Ni recomendaciones ni multas han servido para que la empresa Jugos El Álamo deje de tirar desechos en Escurridero de Los Chorros, ubicado en Coahuila. Tira residuos color naranja que expelen un penetrante olor y que se acumulan en dos lagunas para después continuar escurriendo aproximadamente tres kilómetros más hasta llegar a un cárcamo en medio de la colonia Autopista, en Arteaga.

Por Marcelino Dueñez

Coahuila/Ciudad de México, 24 de febrero (SinEmbargo).– A pesar de ser sancionada y pagar multas por más de 100 mil pesos, la empresa Jugosa continúa descargando sus desechos en el arroyo Escurridero de Los Chorros, y no cuenta con los permisos de ecología pertinentes.

Los residuos fueron canalizados por el Ayuntamiento de Arteaga a una presa que recibe también aguas residuales, lo que ha provocado malestar a los vecinos.

La compañía de razón social Jugos El Álamo se encuentra en el kilómetro 242, de la carretera 57 y se dedica a la elaboración de productos con base en jugo de naranja.

Según su página oficial, cuenta con certificaciones de producción orgánica como la USDA Organic y Food Safety System 22000:2011, sin embargo, no con los permisos de la Secretaría de Medio Ambiente.

La empresa también fue sometida a una inspección por parte de la Comisión Nacional del Agua el pasado 14 de diciembre. La resolución fue entregada en enero. Foto: Mayra Franco, Vanguardia.

Vanguardia pudo comprobar en un recorrido hecho antes del mediodía del pasado martes, que la empresa desecha residuos color naranja que expelen un penetrante olor y que se acumulan en dos lagunas para después continuar escurriendo aproximadamente tres kilómetros más hasta llegar a un cárcamo en medio de la colonia Autopista, en Arteaga.

“Es puro veneno. Algo hay. ¿Por qué no han canalizado esto de una manera más ecológica?, está en manos de Ecología, de la Presidencia de Arteaga, incluso yo pienso que esto tiene que llegar a México, porque aquí no hay quién te eche la mano. En la tarde, cuando ventea, no podemos estar dentro de la casa, es una cosa insoportable,” denunció Enrique Cepeda Ibarra, quien vive a unos metros de la presa de desechos improvisada.

En Cárcamo, la presa recibe el líquido amarillento. Las autoridades se muestran incapaces para frenar la contaminación de la fábrica de jugos. Foto: Mayra Franco, Vanguardia.

Eladio Ruiz Reyna, otro vecino cercano al lugar de la contingencia, comentó que en una ocasión llevó al Alcalde actual, Everardo Durán Flores, y le mostró el origen de la corriente de residuos y en qué punto se mezcla con las aguas negras.

“Aquí están las familias junto al mugrero y ¿qué hacemos? La solución más fácil que encontró el Presidente Municipal fue: ‘se los aventamos ahí y ya’ (en el cárcamo).

“Somos dos o tres los que estamos aquí pegados y la queja de nosotros no se oye ni se va a oír. Para estar aguantando día y noche esto, está canijo”, reclamó Ruiz Reyna.

La compañía de razón social Jugos El Álamo se encuentra en el kilómetro 242, de la carretera 57 y se dedica a la elaboración de productos con base en jugo de naranja. Foto: Mayra Franco, Vanguardia.

EL REMEDIO QUE NO CONVENCE

Como titular de Obras Públicas y Protección Civil, Fernando Sánchez Berlanga indicó que ellos hicieron un cárcamo de captación. “Tenemos una descarga de drenaje que viene de la colonia Bella Unión, hicimos un cárcamo para que el agua se filtrara y no escurriera hacia donde están las colonias”.

El titular de Obras Públicas y Protección Civil en Arteaga, Fernando Sánchez Berlanga, dijo que a causa de las descargas de residuos ilegales que realizaba, en 2017 el municipio impuso una multa de 92 mil pesos a la empresa Jugosa que cuenta con filiales en Monterrey (Fruitec), Ciudad de México y Veracruz (IQCitrus-Industrias Químicas del Cobre división Cítricos y Citrofrut Álamo).

