Ciudad de México, 23 de nov (sinembargo.mx) – Senadores del PRI buscan el perdón para municipios y estados que se sobreendeudaron, como Coahuila, mientras los funcionarios responsables de esta crisis financiera siguen libres. Como el ex tesorero de Humberto Moreira, Javier Villarreal, acusado de haberse embolsado parte del dinero de la deuda de la entidad.

El pasado 15 de noviembre, los priistas presentaron un punto de acuerdo en San Lázaro en el que solicitan al presidente Felipe Calderón “la creación urgente de un fondo contingente para rescatar a los estados y municipios agobiados por las deudas”, según reseñó en su momento Reforma.

La propuesta, firmada por siete legisladores del tricolor, también incluye una petición a la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados para que destine mayores recursos a las aportaciones federales que recibirán los gobernadores y alcaldes en 2013.

No piden investigar ni castigar a los funcionarios estatales y municipales que hayan incurrido en esas prácticas y generado el endeudamiento.

De acuerdo con los priístas, de los 2 mil 456 municipios del país, 981 han reportado su deuda ante la Secretaría de Hacienda y, de ese total, 10 ayuntamientos concentran el 35% de los pasivos.

VER ADEMÁS:  El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) advirtió que el nivel de endeudamiento de los estados, además de los sistemas de pensiones estatales, sitúan a México “frente a una crisis que puede tornarse catastrófica”. De acuerdo con Vanguardia, Juan Pardinas, director general del organismo, señaló que tan sólo en los últimos dos años, desde que se elaboró la última medición en 2010, la suma de las deudas estatales pasó del 2 a casi el 3 por ciento por ciento del producto interno bruto (PIB). “Hubo un retroceso general del anterior indice a este en materia de endeudamiento estatal”, indicó. De continuar esta tendencia, alertó, en cinco años México podría atravesar por una crisis similar a la que ahora vive España. IR A LA INFORMACIÓN

MÁS RICO QUE BARACK OBAMA

Javier Villarreal Hernández, ex secretario de Finanzas y ex titular del Servicio de Administración Triburaria de Coahuila, ha pisado la cárcel dos veces -una en México y otra en Estados Unidos- y en ambas ocasiones se le dejó ir pese a que está acusado de fraude, falsificación de documentos en la contratación de la deuda coahuilense y simulación de actos jurídicos.

El ex Tesorero de Humberto Moreira actualmente está prófugo de la justicia, siendo señalado como uno de los personajes claves en el “Moreirazo” que dejó a la entidad sumida en un déficit por 34 mil millones de pesos y a él, con una riqueza tres veces mayor que la de Barack Obama, presidente de Estados Unidos.

Investigado por la PGR y la Unión Americana, quienes han estado “a punto de su detención”, al ex funcionario local se le han asegurado diversos bienes con valores millonarios y se han revelado sus transacciones a EU por millones de dólares, cifras que distan de un servidor público cuyo sueldo mensual era de 92 mil pesos.

El ex funcionario, mano financiera de Humberto Moreira, es acusado además de presuntamente haber otorgado contratos de forma discrecional a dos de las tres empresas investigadas por la PGR por su presunta participación en lavado de dinero a través de la explotación de minas clandestinas de carbón, según publicó Reforma.

Y es que Villarreal tenía a su total disposición millones en recursos estatales, entre ellos los de la Promotora para el Desarrollo Minero de Coahuila (Prodemi), con la que habría concedido contratos a las empresas Impulsora JBN y Perforaciones Técnicas Industriales.

Mientras las acusaciones, juicios y denuncias en su contra fluyen, Javier Villarreal sigue sin aparecer, burlándose de las autoridades tanto de Estados Unidos como de México.

Javier Villarreal no fue el único funcionario que se enriqueció en la anterior administración estatal, pues entre 2006 y 2010 Sergio Ricardo Fuentes Flores, su mano derecha, adquirió seis propiedades en Saltillo en las que invirtió 4 millones 350 mil pesos, cantidad que sólo habría conseguido de haber utilizado todo su sueldo en esos inmuebles… también continúa prófugo.

