Arnulfo Cerón comenzó su vida en el activismo desde 1995 cuando aún era estudiante de Derecho, desde entonces se ha dedicado a apoyar en la organización y al acompañamiento jurídico a personas indígenas. Desde finales de 2018, cuando al morenista Dionicio Merced Pichardo García, asumió la Presidente municipal de Tlapa, Guerrero, las amenazas de las que había sido víctima por años se incrementaron, por ello, defensores señalan a su administración como la responsable de la desaparición del abogado, quien hoy cumple ya 12 días.

Ciudad de México, 23 de octubre (SinEmbargo).– Arnulfo Cerón Soriano, defensor de derechos humanos, cumple 12 días desaparecido. Sus familiares y compañeros del Frente Popular de la Montaña, la organización que fundó, han sido amenazados para que frenen la búsqueda y a ello se suma que han tenido que enfrentarse a la indiferencia de autoridades guerrerenses.

Arnulfo fue víctima de intimidación y criminalización desde la administración priista anterior en Tlapa, Guerrero, pero la situación recrudeció con el Gobierno morenista actual, acusaron defensores. 

El abogado salió de su casa el pasado 11 de octubre rumbo al Centro de Rehabilitación “La última esperanza”, del que es fundador y al que asistía para encabezar una sesión, pero no llegó.

Un día después, pese a que familiares del defensor de 47 años interpusieron una denuncia para urgir a las autoridades su búsqueda, fueron los integrantes del Frente Popular de la Montaña quienes encontraron su vehículo vacío y con las llaves aún colocadas, en la colonia Magistrado. Desde entonces, la familia no ha sabido de más avances en la investigación.  

Desde hace aproximadamente tres años, Arnulfo acompaña a la organización de comerciantes indígenas y campesinos con asesorías jurídicas y es el intermediario con autoridades locales, estatales y federales a través del Frente Popular de la Montaña.

Abel Barrera, director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, recordó en entrevista con SinEmbargo que las amenazas hacia Arnulfo incrementaron cuando, a finales de 2018, el Frente Popular buscó al morenista Dionicio Merced Pichardo García, Presidente municipal de Tlapa, para exigir que se transparentara el uso de recursos previstos para obras públicas desde el Gobierno de su antecesor, el priista Jesús Noé Abundiz García.

Arnulfo lleva 12 días desaparecido. Foto: Especial.

Sin embargo, Pichardo García aseguró que no contaban con el dinero necesario y no podían comprometerse a cumplir promesas de la administración pasada, desde entonces, el Frente Popular de la Montaña inició una serie de protestas y el Gobierno respondió al descalificar a Arnulfo Cerón.

“El Frente Popular exigía que se pudieran ejercer 26 millones de pesos que supuestamente la administración pasada había entregado para que se hicieran las obras que quedaron pendientes, desde esa fecha exigieron al nuevo Presidente y el dijo que no podía responder a dicha cantidad, lo que motivó a que la actual administración focalizará su lucha contra Arnulfo y el Frente”, denunció Abel Barrera.

En este contexto, Arnulfo Cerón responsabilizó desde el 26 de febrero de este año al Presidente Pichardo García y al jefe de su Gabinete, Marco Antonio García Morales, de lo que pudiera pasarle a él o a sus compañeros de la organización.

“Sabemos cómo se manejan [las autoridades de Tlapa], sabemos que están coludidos con el crimen organizado, pero todos los integrantes y representantes [del Frente Popular de la Montaña] hacemos responsables al Presidente municipal y al jefe de gabinete de lo que algo nos llegara a pasar a nosotros. Nosotros estamos luchando por beneficios colectivos, no estamos luchando para beneficios personales como ellos sí lo están haciendo, se están robando el dinero público”, dijo en un mensaje a medios que quedó registrado en video.

 

LA BÚSQUEDA 

El dirigente del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan denunció que durante los días de búsqueda la familia de Arnulfo ha recibido mensajes pidiéndoles que dejen de investigar, que no que no pidan ayuda de policías, esto, dijo, “para generar caos, sufrimiento, y con la intención de causar miedo, estrés en la familia porque en la región no hay medidas de protección para defensores y ni para sus seres cercanos”.

“La familia de Arnulfo no quiere ni salir a la calle”, expuso Lenin, del Frente Popular.

