“No estamos en la condición de abrir nuevas actividades, estamos en alerta”, enfatizó hoy la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum.

Ciudad de México, 23 de octubre (SinEmbargo).– La Ciudad de México permanecerá otra semana en el Semáforo Naranja con alerta por la COVID-19.

Los últimos datos de la Secretaría de Salud muestran que en la capital han muerto 14 mil 554 personas por la enfermedad y se han confirmado 151 mil 917 casos, 10 mil 617 de ellos permanecen activos.

“No estamos en el nivel de regresar a Semáforo Rojo, porque como ustedes vieron tenemos una cantidad de hospitalizados mucho menor que la que tuvimos en mayo y el crecimiento más o menos se ha parado en hospitalizaciones, pero tampoco estamos en la condición de abrir nuevas actividades, estamos en alerta”, dijo esta tarde Claudia Sheinbaum Pardo, Jefa de Gobierno de la Ciudad de México.

Entre el 10 y el 19 de octubre la capital pasó de 2 mil 565 personas hospitalizadas a 2 mil 755, lo que represento un incremento de 23 personas al día en promedio, informó.

La mandataria detalló que en los últimos tres días la tendencia se detuvo y se contabilizaron 2 mil 769 personas hospitalizadas.

“Hoy estamos 40 por ciento por debajo de nuestro punto máximo de 4 mil 575 hospitalizados alcanzó el 21 de mayo”, aseguró en conferencia virtual.

Reconoció que la tendencia en los últimos 10 días fue a la alza, pero en los tres días reciente se estabilizó.

“De principios de julio, cuando comenzó el Semáforo Naranja en la ciudad, a la fecha ha habido una reducción de mil 53 personas hospitalizadas”, informó Sheinbaum Pardo.

Sobre las defunciones, dijo que se ha registrado una tercera parte de las que se contabilizaban en mayo. “Esta situación se ha estabilizado en el último mes y medio, aseguró.

La Jefa de Gobierno afirmó que la ciudad ha logrado mantener las actividades que están abiertas y, al mismo tiempo, detener la pandemia, gracias al aumento del número de pruebas que permite que las personas que dan positivo al virus se aislen; también con el aumento de los quioscos de la salud, las visitas casa por casa y con la colaboración de los ciudadanos, que usan cubrebocas, toman distancia, se lavan las manos, etcétera.

“No estamos en condiciones de abrir ninguna otra actividad, sino de fortalecer una campaña de alertas como que no se hagan fiestas ni reuniones masivas. No estamos como en el Semáforo Rojo, pero tampoco estamos para abrir otras actividades”, expuso.

La mandataria recordó que en el Semáforo Naranja con Alerta sigue estrictamente prohibido la apertura de bares y cantinas.

Tampoco están permitas ferias en pueblos y barrios, verbenas, fiestas patronales, eventos sociales, convenciones ni congresos.

La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México llamó a la población a no hacer reuniones, fiestas o celebraciones de más de 10 personas.

Dijo que el Gobierno de la Ciudad detectó un aumento de estas reuniones, por lo que peligra la salud pública al dejar de utilizarse el cubrebocas.

También insistió que el 1 y 2 de noviembre los panteones públicos y privados permanecerán cerrados. Y pidió que los cementerios comunitarios también cierren, aunque la decisión tendrán que tomarla las alcaldías con los líderes de los pueblos originarios.

Dijo que en los comercios se intensificarán las visitas de verificación.

Tenemos que estar alerta, no bajar la guardia y hacemos un llamado a la responsabilidad de todas y de todos, dijo.