El ex administrador general de Políticas Públicas del SATEC, fue detenido junto con Villarreal el 28 de octubre de 2011 por su intervención en la contratación irregular de créditos bancarios utilizando decretos falsificados.

Sin embargo, el exfuncionario fue liberado la madrugada del día siguiente junto con Villarreal, tras depositar una fianza.

EL “MOREIRAZO”

Apenas el pasado 28 de octubre se cumplió un año de la detención de Villarreal Hernández, quien en 2010 fue designado como titular del SATEC, pero fue removido en agosto de 2011 tras destaparse el escándalo de la megadeuda en Coahuila.

Justamente el año en que inició a laborar en el Servicio de Administración Triburaria, el banco JP Morgan Chase abrió una investigación por movimientos en cuentas a nombre de la esposa y el concuño de Villarreal, Teresa Botello y Lorenzo Schuessler, respectivamente, según una declaración de una funcionaria de la Agencia Antidrogas (DEA).

Poco a poco las revelaciones sobre el “Moreirazo” que dejaron al estado sumido en una deuda de 34 mil millones de pesos comenzaron a salir a la luz.

De acuerdo con información arrojada por las indagaciones y difundida en los medios, con documentos falsos el ex funcionario tramitó préstamos por más de 4 mil 300 millones de pesos con tres bancos mexicanos (Bajío, Bancomer y Santander) para el estado de Coahuila, durante la administración anterior.

Debido a estas irregularidades, Villarreal fue detenido el 28 de octubre de 2011 por elementos de la Fiscalía General del Estado (FGE) por su implicación en la contratación ilegal de créditos para el gobierno de Coahuila, que entonces encabezaba Humberto Moreira Valdés, quien gobernó de 2005 a 2011.

Estaba acusado de fraude, falsificación de documentos en la contratación de la deuda coahuilense y simulación de actos jurídicos.

Villarreal Hernández fue capturado por agentes de la Policía Investigadora estatal, quienes lo trasladaron a las instalaciones de la FGE. Sin embargo, al día siguiente y para sorpresa de todos, obtuvo su libertad bajo fianza.

En febrero de 2012, Villarreal Hernández fue arrestado de nuevo, esta vez en Texas, Estados Unidos con 67 mil dólares en efectivo y una escopeta, pero lo dejó ir tras pagar una fianza y porque tenía una visa adecuada.

Un mes más tarde, el titular del Juzgado Primero de Distrito de Procesos Penales Federales con sede en el Distrito Federal, giró cuatro nuevas órdenes de aprehensión en contra de ex funcionarios de la Secretaría de Hacienda y del gobierno de Coahuila, entre ellos Javier Villarreal.

Pero el ex funcionario local y otros implicados en el caso obtuvieron un amparo, por lo que el juicio en su contra se aplazó.

A Villarreal se le fijó entonces una garantía por dos millones 500 mil pesos.

Pese al amparo, la investigación contra quien fuera identificado como un hombre cercano a Moreira continuaron y en mayo pasado un juez federal acreditó su participación en el delito equiparado al fraude en su modalidad de simulación de acto jurídico, informó el Consejo de la Judicatura Federal (CJF).

Debido a esto, el procurador general de Justicia de Coahuila, Homero Ramos Gloria, confirmó que se activó la orden de reaprehensión contra Héctor Javier Villarreal Hernández, suspendiendo así el amparo que había promovido con anterioridad.

“Nosotros tenemos una denuncia que indica seis líneas de investigación y en esas seguimos trabajando”, puntualizó tras aclarar que además se había solicitado información a la Secretaría de Finanzas local.

Dos días más tarde, el diario Vanguardia publicó en su edición en línea una serie de fotografías que evidenciaban que el ex Tesorero del Estado de Coahuila, durante su labor como responsable de los recursos del gobierno estatal, usó al menos tres firmas distintas al tramitar millonarios créditos en nombre de la entidad.

Los documentos, afirmó el rotativo local, datan de julio de 2008, cuando Villarreal fungía como secretario de Finanzas. Firmó el contrato de un crédito por mil millones de pesos a nombre de Coahuila con BBVA Bancomer, y muestra una rúbrica muy similar a la que aparece en el pasaporte del ex funcionario.