Además, ambas organizaciones coinciden en que las autoridades estatales no han emprendido la búsqueda, sino que ha sido la ciudadanía, la que conoce a Arnulfo, esto, pese a que la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas, Desaparición Cometida por Particulares y del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas expresa que la búsqueda de la persona desaparecida debe realizarse “de forma inmediata, oportuna, transparente, con base en información útil y científica, encaminadas a la localización y, en su caso, identificación atendiendo todas las líneas posibles de investigación”.

Los años de activismo y la incidencia que Arnulfo tiene en Tlapa ha motivado búsquedas ciudadanas para hallarlo con vida. Foto: Antonia Ramírez, El Sur.

También exigen que la investigación tome como una línea el activismo de Arnulfo Cerón. “Conforme pasan las horas, son menos las probabilidades que lo encontremos con vida”, se lee en una petición de Change.org escrita por Gabriela Pablo, la esposa del abogado y con la que buscan exigir a las autoridades la presentación con vida del defensor. La exigencia suma hasta ahora más de 27 mil firmas.

Abel Barrera adelantó que las firmas se entregarán a autoridades locales para agilizar la búsqueda y a la par se trabaja con la Comisión Estatal de Derechos Humanos para que decrete cuanto antes medidas cautelares de protección para los familiares de Cerón Soriano.

Mientras que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) ya se pronunció al respecto, la semana pasada exhortó a las autoridades de Guerrero a reforzar la búsqueda del activista Ay les pidió que en sus investigaciones no omitan investigar como causa de la desaparición las labores de representación y defensa de los derechos humanos que desarrolla en Tlapa.

EL FRENTE Y EL GOBIERNO MORENISTA

Lenin Mosso, integrante del Frente Popular de la Montaña, del que Arnulfo es fundador, dijo a este medio digital que aunque Arnulfo Cerón ya había sido amenazado en años anteriores por su activismo, ellos responsabilizan al Gobierno actual de su desaparición porque hubo confrontaciones directas.

Incluso durante los 11 días que el defensor ha estado desaparecido, los integrantes de la organización han recibido a través de mensajes en sus teléfonos amenazas para que frenen la búsqueda y levanten el plantón que mantienen en el Ayuntamiento municipal para exigir que las autoridades aceleren su trabajo en esa materia.

“Estos días mandan mensaje de intimidación, que liberen el Ayuntamiento o se los va a cargar la chingada, que desalojen el Ayuntamiento porque si no nos va a pasar lo mismo que Arnulfo”, denunció Lenin Mosso.

Integrantes del Frente Popular de la Montaña en su conferencia frente al Palacio Municipal de Tlapa para demandar que las autoridades de los tres niveles de gobierno entreguen con vida a Arnulfo Cerón Soriano . Foto: Antonia Ramírez, El Sur.

Para el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, que acompaña legalmente el caso, y el Frente Popular de la Montaña, la desaparición de Arnulfo es resultado de un contexto de animadversión promovido desde el Gobierno, incluso federal, que descalifica el trabajo de las organizaciones civiles.

“El nuevo Gobierno, con eso de que a nivel nacional se ha dicho con el Presidente Andrés Manuel López Obrador que no quiere intermediarios, que organizaciones no obtengan recursos, con ese argumento acá empezaron  descalificar al Frente Popular, pero ellos no han exigido recursos, exigen que se ejerzan directamente a las comunidades y de ahí se agarraron para empezar a desprestigiar a la organización, para argumentar que no estaban abiertos al diálogo”, lamentó Abel Barrera.

Por su parte, Lenin Mosso, lamentó que con la actual administración las intimidaciones aumentaron y opinó que el ejemplo más claro y crudo de ello fue la desaparición de su compañero. “Arnulfo siempre denunció que este Gobierno morenista era peor que los priistas localmente, que ha actuado con más violencia, con más confrontación que los otros gobiernos, esto se ha complicado”, dijo.

Abel Barrera recordó que los integrantes del Frente Popular de la Montaña sí confiaban en el actual Gobierno, en que habría una mayor interlocución, más apertura y comprensión, pero pronto, ante las trabas para entablar un diálogo, se dieron cuenta de que no sería así.

“Hubo un retroceso total con este Gobierno, siempre se mostraron recios, en constante confrontación, nunca en una cuestión de construcción, de avanzar”, criticó en ese sentido Lenin Mosso.

