El pastor predica en la iglesia “Dios es Amor”, ubicada en San Pablo, Brasil. En el video se observa al evangelista con un gesto irritado. Se levantó de su lugar y comenzó a gritarle a su esposa. Aunque el ángulo de la cámara no permite ver la agresión física hacia la mujer, él desapareció de la toma y al mismo tiempo que le reclamaba por “hacer las cosas mal”. En ese momento se escuchó un golpe y la cámara se cayó.

Ciudad de México, 23 de septiembre (SinEmbargo).- Un pastor evangélico de Brasil agredió física y verbalmente a su esposa mientras hacía una transmisión en vivo por redes sociales.

El momento quedó perpetrado en la grabación en vivo y ha sido replicada cientos de veces por usuarios de Internet, evidenciando la conducta reprobable del hombre, identificado como Edson Araújo.

El pastor predica en la iglesia “Dios es Amor”, ubicada en San Pablo. En el video se observa al evangelista con un gesto irritado, se levantó de su lugar y comenzó a gritarle a su esposa. Aunque el ángulo de la cámara no permite ver la agresión física hacia la mujer, él desapareció de la toma y al mismo tiempo que le reclamaba por “hacer las cosas mal”. En ese momento se escuchó un golpe y la cámara se cayó.

“¡Haz las cosas bien, imbécil!”, se escucha primero. Luego de agredirla físicamente y que se cayeran las cosas le gritó: “¡Ordena bien el negocio!”.

Araújo volvió a su lugar al frente de la cámara y terminó el sermón para los feligreses diciendo “acepten la paz del señor”.

El video generó indignación a cientos de personas brasileñas que criticaron y reprobaron la conducta del pastor.

Horas después, el hombre volvió a hacer una transmisión en vivo, esta vez a lado de su esposa, para pedir una disculpa pública por sus acciones y explicar lo sucedido.

Edson dijo que se percató que el equipo que utiliza para transmitir no estaba en la posición correcta, por lo que se levantó para corregirlo y provocó que se cayera el celular. Por esta razón es que “dirigió una palabra imprudente a su esposa”.

“Ayer estábamos cerca del horario de servicio y no teníamos la posición correcta del equipo, así que me levanté y fui a intentar arreglarlo, y luego terminé tirando otro celular que transmite himnos. Entonces, yo estaba ahí, de manera imprudente le dirigí una palabra imprudente a mi esposa”, resaltó.

Su esposa, identificada por él mismo como Deborah, permaneció durante todo el metraje callada con las manos y antebrazos reposados en la mesa y la mirada fija en ellos mientras el pastor argumentaba que llevan cuatro años juntos y que su error no lo representaba ante la sociedad ni ante la iglesia.

“Quiero ofrecer públicamente mi perdón y el de mi esposa Deborah por mi actitud, mi error y mi fracaso”, finalizó.

Hasta el momento, la iglesia donde labora no ha emitido ninguna información al respecto de este caso.