El estudio, realizado por investigadores del Instituto Cardíaco de Montreal (MHI), muestra la eficacia de la colquicina para reducir la mortalidad y el número de hospitalizaciones en enfermos de COVID-19.

Toronto (Canadá), 24 de enero (EFE).- Investigadores canadienses dijeron que un medicamento utilizado tradicionalmente contra la gota ha demostrado su eficacia para tratar a enfermos de la COVID-19 al reducir un 44 por ciento la mortalidad y un 25 por ciento las hospitalizaciones tras analizar los resultados de un estudio con 4 mil 488 pacientes en todo el mundo.

El medicamento, denominado en español colchicina o colquicina, es un fármaco que, además de para combatir la gota, puede ser utilizado contra la artritis y la cirrosis, y ha demostrado su capacidad para reducir los niveles de citocinas y la activación de macrófagos, neutrófilos e inflamasoma.

Según investigadores del Instituto Cardíaco de Montreal (MHI), su estudio clínico “ha demostrado que el uso de colchicina estuvo asociado con reducciones estadísticamente significantes en el riesgo de muerte y hospitalización comparado con el placebo”.

“En aquellos pacientes con un diagnóstico probado de la COVID-19, colchicina redujo las hospitalizaciones un 25 por ciento, la necesidad de ventilación mecánica en un 50 por ciento y las muerte en un 44 por ciento. Este gran descubrimiento científico hace de la colchicina el primer medicamento oral del mundo que puede ser utilizado para tratar pacientes no hospitalizados con COVID-19”, añadieron los autores.

El doctor Jean-Claude Tardif, director del Centro de Investigación de MHI y principal investigador del estudio, declaró en un comunicado que “nuestro estudio muestra la eficacia del tratamiento de la colchicina en prevenir el fenómeno de la ‘tormenta de citoquinas’ y reducir las complicaciones asociadas con COVID-19”.

El estudio, denominado Colcorona, se realizó con 4 mil 488 pacientes de todo Canadá, Estados Unidos, Europa, Sudamérica y Sudáfrica, y utilizó un sistema sin contacto, aleatorio, doble ciego, con placebo controlado y diseñado para determinar si la colchicina “podría reducir el riesgo de graves complicaciones asociadas con COVID-19”.

Los investigadores añadieron que es el estudio más grande del mundo en el que se ha probado un fármaco administrado oralmente a pacientes de COVID-19 que no han sido hospitalizados.

Para los autores, “tratar a pacientes con riesgo de complicaciones con colchicina tan pronto como la diagnosis de COVID-19 es confirmada por una prueba de PRC reduce el riesgo de desarrollar una grave forma de la enfermedad y, en consecuencia, reduce el número de hospitalizaciones”, por lo que prescribir este fármaco “podría aliviar la problemas de congestión hospitalaria y reducir los costos sanitarios”.