¿Sabes de dónde viene tu comida? Conoce estos datos sobre los cerdos

23/09/2018 - 12:02 am

“Actualmente, la mayoría de los cerdos en México, y alrededor del mundo, son criados en granjas industrializadas, donde no tiene la posibilidad de expresar su comportamiento natural, como caminar, socializar, forrajear u hozar”, escribe Sabina García de Humane Society International.

Ciudad de México, 23 de septiembre (SinEmbargo).- ¿Sabes de dónde viene tu comida? Es importante saber más de manera que podamos tomar decisiones informadas cuando nos sentamos a comer. En esta columna he hablado ya sobre las gallinas ponedoras de huevo, y hoy me gustaría platicarles un poco sobre otro animal inteligente y altamente sociable: los cerdos.

¿Sabías que los cerdos son animales inteligentes, intuitivos y curiosos, no muy diferentes a los perros y gatos que tenemos en casa? A pesar de ello, estos animales viven una realidad completamente diferente en la industria pecuaria.

¡Conoce estos datos interesantes sobre los cerdos!

• Los cerdos tienen un agudo sentido del olfato. Su sensibilidad a las señales olfativas es tan buena como la de los perros, y usan el aroma para discernir entre cerdos familiares y desconocidos, para identificar a otros individuos y para ubicarse y encontrar alimentos escondidos.

• Los cerdos duermen en nidos grupales y mantienen vínculos familiares cercanos hasta la edad adulta. Los miembros de un grupo pueden saludarse con gruñidos y contacto con el hocico cuando llegan juntos al lugar del nido.

• En condiciones naturales, los cerdos pueden dedicar el 75 por ciento de su día a hozar y a forrajear en búsqueda de alimento. Sus hocicos tienen numerosos receptores sensoriales y los usan para explorar y buscar comida.

• Los cerdos son naturalmente animales muy higiénicos. Mantienen su piel limpia frotándose sobre superficies duras, particularmente después de revolcarse en el lodo, para quitarse el lodo seco sobre rocas o arbustos.

• Los cerdos muestran una gran variedad de señales vocales con hasta 20 tipos diferentes de vocalizaciones, incluidas las utilizadas durante la alimentación, el comportamiento social, y para comunicar el peligro.

Actualmente, la mayoría de los cerdos en México, y alrededor del mundo, son criados en granjas industrializadas, donde no tiene la posibilidad de expresar su comportamiento natural, como caminar, socializar, forrajear u hozar. En 2014, fueron criados y sacrificados más de 16 millones de cerdos en México, en su gran mayoría bajo esquemas de cría intensiva que son los más comunes en la industria mexicana porcícola.

Una práctica común en la industria es confinar a las cerdas reproductoras (cerdas madre) en jaulas de gestación. Dichas cerdas pasarán casi toda su gestación de cuatro meses, en jaulas de metal casi del tamaño de su cuerpo. No pueden dar más de dos o tres pasos hacia adelante o hacia atrás, darse la vuelta, hozar, o hacer nada más allá de las barras de metal que las rodean. Muchas sufren problemas psicológicos –evidenciado por la conducta repetitiva y las constantes lesiones – que ocasionan la mordedura de las barras de metal. La etapa de dar a luz tampoco les da un respiro ya que poco después vuelven a ser inseminadas, repitiéndose este ciclo a lo largo de su vida reproductiva.

Cuando entendemos las características de los cerdos, como especie, nos damos cuenta de que los sistemas de producción actuales no les permiten expresar su comportamiento natural, ni siquiera sus instintos más básicos.

Afortunadamente, los consumidores mexicanos se preocupan cada vez más y se cuestionan sobre el origen de sus alimentos, rechazando las prácticas crueles en la industria alimentaria, como el uso de las jaulas de gestación. La voz del consumidor se ha hecho escuchar por las empresas alimentarias y están tomando nota. A lo largo de los últimos años, decenas de empresas líderes del sector de alimentos, como Toks, McDonald’s, Subway, Granjas Carroll de México y Norson han adoptado políticas de bienestar animal para eliminar las jaulas de gestación y cambiar a sistemas de mayor bienestar animal, donde las cerdas pueden ejercitarse, socializar y desempeñar más de su comportamiento natural. Muchos consumidores también están reduciendo su consumo de carne de cerdo, y otras proteínas animales, como una forma de reducir el sufrimiento animal, y están consumiendo más alimentos basados en vegetales.

Tu voz como consumidor, ayuda a crear un mundo más compasivo en favor de los cerdos, y otros animales en la industria alimentaria. En HSI, continuaremos trabajando con productores, restaurantes, hoteles, empresas procesadoras de alimentos, y otros corporativos para crear conciencia y cambios tangibles para los animales. Trabajemos juntos para que las cerdas reproductoras no tengan que pasar su vida en jaulas de gestación.

en Sinembargo al Aire

Opinión

Opinión en video

más leídas

más leídas