La tensión entre los activistas del Frente Popular, Arnulfo y el Ayuntamiento de Tlapa también aumentó porque el defensor apoyaba a comerciantes ambulantes indígenas, pues la organización aglutina a comunidades nahuas, totzabi, mizteco y algunas tlapanecas y se opuso a que el Gobierno municipal iniciara la reubicación de los vendedores a un auditorio sin que antes se hiciera un censo de los comerciantes y sus condiciones, pues muchos se enfrentan a que autoridades les piden cuotas pero no venden en las mismas cantidades que los dueños de tiendas más grandes.

Ante esta oposición, la denuncia del Presidente municipal se focalizó en que el Frente Popular se oponía a la reubicación y por eso no podían hacerla, eso hizo que otros sectores, como los transportistas, también criticaran al Frente y a Arnulfo. “Nuevamente se colocó en riesgo la  imagen de Arnulfo, se desprestigió y se puso en riesgo su seguridad”, dijo Abel Barrera del Centro Tlachinollan.

Por esta situación, tanto el defensor como los integrantes de su organización también fueron víctimas de intimidaciones cuando protestaban.

El Frente Popular de la Montaña también denunció a través de su vocero Arnulfo a dónde se va el presupuesto y presuntos casos de corrupción, por ejemplo en la entrega de fertilizantes a campesinos luego de que ésta se frenara en Guerrero desde junio. El abogado propuso algunas marchas en Chilpancingo y la Ciudad de México para exigir avances en este tema y logró tener una agenda con autoridades federales como la Secretaría de Bienestar y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.

“Algunas demandas de fertilizantes de saldaron con mesas de diálogos y otras estaban por abrirse y con esto [la desaparición del activista] la agenda se ve pospuesta”, lamentó Lenin Mosso.

“Esta desaparición de algún modo ya presentaba indicios de que había grupos de poder que en verdad estaban muy molestos por la forma en que estaba haciendo el trabajo de defensa de Arnulfo, en ese contexto se da su desaparición”, explicó Abel Barrera.

VIDA DE ACTIVISMO

Arnulfo Cerón Soriano inició su vida en el activismo cuando era universitario. En 1995 ingresó al Centro Tlachinollan como parte de su servicio social, cuando la organización llevaba un año operando, y trabajó por 18 meses con ellos.

Originario del pueblo nahua, Arnulfo pasó su infancia en Coyahualco,en el municipio Huamuxtitlán. “Siempre ha mantenido un perfil muy definido en la defensa de los derechos de la población de Tlapa”, recuerda Abel Barrera y menciona que desde su paso por Tlachinollan se interesó en trabajar con personas indígenas.

Después, se desempeñó como asesor jurídico en el ayuntamiento municipal de Metlátonoc, donde se enfrentó a la barrera lingüística, pues personas de distintos pueblos originarios acudían en busca de su apoyo.

El abogado fue también integrante de Movimiento Popular Guerrerense y otras causas que abrazó fueron la exigencia por justicia del asesinato del activista Antonio Vivar Díaz, cometido por policías federales en junio de 2017, además de participar en movilizaciones para la petición de la presentación con vida de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa.

Desde hace años, Arnulfo ha recibido amenazas por su activismo. “Él no confiaba en las autoridades ministeriales, por eso tampoco pensó en interponer alguna denuncia”, aseguró Abel Barrera.

El activista miraba con desconfianza a las autoridades luego de que en el 2000 fue detenido por policías ministeriales de Guerrero acusado sin pruebas fiables del homicidio de unos de sus familiares. En esa ocasión, fue torturado para obligarlo a firmar una declaración de su culpabilidad. El Centro Tlachinollan logró que se le aplicara el protocolo de Estambul para probar que fue víctima de tortura y en esa ocasión obtuvo su sentencia absolutoria.

Con estos antecedentes, Cerón Soriano se incorporó como parte de la dirección colectiva del Frente Popular de Tlapa, que tiempo después se transformó en el Frente Popular de las Montaña porque su incidencia se extendió a al menos 10 municipios, ahí se encargó de fomentar la organización de las colonias y comunidades.

“Él hacía de todo, desde la parte jurídica, las negociaciones políticas con los gobiernos locales y estatales”, recordó Lenin Mosso.

Sus años de activismo y la incidencia que Arnulfo tiene en Tlapa ha motivado la organización de diversos grupos de defensores y estudiantes a través de campañas culturales y búsquedas ciudadanas para hallarlo con vida.