“Hablamos con el dueño y le dijimos: última vez que tiras aquí. Estaban sacándolo en pipas, pero yo creo que de vez en cuando tiran en las noches, ya se le dio aviso a Conagua y a Profepa y ellos andan armando una carpeta de investigación”, aseguró.Antes, hace tres años, el procurador de Protección al Medio Ambiente, Javier Rodríguez Mendoza, indicó que impusieron una sanción de 25 mil 700 pesos a la juguera.

El olor que despide el líquido emanado de la fábrica, al mezclarse con aguas negras, es insoportable, denuncian los vecinos. Foto: Mayra Franco, Vanguardia.

“Tuvimos un procedimiento en el año 2016 y como no tenían las autorizaciones necesarias, se sancionó. El martes, a raíz de la llamada de Vanguardia, checamos nuestra base de datos y vimos que sigue incumpliendo.

“Ese día estuvo un par de horas clausurada, el motivo fue que no presentaban la documentación pendiente. Aparte el tema de la reincidencia y checamos las denuncias por descargas, encontramos unas lagunas de oxidación, que esto es lo que provoca los malos olores y al manejarlos incorrectamente es lo que causa la queja de los vecinos”, comentó Rodríguez Mendoza.

De acuerdo con la Procuraduría del Medio Ambiente, Jugosa tiene 30 días para regularizar su situación y entonces se evaluaría la sanción a imponer tomando en cuenta su reincidencia.

El breve periodo de clausura, de acuerdo con la versión oficial, se debió a que la interrupción de labores habría acabado con la producción.

La empresa Jugosa, causante de la contaminación, tiene 30 días para resolver el problema o de lo contrario será sancionada nuevamente. Foto: Mayra Franco, Vanguardia.

PARA CONAGUA NO HAY IRREGULARIDADES

La empresa también fue sometida a una inspección por parte de la Comisión Nacional del Agua el pasado 14 de diciembre. La resolución fue entregada en enero.

“El asunto se atendió, se hizo la visita, en los términos que se llevan a cabo las inspecciones por parte de la Conagua y ya tenemos el asunto concluido. Nosotros no encontramos irregularidades que hacer valer en contra de la empresa, no sé si otras dependencias en el ámbito de sus respectivas facultades sí pudieran encontrar algo, pero conforme a la Ley de Aguas, no encontramos irregularidades”, indicaron fuentes oficiales de la dependencia.

De manera extra oficial se supo que la empresa comprobó el manejo de sus residuos con facturas de pipas en las que presuntamente captan y transportan los líquidos, pero como se pudo comprobar, siguen desechando al escurridero de Los Chorros.

Fuentes de la Conagua indicaron que no pueden actuar de nuevo a menos de que haya otra denuncia, “pero por la cuestión por la que se hizo la visita ahí sí ya se concluye el asunto y ya no hay algún elemento que nos haga proceder a la aplicación de alguna sanción”, aunque no se indicaron los pormenores de la investigación.

Eladio Ruiz Reyna, otro vecino cercano al lugar de la contingencia, comentó que en una ocasión llevó al Alcalde actual, Everardo Durán Flores, y le mostró en qué punto se mezcla con las aguas negras. Foto: Mayra Franco, Vanguardia.

Vanguardia intentó contactar por diversos medios a la empresa en la que figuran como directores administrativos Alejandro Tattersfield y Jorge Tattersfield, según el sitio oficial. También se intentó buscarlos en la empresa Fruitec donde figuran como director general y gerente administrativo, pero no se obtuvo respuesta por ningún medio.

Las descargas de residuos ilegales que realizaba, en 2017 el municipio impuso una multa de 92 mil pesos a la empresa que cuenta con filiales en Monterrey (Fruitec), Ciudad de México y Veracruz (IQCitrus- Industrias Químicas del Cobre división Cítricos y Citrofrut Álamo).

ESTE CONTENIDO ES PUBLICADO POR SINEMBARGO CON AUTORIZACIÓN EXPRESA DE VANGUARDIA. VER ORIGINAL AQUÍ. PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN.