Las falsas apariencias, la ambigüedad moral y los privilegios de clase cruzan sus caminos en esta serie sobre una terapeuta (Kidman) que, de repente, descubre que su marido (Grant) es el sospechoso de un espeluznante asesinato machista.

Por David Villafranca

Los Ángeles (EE.UU.), 23 oct (EFE).- Hay actores que sufren en las entrevistas, pero Édgar Ramírez no es uno de ellos. Quizá influya su formación (antes de intérprete fue periodista) pero, con solo tres preguntas en 15 minutos, el venezolano es capaz de hilar con soltura The Undoing con las tragedias griegas, el amor traicionado y el escurridizo concepto de la verdad.

The Undoing tiene que ver con la búsqueda de la verdad, con la importancia de la verdad, con entender la verdad. Y es la búsqueda y no la verdad como tal porque la verdad no es una cosa chata, no es una cosa plana: es como una esfera que va girando, que siempre revela una cara mientras oculta otra”, argumentó a Efe.

“Esta obsesión de querer tener una foto completa de la verdad y pretender decirle a la gente ‘esta es la verdad y te la muestro’ es una abstracción, no puede suceder. Esta serie lidia con eso”, agregó.

Después de coronarse en la televisión como Gianni Versace en American Crime Story, Ramírez (Caracas, 1977) sigue luciéndose en la pequeña pantalla con The Undoing, una lujosa y ambiciosa serie limitada que estrenará HBO el domingo y en donde la estrella latina redondea un elenco de ensueño junto a Nicole Kidman, Hugh Grant y Donald Sutherland.

Las falsas apariencias, la ambigüedad moral y los privilegios de clase cruzan sus caminos en esta serie sobre una terapeuta (Kidman) que, de repente, descubre que su marido (Grant) es el sospechoso de un espeluznante asesinato machista.

TRAGEDIA NEOYORQUINA

Aunque las traiciones, mentiras y secretos de The Undoing serpentean entre los rascacielos del Nueva York más exclusivo, Ramírez emparentó esta serie con las tragedias griegas.

“Hay un elemento en The Undoing que es muy clásico, casi de tragedia griega. Y comienza por el nombre: la caída, cuando todo se deshace”, reflexionó.

“Es una historia en la que hay diferentes planetas que están orbitando unos alrededor de otros y con diferentes tamaños, porque también hay un tema de la diferencia de clases que es muy evidente”, apuntó.

Como parte de esa siniestra galaxia en la que el personaje de Kidman “está en el centro del todo”, Ramírez da vida al detective Mendoza, una especie de “ojo objetivo” externo que, sin embargo, “termina seducido por esta búsqueda de la verdad que va más allá de quién cometió el crimen”.

“¿Qué tan bien conoces a alguien? Realmente esa persona que está a tu lado, que crees que conoces de toda la vida, que sientes que está más cerca de ti, ¿conoces todo sobre esa persona? ¿Conoces todas sus verdades? ¿Deberías conocerlas todas? ¿Es posible conocer todas las verdades? Esas son las preguntas que me parecen interesantes”, desarrolló.

Édgar Ramírez y la directora Susanne Bier durante el rodaje de la serie The Undoing. Foto: EFE

“Y es una historia fascinante de amor al final. La traición, la posesión, los celos, el crimen… El pegamento que los mantiene unidos es el amor: es una historia de amor que no sale bien”, defendió.

Además, Ramírez disfrutó de la fabulosa oportunidad de medirse, casi como en “un duelo de wéstern”, con Kidman, a quien definió como “una de las mejores actrices de la historia del cine”.

“Es una mujer muy generosa y una actriz muy intensa, muy abierta, muy arriesgada: pone toda la carne en el asador y no se guarda nada, se abre por completo”, elogió.

EL ASCENSO DE ISMAEL CRUZ CÓRDOVA

Édgar Ramírez no es el único aliciente latino de The Undoing, ya que en esta serie también tiene un papel fundamental el puertorriqueño Ismael Cruz Córdova, un actor en claro ascenso dentro de Hollywood.

Tras participar en series como The Mandalorian y cintas como el remake de Miss Bala (2019), el boricua, que ahora está rodando en Nueva Zelanda la adaptación televisiva de The Lord of the Rings, interpretó en The Undoing a Fernando, un hombre herido y con una familia rota en pedazos.

“Si te digo que (llegar hasta este momento dulce de su carrera) ha sido casualidad, te miento; si te digo que ha sido la sorpresa de la vida, también te mentiría. Porque he trabajado mucho por esto y he estado muy dedicado a esto (…). Me siento muy orgulloso y afortunado de haber podido trazar una meta y haberla logrado”, explicó.

Y en este sentido subrayó que, ante todo, le interesan papeles “con humanidad y profundidad”, cualidades que, en su opinión, escasean en muchos roles estereotipados sobre latinos.

“Quiero hacer cosas que caigan dentro de la visibilidad y la amplificación de las voces de mi gente, que es la gente pobre, la gente sin educación formal, la gente de campo, la gente afrodescendiente. Eso me ha llevado a buscar oportunidades que ayuden a romper esos paradigmas”, aseguró.