Al menos dos manifestantes murieron este viernes y otros 14 resultaron heridos en enfrentamientos con la Policía antidisturbios en la plaza de Al Kilani en el centro de Bagdad, informó a Efe una fuente del Ministerio del Interior.

Bagdad, 24 enero (EFE).- Decenas de miles de personas han acudido este viernes a la llamada del influyente clérigo Muqtada al Sadr para protestar en las calles de la capital iraquí, Bagdad, contra la presencia de tropas estadounidenses en el país y para exigir que los corruptos rindan cuentas.

Los manifestantes se reunieron en el barrio de Al Jadriyah de Bagdad con banderas de Irak y pancartas escritas tanto en árabe como en inglés en las que se podían leer lemas como: “No, No, a Estados Unidos”, “sí, sí a la soberanía iraquí”, o “el terrorismo global se hace en los Estados Unidos de América”.

Algunos también quemaron imágenes del Presidente estadounidense Donald Trump.

La protesta de hoy se produce tres semanas después del ataque estadounidense cerca del aeropuerto de Bagdad en el que murieron el general iraní Qasem Soleimaní y varios líderes milicianos chiíes iraquíes

Días después de esa acción, el Parlamento aprobó comenzar el proceso para la salida de las tropas estadounidenses del país.

Foto: EFE

Foto: EFE

“Si Estados Unidos cumple con estas demandas entonces no es un país agresor (…) y si viola las condiciones y el tiempo especificado será un país hostil”, dijo Al Sadr en un comunicado pronunciado por uno de sus asesores delante de los manifestantes en Al Jadriyah.

Al Sadr anunció una “pausa temporal” de la resistencia y expresó varias demandas, entre ellas, el cierre de todas las bases militares y compañías de seguridad estadounidenses en Irak.

Además, pidió la cancelación de todos los acuerdos de seguridad con “el ocupante”.

Al Sadr dijo que recurrirán a todos los medios pacíficos hasta que se cumplan estas demandas y salga todos los soldados hasta el último de Irak.

Tras la muerte del general Soleimaní, Al Sadr, que respalda la mayor alianza de partidos políticos en el Parlamento, llamó a los combatientes a “estar preparados” para volver a hacer frente a los estadounidenses.

Al Sadr encabezó la insurgencia tras la invasión estadounidense de Irak en 2003, pero no está alineado con Irán e incluso ha apoyado las protestas populares contra el Gobierno y la presencia foránea en el país, incluyendo la iraní.

MUEREN 2 MANFESTANTES

Al menos dos manifestantes murieron este viernes y otros 14 resultaron heridos en enfrentamientos con la Policía antidisturbios en la plaza de Al Kilani en el centro de Bagdad, informó a Efe una fuente del Ministerio del Interior.

La fuente detalló que se produjeron choques entre manifestantes y Policía después de que los manifestantes arrojaron piedras a las fuerzas de seguridad que respondieron usando gases lacrimógenos y bombas de sonido.

Foto: EFE

Foto: EFE

Foto: EFE

La plaza Al Kilani está a pocos metros de la plaza Tahrir, el epicentro de la revuelta, que se ha intensificado en Bagdad y las provincias del sur desde principios de octubre contra la corrupción y para exigir reformas políticas.

El enfrentamiento se produjo después de que decenas de miles de personas acudieron a la llamada del influyente clérigo Muqtada al Sadr para protestar en el barrio de Al Jadriyah de Bagdad contra la presencia de tropas estadounidenses en el país y para exigir que los corruptos rindan cuentas.

 Esta protesta concluyó hace unas horas sin disturbios.

En los últimos días, al menos doce personas perdieron la vida y otras 159 resultaron heridas en enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad iraquíes tras reavivarse de nuevo las protestas en Irak, en las que han muerto más de 600 personas según diferentes fuentes.

Las manifestaciones comenzaron el 1 de octubre y a principios de enero perdieron fuelle en medio de la escalada de tensión entre Estados Unidos e Irán, que llevó a ambos países a perpetrar ataques cruzados en territorio iraquí.

Desde octubre, cientos de personas murieron y miles resultaron heridas en esas manifestaciones, que también derivaron en una grave crisis política con renuncia del primer ministro, Adel Abdelmahdi el pasado mes de noviembre, aunque sigue gobernando de manera interina.