La familia de Lorena acusó que el caso no avanza, ni la pesquisa o búsqueda del presunto feminicida. En tanto que las autoridades no brindan atención suficiente, información necesaria y diligencias que permitan acceder a la verdad y justicia a sus allegados, quienes claman que el el caso quede impune.

Ciudad de México, 24 de enero (SinEmbargo).- Lorena Cruz Licona fue asesinada dentro de su casa en Tuxpan, Veracruz, el 10 de enero de 2019, justo dos días antes de su cumpleaños 37. Fernando “N”, ex pareja de la víctima y padre de sus hijos, huyó tras cometer el crimen, y ahora se encuentra prófugo.

“Estamos tristes porque justo en días pasados, mi hermana pudo haber estado festejando su cumpleaños, pudo estar cumpliendo un año más de vida, pero por obra de una persona que no tiene escrúpulos, ni sentimientos, lamentablemente padre de sus hijos, por culpa de él no está con nosotros”, platicó en entrevista con SinEmbargo Saúl Cruz Licona, hermano de la víctima.

Hermanos de la víctima narraron que en cuanto se enteraron del feminicidio, pidieron a la policía ir a buscar a Fernando “N”, pues de inmediato sospecharon de él, debido a antecedentes de violencia. Sin embargo, los policías se negaron porque la escena del crimen aun no era asegurada por peritos. Pasó más de una hora para ir a buscarlo a su casa, fue justo ese tiempo en que él presuntos responsable se dio a la fuga, denunciaron.

La familia de Lorena también acusó que el caso no avanza, ni la pesquisa o búsqueda del presunto feminicida. En tanto que las autoridades no brindan atención suficiente, información necesaria y diligencias que permitan acceder a la verdad y justicia a sus allegados, quienes claman que el el caso quede impune.

19 AÑOS DE RELACIÓN

Lorena nació en Tuxpan, Veracruz, donde estudió hasta la preparatoria. De muy joven conoció a Fernando “N”, con quien tuvo una relación y vivieron como pareja en unión libre al menos 19 años y tuvieron dos hijos.

Durante su matrimonio vivió un tiempo en Reynosa, Tamaulipas, donde nació su primer hijo, pero posteriormente se regresaron a vivir a Tuxpan. Ahí, Lorena se hacía cargo de una tienda de abarrotes y también arrendaba departamentos a estudiantes de la Normal por varios años.

“Ella era muy alegre y muy trabajadora. Le gustaba mucho escuchar música. Era una madre muy atenta y amorosa con sus hijos, con sus hermanos y mamá. con lo que necesitamos nosotros ella nos ayudaba. Pero durante su matrimonio se alejó un poco de nosotros por lo mismo que él no la dejaba casi visitarnos, aunque vivamos en la misma ciudad casi no la dejaba frecuentarnos, pero nosotros íbamos a verla, y a los niños”, narró Saúl Cruz.

Lorena se dedicaba de lleno a su casa y atender su propio negocio. Se levantaba muy temprano para llevar a los niños a la escuela, luego realizaba sus compras para surtir la tienda, iba por los niños a la escuela, los ayudaba en sus tareas. Los clientes de su tienda la estimaban, “era muy atenta, tenía muchas amistades, las señoritas que le rentaban tenían muy buena relación también”, añadió el familiar.

Fernando “N”, ex pareja, por su trabajo salía constantemente de viaje por todo el país.

“En uno de esos viajes conoció a una persona y comenzó a tener una relación con esa otra persona, hasta que tomó la decisión de irse de su casa”, agregó el entrevistado.

Lorena conoció muy joven a Fernando “N”, sostuvieron una relación, vivieron en unión libre al menos 19 años y tuvieron dos hijos. Tenían un año de separados cuando él presuntamente la asesinó. Foto: Especial

Lorena y su pareja se separaron en el año 2017 y ella se quedó -inicialmente- con la casa donde vivían, la tienda de abarrotes y arrendaba departamentos. Pero las discusiones entre ellos se agravaron, y él la agredió físicamente, explicó el hermano.

“Él llegó a golpearla, y la corrió de la casa. Le quitó los niños, mi hermana se refugió en mi casa con mi mamá e interpuso una demanda contra su ex pareja”, platicó Saúl.

La denuncia por agresión fue realizada en noviembre de 2018, “pero ellos llegaron a un acuerdo donde él iba a poner un departamento para que ella viviera con sus hijos y que a ellos no les faltara la casa”.

La joven se mudó al departamento con sus hijos, donde él iba a verlos.

EL ASESINATO

El 10 de enero de 2019, Lorena fue asesinada con un arma blanca en su departamento. La joven recibió varias puñaladas, en diferentes partes del cuerpo y en el cuello, fue esta última la que le provocó la muerte. “Prácticamente la degolló”, detalla Saúl.

De acuerdo con las investigaciones, Lorena y Fernando discutieron esa tarde y él la degolló.

Cecilia Cruz, una hermana de la víctima, fue notificada del hecho a las 4 de la tarde de ese día. La joven y su madre, Cecilia Licona se dirigieron de inmediato al departamento donde vivía Lorena. Al llegar, vieron a policías que ya habían acordonado y ya custodiaban el inmueble.

