo de California, pesca ilícita que está llevando al único mamífero marino endémico de México a una extinción que parece inminente. En 2014 se hizo un llamado urgente para rescatar de la extinción a las últimas 97 vaquitas que quedaban y se pensaba que de no tomar medidas drásticas la vaquita estaría extinta para el 2018.

Hoy en el 2018 podemos ver el vaso medio lleno y medio vacío a la vez. Foto: AP.

Es increíble que con tantos esfuerzos destinados para la conservación de la Vaquita Marina -no necesariamente de la manera más eficiente-, México no pueda acabar con la pesca de la totoaba en el alto golfo de California, pesca ilícita que está llevando al único mamífero marino endémico de México a una extinción que parece inminente. En 2014 se hizo un llamado urgente para rescatar de la extinción a las últimas 97 vaquitas que quedaban y se pensaba que de no tomar medidas drásticas la vaquita estaría extinta para el 2018.

Hoy en el 2018 podemos ver el vaso medio lleno y medio vacío a la vez. Medio lleno porque es el año 2018 y aún quedan ejemplares de vaquita marina. Menos de 30 individuos según el último registro del Comité internacional para la recuperación de la vaquita (CIRVA) pero que por otro lado, muestra que su población ha sido fuertemente diezmada desde entonces pese a los esfuerzos y recursos millonarios destinados a su conservación, es ahí donde está el vaso medio vacío.

En los primeros días de abril apareció el primer ejemplar de vaquita marina muerto de 2018, con innegables marcas de haber caído en una red demuestra que el vaso se nos sigue vaciando y que la extinción de la vaquita parece estar a la vuelta de la esquina. Es por ello que las organizaciones Greenpeace México, Defenders of Wildlife y Teyeliz A.C. le propusieron al secretario de medio ambiente y recursos naturales, Rafael Pacchiano, que se ampliará el polígono refugio de las vaquitas marinas decretado el 2005 para así proteger a los pocos ejemplares restantes, las que fueron estimadas durante el frustrado intento de llevarla al cautiverio a finales del año pasado en el programa Vaquita CPR.

Junto con lo anterior las organizaciones pedimos que el área se blindara centrando la mayor parte de los esfuerzos de inspección y vigilancia a aquella zona donde los científicos identificaron que la disminuida población de vaquita se estaba replegando. Además se le solicitó al secretario restringir la navegación en la zona con el propósito de que las demás pesquerías que se llevan en la zona se realizaran de forma ordenada y sin que éstas interfirieran de ninguna manera en los esfuerzos por mantener la zona libre de redes agalleras y así asegurar que no habrán más vaquitas muertas.

El pasado viernes 20 de abril se publicó el “acuerdo por el que se modifican diversas disposiciones por el que se establece el área de refugio para la protección de la vaquita”. Sin embargo, la sola expansión del área de refugio no servirá para salvar a la vaquita, si no se aplican las demás medidas acordadas con el Secretario Pachianno. Pues en su momento él se comprometió a poner en práctica las sugerencias de las organizaciones en el sentido de que la vigilancia se incremente en el polígono donde se ubican más individuos de la especie para mantenerlo libre de redes totoaberas y queden restringidas las actividades pesqueras e incluso la navegación con cualquier fin, excepto la vigilancia.

Es por ello que exhortamos al secretario de medio ambiente y recursos naturales a tomar el conjunto de medidas propuesta por las ONG en febrero pasado, ya que la sola ampliación del polígono no permitirá que subsista el reducido número de vaquitas marinas que aún sobreviven de la pesca de totoaba en la zona. Es hora de dejar de implementar las sugerencias a medias porque si no, el vaso se vaciará completamente y con ello desaparecerá el único mamífero marino endémico de México.

*Miguel Rivas es coordinador de la campaña de Océanos de Greenpeace México

Más información:
www.greenpeace.org.mx
FB: Greenpeace México
TW: @greenpeacemx

Miguel Rivas
Miguel Rivas es campañista de Océanos de Greenpeace y candidato a Doctor en Ciencias Biológicas por el Instituto de Ecología de la UNAM.
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