En la región de América Latina, muchas de las armas de las policías y Fuerzas Armadas acostumbran a perder sus armas. Mark Ungar, especialista del Brooklyn College, dijo a The Economist que en el estado mexicano de Guerrero una de cada cinco armas de la Policía termina robada o extraviada. Mientras que la policías de América Central son conocidas por vender las armas incautadas que deberían ser destruidas.

La revista inglesa cita un estudio que detalla que armas encontradas en escenas de crímenes sugiere que el 70 por ciento de los delitos con armas de fuego en México involucran a las compradas a los estadounidenses.

Ciudad de México, 24 de mayo (SinEmbargo).– La mayoría de las armas utilizadas en asesinatos y crímenes en México y otros naciones de América Latina provienen principalmente de Estados Unidos. En muchos casos, estas armas llegan ilegalmente a través del tráfico ilegal, pero también hay casos donde empresas las importan legalmente y luego son traficadas por grupos criminales, revela un reportaje de The Economist.

La prestigiada revista inglesa da cuenta del trabajo de balística y criminalística que se realiza en la Ciudad de Méxoco. “La tecnología balística empleada para trabajar tales maravillas viene de los Estados Unidos. Por desgracia, también el arma”, dice. Cita un estudio que detalla que armas encontradas en escenas de crímenes sugiere que el 70 por ciento de los delitos con armas de fuego en México involucran a las compradas a los estadounidenses. “La proporción de homicidios en México que involucró un arma de fuego aumentó de 16 por ciento en 1997 a 66 por ciento en 2017. Eso sugiere que aproximadamente la mitad de las 33,000 víctimas de asesinato en México el año pasado murieron por un arma fabricada en los Estados Unidos, que tuvo 14,542 homicidios de armas en 2017”.

“Un arma de fabricación estadounidense es más probable que se use en un asesinato en México que en casa”, agrega.

México está lejos de estar solo. En toda América Latina, la proporción de asesinatos con armas de fuego está aumentando. Muchos países ya acosados por el crimen organizado y los estados débiles se ven agravados por su proximidad a Estados Unidos, el país con las leyes de armas más permisivas del mundo rico. Los cambios firmados por el presidente Donald Trump solo pueden empeorar la situación.

La mayoría de las armas entran a México después de haber sido compradas legalmente en los Estados Unidos. Los grupos criminales normalmente usan asociados para comprarlos, contrabandeando armas en dirección opuesta a las drogas.

The Economist dice que más allá de México, las armas estadounidenses a menudo llegan a través a los puertos de Florida ocultas entre otros bienes importados. “En Honduras, donde la mitad de todas las armas no registradas provienen de Estados Unidos, se sabe que los contrabandistas envuelven las armas en papel de aluminio y las sumergen en pintura para evitar la detección de las máquinas de rayos X. Menos creativos, grupos más grandes simplemente pagan a los oficiales de aduanas”.

“¿La disponibilidad de armas estadounidenses aumenta las tasas de homicidios? La expiración en 2004 de una prohibición de armas de asalto en los Estados Unidos proporcionó un experimento del mundo real. Un estudio encontró que en los municipios mexicanos que bordean Arizona, Nuevo México y Texas, donde las armas se pusieron a la venta, la tasa de homicidios se disparó poco después. Las tasas de homicidios adyacentes a California, que mantenían una prohibición, se mantuvieron estables”, continúa el medio.

Sin embargo, aunque Estados Unidos llegara a erogar su Segunda Enmienda, en América Latina el problema de las armas no se acabaría. En la región, continúa la revista, muchas de las armas de las policías y Fuerzas Armadas acostumbran a perder sus armas. Mark Ungar, del Brooklyn College, dijo al medio que en el estado mexicano de Guerrero una de cada cinco armas de la Policía termina robada o extraviada. Mientras que la policías de América Central son conocidas por vender las armas incautadas que deberían ser destruidas.

Más al sur, muchas de las armas implicadas en asesinatos en Brasil son traficabas a través de Paraguay, debido a los laxos controles de armamento de ese país. Sólo entre 2013 y mediados de 2018, las compañías paraguayas importaron legalmente, principalmente de Estados Unidos, unas 648 mil armas y 331 mil rondas de municiones. Incluso, detalla el reportaje, en 2018, Estados Unidos prohibió brevemente la venta de armas a Paraguay. Y ese país, en busca de reducir el contrabando, impone sus propios controles.

En Brasil, el Presidente Jair Bolsonaro firmó este año dos decretos para hacer más fácil que los brasileños compren y carguen sus propias armas. Además ha dicho que quiere legalizar la importación de armas de Estados Unidos. En ese país, los asesinatos comenzaron a bajar después de 2003, cuando nuevas legislaciones hicieron más difícil comprar armas.

Venezuela es uno de los lugares donde las armas estadounidenses están apareciendo menos, principalmente porque hay una prohibición para exportar a ese país. Pero se han suministrado armas de otros lugares lo que ha empujado la tasa de homicidios de Venezuela a la más alta del mundo. The Economist agrega

Un lugar donde las armas estadounidenses están apareciendo menos es Venezuela, en gran parte porque hay prohibición de exportar allí. Pero el suministro de armas de otros lugares ha ayudado empujar la tasa de homicidios del país a la más alta del mundo. The Economist detalla que recientemente con la crisis que atraviesa esa nación puede haber detenido la importación de armas, además también se ha registrado una disminución en las fábricas estatales que hacen balas. Todo ello podría explicar por qué la tasa de homicidio de ese país ha retrocedido.

Finalmente el medio plantea que una de las ideas para detener el flujo de armas flotó en México: prohibir a las empresas siderúrgicas estadounidenses y otras empresas que suministran a fabricantes de armas a acceder a contratos del Gobierno mexicano y hacer que los trabajadores de esas firmas aplicaran por visas para visitar México. Sin embargo esa día perdió fuerza. Incluso desde la elección de Donald Trump en EU las cosas han empeorado. A inicios de este año, el Presidente estadounidense dijo que la responsabilidad de aprobar las exportaciones de armas cambiaría del Departamento de Estado al de Comercio, que aplica reglas más flexibles. Con ello, serán los países latinoamericanos quienes tendrán que hacer más ellos mismos.