“Mi mamá y yo queríamos entrar y nos dijeron que no podíamos en ese momento salió el dueño de los departamentos donde mi hermana vivía, y sus palabras fueron -a la mamá- ‘Señora, lo siento mucho”. Mi mamá se puso muy mal, yo lo que hice fue hablarle a uno de mis hermanos para avisarle lo que había pasado.

Otros familiares de la joven llegaron a la escena para conocer lo que había ocurrido. Una hermana de Lorena preguntó a personal de la Fuerza Civil si su hermana estaba muerta y le respondieron afirmativamente.

La pariente les pidió que la llevaran a buscar a Fernando “N”, su ex pareja, pues de inmediato sospecharon de ella, pero los policías le dijeron que no podían irse ni llevarla hasta que llegaran los peritos.

“Pasó un rato y llegaron policías municipales y estatales y ellos preguntaron que era de Lorena, mi mamá no podía responder sus preguntar, a mí me preguntaron que si sabía dónde vivía Fernando, y les dije que sí y les volví a pedir que llevaran”, relató Cecilia, hermana de la víctima.

La hermana menor de la víctima insistió con los policías a que la llevaran a casa de Fernando pues estaba preocupada por los hijos de Lorena, porque la familia de la víctima desconocía en dónde estaban. Los agentes accedieron a llevarla.

“Cuando llegamos a la casa de Fernando todo estaba cerrado: la casa, la tienda de abarrotes y los cuartos de renta. A todos los que arrendaba los corrieron, palabras de estudiantes que rentaban ahí, “él tenía una hora en que Fernando se había ido del lugar, justo el tiempo en que yo le pedí a la fuerza civil que me llevaran a buscarlo, porque yo sabía que se iba a dar a la fuga”, añadió la hermana.

Lorena se dedicaba de lleno a su casa y atender su propio negocio. Fue descrita como una mujer muy atenta, trabajadora y amable. Foto: Especial.

La familia lamenta que los policías no hayan actuado a tiempo, cuando le solicitaron, pues fue justo el tiempo que él tuvo para huir, comentaron.

Los menores fueron llevados, por el presuntos responsable, a la casa de su madre, la abuela materna.

Cecilia se dirigió a casa de la madre de Fernando, en donde ella salió en compañía de una de sus hijas, hermana del hombre, y les confirmaron que ahí estaban los niños.

“Los niños fueron llevados a la Fiscalía de Veracruz por su abuela materna, quien declaró que su hijo le había hablado por teléfono y le había dicho que había privado de su vida a Lorena y que habló con su hijo mayor y le pidió perdón por lo que le había hecho a su mamá”, narró la hermana de Lorena.

La Fiscalía, en ese momento, tomó la decisión que los dos menores se quedaran con su abuela materna.

PRÓFUGO

Las autoridades comenzaron con la investigación por feminicidio. La familia tuvo que contratar a un asesor jurídico, porque el que ofrecían en las autoridades casi no los atendía.

La investigación siguió en curso y pasaron cerca de 3 meses para que el Ministerio Publico obtuviera algunos medios de prueba suficientes para la orden de aprehensión, que fue emitida en abril de 2019.

Previamente, en marzo de 2019, la señora Reyna Licona obtuvo la guardia y custodia de sus nietos, pero la madre de Fernando –abuela paterna- la demandó por no permitir que los niños convivan con la familia de su padre, quien es el presunto.

“Los niños hasta la fecha no quieren convivir con ningún familiar de su papá, por miedo. El niño menor dice que no teme que su papá se lo quiera llevar”, narro Saúl.

El 11 de junio, un juez determinó negar la convivencia de la abuela materna con los hijos de la víctima, precisó el entrevistado.

La investigación sigue, no se ha dado con el responsable de esto y aún no tenemos nada claro.

Los familiares también solicitaron apoyo a la ciudadanía para en caso de ver o tener información del presunto feminicida, brinde los datos para su localización y pronta captura. Foto: Especial

La familia denuncia que las diligencias y la indagatoria no avanza, e incluso, las autoridades no dan suficiente información a la familia, como es su derecho, incluso, agregó no les han entregado una copia del expediente.

“A mi mamá, y a mi hermana no les explican bien, ni las orientan sobre los pasos que seguirá la investigación, o la ayuda que le puedan brindar a los niños, siendo víctimas de todo esto. Ha pasado un año y no han esclarecido nada. “Nos parece mucho que en un año no tengan ni una pista de esa persona”, expresó Saúl.

La pide a las autoridades que el caso no quede impune. Claman justicia para Lorena.

“Nadie tiene derecho a quitarle la vida a otra persona, y lo único que pido que se haga justicia por eso, y no solamente por mi hermana sino por todas las victimas que ha habido porque no podemos seguir así. Hoy fue mi hermana, pero mañana puede ser la hermana de alguien más, la hija, la nieta, sobrina madre de alguien más.

Los familiares también solicitaron apoyo a la ciudadanía para en caso de ver o tener información del presunto feminicida, brinde los datos para su localización y pronta captura.