Asimismo, en documentos con fecha de enero del 2010 (durante su gestión como Secretario de Finanzas en el periodo de Humberto Moreira)  y diciembre del mismo año (cuando ya fungía como director del SATEC) en los que se le otorgan al Estado créditos por mil 753 millones de pesos y 3 mil 500 millones de pesos con las instituciones Banco del Bajío y Banco Interacciones, respectivamente, se puede constatar que Villarreal utilizó dos firmas totalmente distintas entre sí y a la de la primera papelería, sin que ninguna autoridad se diera cuenta de la anomalía. 

Según el rotativo, Javier Villarreal no fue el único funcionario que se enriqueció en la anterior administración estatal, pues entre 2006 y 2010 Sergio Ricardo Fuentes Flores, su mano derecha, adquirió seis propiedades en Saltillo en las que invirtió 4 millones 350 mil pesos, cantidad que sólo habría conseguido de haber utilizado todo su sueldo en esos inmuebles.

Asimismo, existen acusaciones que indican que el ex funcionario local habría invertido en varias comunidades del sur de Texas a través de fondos robados de las arcas públicas de Coahuila. 

Para septiembre de 2011, la deuda de Coahuila equivalía a más de tres años de participaciones federales —alrededor de 36 mil 676 millones de pesos — y devengaría intereses por cerca de 2 mil 650 millones de pesos por año, señaló Standard & Poor’s.

Un mes antes, la calificadora había reducido la calificación de la deuda estatal de A+ a BB-, lo cual significa que no es segura para invertir.

Actualmente Coahuila, una de las entidades con mayores problemas financieros de México y bajo el mandato de Rubén Moreira, tiene una deuda calculada entre los 36 mil y 40 mil millones de pesos, pero la cifra no es clara debido a que el gobierno estatal no ha querido transparentar esa información.

Por si no bastará con tales números, el pasado 6 de noviembre el Congreso del Estado de Coahuila autorizó la solicitud del Ejecutivo estatal de un nuevo crédito por casi mil millones de pesos (950 millones). Sólo hubo dos votos en contra.

De acuerdo con Enfoque, la minuta fue subida al pleno del Congreso y sólo la bancada del Partido Acción Nacional (PAN) conformada por dos legisladores se pronunciaron en contra de la medida e incluso intentaron convencer a sus compañeros para hacer lo mismo argumentando que la ciudadanía se encargaría de juzgarlos.

EU VA POR SUS BIENES

El 2 de mayo pasado, Jesús Castro publicó en Vanguardia que autoridades estadunidenses encabezadas por la DEA, descubrieron que en apenas dos meses Javier Villarreal Hernández realizó transferencias bancarias de IXE, en México, a cuentas del estadunidense JP Morgan, por 285 millones de pesos, equivalentes a 22 millones de dólares, de los cuales quedaron 6.5 millones, mismos que fueron confiscados.

Desde su captura en Estados Unidos, se inició una investigación en contra de Villarreal, la cual concluyó, decía el periódico, que sus negocios eran usados para lavado de dinero. 

La información proporcionada por Teresa Farfán, vocera de la Fiscalía de Texas, revelaba que desde febrero pasado se aseguraron ocho cheques depositados en JP Morgan Chase, que suman 6 millones 503 mil 541dólares, y se ordenó la búsqueda y captura de Villarreal.

Para entonces, el ex titular del Servicio de Administración Tributaria de Coahuila ya contaba con una acusación formal de lavado de dinero en Texas.

La acusación fue presentada por el fiscal de distrito del condado de Smith, donde Villarreal y su esposa fueron detenidos el 1 de febrero.

Pero no serían las únicas querellas en contra del ex funcionario coahuilense. 

El 27 de abril autoridades federales y del estado de Texas presentaron ante distintas cortes acusaciones de lavado de dinero contra Villarreal Hernández.

“Lo hemos acusado y los federales lo han acusado”, señaló Tom Kelly, vocero de la Oficina del procurador General de Texas, en declaraciones al sitio web del periódico The San Antonio Express News. “Es una investigación en curso”, indicó.

Las acusaciones argumentan que Villarreal Hernández invirtió fondos robados de las arcas públicas del estado de Coahuila, en varias comunidades del sur de Texas.

