Aún queda mucho por hacer para liberar a los animales usados como alimento del abuso al que les sometemos. Foto: The Humane League Mexico

“La paciencia no es la espera pasiva. Es la aceptación activa del proceso necesario para obtener tus metas y sueños” – Ray A. Davis

El uso de jaulas para la producción de huevos es una práctica que está siendo erradicada en todo el mundo por su intensa crueldad, ya que restringe los comportamientos naturales más básicos de las gallinas usadas en esta industria. El espacio para cada ave confinada es tan reducido que no pueden moverse y esta falta de movimiento les provoca fracturas de huesos y osteoporosis. En estas jaulas, muchas gallinas mueren pisoteadas, y sus restos se descomponen alrededor de las demás.

Este sistema es tan inaceptable que, gradualmente, las empresas están aceptando que deben rechazarlo y ya hay más de 1 mil 500 empresas que se han sumado a este movimiento mundial. Entre ellas se encuentran restaurantes, hoteles, supermercados y empresas de manufactura, entre muchas otras. Gracias a un mayor interés de los consumidores en saber cómo se produce lo que comen, las empresas están siendo más transparentes, y al mismo tiempo beneficiando al medio ambiente y reduciendo el sufrimiento de los animales usados en su cadena de suministro.

La adopción de las políticas de huevo libre de jaula conlleva que por un tiempo, las empresas trabajen con sus proveedores para modificar su suministro de huevos. Las empresas que reconocen la importancia de este proceso están empezando a reportar el avance en su transición. Un buen ejemplo es el de Alsea, la empresa mexicana de restaurantes y comida rápida con presencia en México, Argentina, Colombia, Chile, Uruguay, España, Bélgica, Francia, Países Bajos, Luxemburgo y Portugal, que ha reportado en su informe anual el progreso en el compromiso que adquirieron en el 2016 para dejar de abastecerse de huevos de gallinas enjauladas.

La empresa reporta que para sus operaciones en la región ibérica, en donde tienen más de mil establecimientos, ya cuentan con las condiciones óptimas para que el 100 por ciento de los huevos usados en sus operaciones sean libres de jaula. En el resto de los países, continúan trabajando con los principales proveedores para poder completar esta transición para el 2025.

Aún queda mucho por hacer para liberar a los animales usados como alimento del abuso al que les sometemos. Sin embargo, celebramos cada paso damos en la dirección correcta, gracias al compromiso de las empresas y el apoyo del público en general.