Los ingresos por las ventas en Internet de la canción Come Home (Cardinal Pell) van a un fondo para ayudar a enviar sobrevivientes de la diócesis de Ballarat en Australia, un “centro” de presunto abuso sexual infantil en el país, a Roma.

Cardenal Pell. Foto: flickr/ Catholic Church.

Cardenal Pell. Foto: flickr/ Catholic Church.

Ciudad de México, 24 de marzo (SinEmbargo/GlobalVoices).- Una canción provocadora del músico satírico australiano Tim Minchin desafió al cardenal George Pell de la iglesia católica a “regresar a casa” para enfrentar a la comisión real de respuestas institucionales contra el abuso sexual infantil.

Pell es un alto funcionario del vaticano, nombrado por el Papa Francisco para supervisar las finanzas de la iglesia. La comisión le ha otorgado un permiso para declarar desde Roma por video conferencia a causa de un problema de salud.

El estuvo en el centro de una polémica encubierta sobre una cadena de denuncias de abuso sexual infantil que involucra al clero católico en Australia, lo cual fue causa de la creación de la comisión real en 2012.

Muchas víctimas se han indignado por su ausencia y planean volar a Roma, con la esperanza de observar el testimonio del cardenal.

Ellos no fueron los únicos en emitir dudas sobre los motivos del cardenal para no regresar:

@HittingAlice @Pontifex A Pell se lo ve cordial y alegre. ¿Qué podría impedirle volar a la Comisión Real?. Foto: Instagram

@HittingAlice @Pontifex A Pell se lo ve cordial y alegre. ¿Qué podría impedirle volar a la Comisión Real?. Foto: Twitter

Los ingresos por las ventas en Internet de la canción Come Home (Cardinal Pell) van a un fondo para ayudar a enviar sobrevivientes de la diócesis de Ballarat en Australia, un “centro” de presunto abuso sexual infantil en el país, a Roma.

Un esfuerzo de financiación multitudinaria recaudó casi 130 mil dólares durante los primeros tres días.

El sitio web explicó:

La ciudad de Ballarat se ha convertido en el foco de atención de la comisión real de respuestas institucionales para el abuso infantil, como un epicentro de abuso por muchos años.

El Cardenal George Pell fue obligado a dar testimonio en Ballarat, pero está demasiado enfermo para viajar, perdiéndose la oportunidad no solo de prestar declaración personalmente, sino también de otorgar esperanzas a toda la ciudad.

Los sobrevivientes de Ballarat y la oficina de abuso del distrito sienten que una audiencia cara a cara es importante para recuperarse y entender.

La letra es deliberadamente ofensiva, como es típico del estilo de comedia frontal de Minchin.

Llama a Pell un “cobarde”, una “escoria” y un “ampuloso bufón”. En un muy provocativo final, incita al cardenal: “ven a casa, enfrentáme y demándame”.

El Cardenal Pell ha ofrecido desde entonces “encontrarse, escuchar a las víctimas y expresarles su apoyo continuo”.

Frank Brennan, sacerdote jesuita y abogado de derechos humanos, ha elevado su nombre con francos comentarios en el pasado sobre “el cerrado sistema del clericalismo” y una clara “necesidad de una mayor transparencia” en relación con el abuso de los niños entre el clero.

Sin embargo, advirtió ‘que el viraje de la comisión a un “hazmerreír” corre el riesgo de descarrilar los procedimientos”.

Mientras convence a unos pocos simpatizantes más: el video de YouTube de la canción de Minchin acumuló más de 1 millón de visitas en sus primeros treinta días.

No es del todo sorprendente que mucha gente en las redes sociales este haciendo comparaciones con la película Spotlight, recientemente lanzada, que cuenta la historia verdadera de las investigaciones de la prensa sobre las acusaciones de abuso infantil de John Geoghan, un sacerdote estadounidense de la iglesia católica y romana.

Geoghan murió estrangulado por un recluso en una cárcel de Massachusetts en 2003 después de ser encarcelado por una agresión sexual y cargos de ataque que involucraban a un niño de diez años, el año anterior. Se cree que él molestó a docenas de jóvenes.

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