El día 29 del mismo mes, distintos medios informaron que propiedades, negocios y cuentas bancarias por un monto mayor a los 20 millones de dólares (más de 300 millones de pesos), presuntamente financiados con dinero proveniente de la deuda de Coahuila, podrían ser confiscados por autoridades estadunidenses, esto con motivo de las indagatorias en contra del ex secretario de Finanzas de Coahuila.

Según se publicó en medios de San Antonio, Texas, Villarreal ahora era investigado en el país vecino pues se contaba con elementos para deducir que usó recursos coahuilenses para financiar negocios de su familia. 

Fiscales federales que trabajan con la División de Investigaciones Criminales de la oficina de Impuestos de Estados Unidos entablaron demandas en San Antonio para confiscar una docena de propiedades, entre ellas, el North Pointe Retail Center, una gran plaza comercial en Redland Road, una casa de 370 metros cuadrados valuada en un millón 200 mil dólares, una farmacia en Stone Oak, terrenos campestres y una bodega.

Las propiedades, de acuerdo con documentos de la Corte, pertenecen a compañías creadas por Lorenzo Schuessler.

También trascendió que investigadores federales de Estados Unidos afirmaban que propiedades comerciales y residenciales en San Antonio y Valle del Río Grande, fueron comprados con dinero malversado al Gobierno de Coahuila.

El 29 de septiembre pasado, El Siglo de Torreón dio a conocer que el gobierno de estadunidense inició un juicio para decomisar 1.2 millones de dólares de una empresa de Texas vinculada con Villarreal.

Fiscales federales presentaron ante una Corte de distrito de San Antonio la solicitud formal para tomar la propiedad de una cuenta bancaria a nombre de la empresa South Padre I., LLC, cuyo propietario es Lorenzo Schuessler, informó el periódico local.

Pese a que la cuenta de la empresa, localizada en el JP Morgan Chase Bank, fue congelada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en mayo pasado, no se puede tocar hasta que un juez decrete el decomiso. 

El documento acusa a la empresa South Padre de lavado de dinero mediante transacciones financieras con fondos que proceden de actividades ilegales.

PGR LO INVESTIGA 

En marzo pasado, la Procuraduría General de la República (PGR) tramitó ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos la solicitud de detención provisional con fines de extradición en contra de Javier Villarreal Hernández.

El diario Reforma señaló, en base a fuentes oficiales, que la dependencia federal entregó el expediente de la solicitud a las autoridades estadunidenses, con base en la orden de aprehensión librada en su contra un mes antes por el delito de violación a la Ley de Instituciones de Crédito.

En abril, diversos medios detallaron que la PGR investigaba inversiones a nombre de familiares del Javier Villareal por 4.3 mil millones de pesos obtenidos con créditos ilegales y que presuntamente fueron sacados del país.

El Universal publicó que de acuerdo a las investigaciones los recursos fueron ingresados inicialmente a las cuentas del SATEC para los programas públicos que habían sido solicitados, pero por medio de operaciones bancarias fueron colocados en cuentas de Estados Unidos y Europa, a través de una sociedad de inversión.

Esta acción dejó ganancias a Javier Villareal Hernández de al menos 20 millones de pesos mensuales aproximadamente.

Esa es una de las principales líneas de investigación que seguían entonces la Procuraduría, toda vez que se tenía conocimiento de que los recursos eran depositados en cuentas a nombre del propio Villarreal Hernández, sus familiares e incluso otros de sus cómplices.

Otra de las líneas que indaga el Ministerio Público de la Federación es que el dinero se quedó en Estados Unidos, país donde Villarreal fue visto por última vez en febrero pasado.

Debido a todos estos señalamientos, el 9 de mayo la Comisión Permanente aprobó por unanimidad un punto de acuerdo donde solicitaba a la PGR que en el ejercicio de sus atribuciones en materia de “lavado” de dinero, investigara el origen de los recursos en efectivo y bienes inmuebles asegurados a Javier Villarreal, familiares y socios, para determinar el posible daño patrimonial.

