Las implementaciones previas del programa en dos puntos de la frontera entre México y California y en el cruce entre Ciudad Juárez y El Paso, Texas, comenzaron con cifras mucho más pequeñas y han ido en aumento gradual. Las autoridades de Nuevo Laredo señalaron que el gobierno mexicano no ha indicado a cuántas personas recibirá la ciudad.

Por Michael Krumholtz y Peter Orsi

Ciudad de México, 23 de junio (AP).– La ciudad mexicana de Nuevo Laredo comenzará a recibir a migrantes que sean enviados por Estados Unidos para aguardar en México en lo que se procesan sus solicitudes de asilo, informaron el lunes las autoridades.

México y Washington acordaron expandir el programa conocido como Protocolo de Protección a Migrantes durante las negociaciones previas que evitaron la imposición de aranceles de Estados Unidos a todas las importaciones procedentes de México.

Se prevé que se implemente la expansión en tres puntos fronterizos. El alcalde de Nuevo Laredo, Enrique Rivas, confirmó que su ciudad es uno de ellos.

La ciudad, ubicada al otro lado de la frontera con Laredo, Texas, podría recibir hasta 200 solicitantes de asilo diariamente a partir del viernes, dijo Rivas.

Las implementaciones previas del programa en dos puntos de la frontera entre México y California y en el cruce entre Ciudad Juárez y El Paso, Texas, comenzaron con cifras mucho más pequeñas y han ido en aumento gradual. Las autoridades de Nuevo Laredo señalaron que el gobierno mexicano no ha indicado a cuántas personas recibirá la ciudad.

“Es un tema humanitario que en la medida de nuestras capacidades estaremos atendiendo”, dijo el alcalde. “El gobierno federal deberá responsabilizarse al ser ellos quienes tomaron esta decisión. Seguiremos tocando puertas para bajar recursos; el gobierno municipal está superado”.

Algunos expertos han expresado su preocupación sobre la posible implementación del Protocolo de Protección a Migrantes en el estado de Tamaulipas, en el que se ubica Nuevo Laredo y donde los cárteles del narcotráfico controlan grandes porciones del territorio, aprovechándose de los migrantes vulnerables.

El Departamento de Estado prohíbe la mayoría de los viajes de empleados del gobierno federal a Tamaulipas, donde se encuentra Nuevo Laredo, y advierte a los ciudadanos estadounidenses que no visiten la entidad debido al alto número de secuestros y otros delitos. Tamaulipas es uno de los cinco estados mexicanos que actualmente tienen una alerta de viaje de nivel cuatro, la más severa del Departamento de Estado.

“Crímenes violentos como asesinatos, robos a mano armada, robos de autos, secuestros, extorsiones, y abuso sexual son comunes”, de acuerdo con la alerta de viaje de la dependencia. “Actividad de grupos delictivos, incluyendo tiroteos y bloqueos, son generalizados. Los grupos delictivos armados atacan los autobuses de pasajeros públicos y privados, así como vehículos privados que transitan por Tamaulipas, a menudo tomando a los pasajeros como rehenes y exigiendo el pago de un rescate. Las fuerzas de seguridad estatales y federales tienen una capacidad limitada para responder a la violencia en muchas partes de la entidad”.

Rivas y el secretario del Ayuntamiento, Raúl Cárdenas Thomae, indicaron que los la ciudad ya alberga a unos 3.000 migrantes, y analiza la posibilidad de abrir otro refugio para dar cabida al incremento previsto de personas.

Cárdenas dijo que Nuevo Laredo recibiría a los migrantes que fueran enviados de regreso en el tramo fronterizo que va de Roma, Texas, a Ciudad Acuña, en el estado de Coahuila, un recorrido de alrededor de 420 kilómetros (260 millas).