VIDA DE LUJOS

Villarreal no quiso irse del SATEC con las manos vacías, apenas dos días antes de presentar su renuncia el ex funcionario habría repartido más de 5.5 millones de pesos entre él y otros ocho funcionarios, incluyendo a la ex secretaria Técnica de la dependencia, Susana González González, reveló Vanguardia el 9 de enero pasado.

Los recursos, presuntamente, eran parte de bono por eficiencia recaudatoria que entrega el Gobierno Federal, pero estaban destinados a funcionarios de “a pie”, que hacen en campo el trabajo de fiscalización a las empresas, indicó el diario.

Fuentes de la dependencia informaron al rotativo que dos días antes de que Villarreal Hernández presentara su renuncia el 18 de agosto de 2011, hizo efectivo un bono por fiscalización por la cantidad de un millón 500 mil pesos.

Y es que Villarreal estaba acostumbrado a manejar grandes cifras de dinero y a gastar miles de dólares en diversas cosas, el mismo periódico afirmó que el ex Tesorero de Humberto Moreira llegó a gastar más de 36 mil dólares en la tienda exclusiva de Texas, Neiman Marcus, que maneja marcas de ropa como Prada, Cristian Dior, Giorgio Armani, entre otras.

De acuerdo con el reportero Jesús Castro, Villarreal tenía un sueldo de 92 mil pesos al mes como titular del desaparecido Servicio de Administración Tributaria del Estado de Coahuila y llegó a realizar envíos a Estados Unidos por por 285 millones de pesos en tan sólo dos meses, es decir, dichos envíos significan el ingreso de 290 años de su sueldo como funcionario, sin gastar un solo peso.

Un lujo más que se conoce del ex funcionario es que en 2009 recibió en su casa una televisión plasma de 105 pulgadas que en ese momento costaba 60 mil dólares. Al aparato se tuvo que meter con grúa porque no cabía por la puerta principal.

En publicaciones anteriores el diario Vanguardia dio a conocer que la fortuna estimada que tiene hasta hoy en día Villarreal asciende a 36 millones de dólares, esto es, más del triple que la del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien tiene un patrimonio valuado en 10 millones de dólares.

VILLARREAL DEJÓ “BAILANDO” A LOS MINEROS DE COAHUILA

Otro caso en el que estaría vinculado Javier Villarreal sería en la desaparición de recursos de los mineros del carbón.

De acuerdo con una nota publicada el 1 de noviembre por Reforma, el ex Tesorero de Coahuila habría otorgado contratos de forma discrecional a dos de las tres empresas investigadas por la PGR por su presunta participación en lavado de dinero a través de la explotación de minas clandestinas de carbón.

El rotativo capitalino, citando fuentes oficiales, indicó que como titular del SATEC, Villarreal tenía el control de la Promotora para el Desarrollo Minero de Coahuila (Prodemi) y concedió contratos a las empresas Impulsora JBN y Perforaciones Técnicas Industriales.

Estas compañías, informó el periódico, habrían ayudado a que Los Zetas, que presuntamente se apoderaron de minas clandestinas para extraer carbón de manera ilegal, lavaran unos seis millones de pesos a la semana.

“En 2009 se otorgaron contratos para que las empresas proveyeran carbón a Prodemi, y no aparecían JBN ni Perforaciones Técnicas”, indicó un informante.

“Pero en el 2010 los contratos fueron cambiados nuevamente y le otorgaron a Perforaciones un contrato por 75 mil toneladas al año, y a JBN, 120 mil.

Ese mismo días, el gobernador de Coahuila, Rubén Moreira, reconoció las indagatorias que se llevan a cabo sobre los presuntos vínculos del crimen organizado con las minas de carbón en el estado y reveló que su administración ha colaborado promocionado información para que el federal investigue.

Pero las indagatorias podrían apuntar a Villarreal, según Ismael Ramos Flores, administrador Fiscal General del Estado, quien aseveró que el prófugo ex Tesorero también dejó “bailando” a los mineros de Coahuila, porque “nadie sabe, nadie supo”, pero el destino de los recursos del Promedi durante su gestión es desconocido.

Cuando un reportero del periódico Vanguardia de Saltillo le preguntó quién podría saber el destino de estos recursos, el funcionario respondió: “Villarreal”.