Televisa acordó vender su participación accionaria en Ocesa Entretenimiento a Live Nation Entertainment por un monto total de 5 mil 556 millones de pesos. Ésta es la tercera transacción de venta de activos no estratégicos anunciada desde que la televisora comunicó sus planes para centrarse en sus operaciones de contenido y distribución.

Ciudad de México, 24 de julio (SinEmbargo).– Televisa continúa con la venta de activos no estratégicos y esta vez acordó vender su participación accionaria en Ocesa Entretenimiento a Live Nation Entertainment por un monto total de 5 mil 556 millones de pesos.

Ésta es la tercera transacción de venta de activos no estratégicos anunciada desde que Televisa comunicó sus planes para centrarse en sus operaciones de contenido y distribución.

En un comunicado enviado a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), la empresa informó que recibirá 5 mil 206 millones de pesos como contraprestación de la venta, más 350 millones de un dividendo al cierre de la operación.

“Estamos muy agradecidos con Alejandro Soberon Kuri y con su equipo por sus muchos años de colaboración y liderazgo en el desarrollo de Ocesa, la cual se ha convertido en uno de los líderes en la industria de entretenimiento en vivo en México”, dijeron Bernardo Gómez y Alfonso de Angoitia, Co-presidentes ejecutivos de Grupo Televisa.

Emilio Azcarraga Jean, directivo de Televisa. Foto: Rogelio Morales, Cuartoscuro.

“Confiamos en que la amplia experiencia de Live Nation en la industria global del entretenimiento en vivo será un gran complemento para la sólida y larga presencia de Ocesa en el mercado”, dice el comunicado donde se informa de la salida de Televisa del negocio de entretenimiento en vivo mediante la venta de su participación no consolidada del 40 por ciento en Ocesa.

En 2018, Televisa inició un proceso para desinvertir sus activos no estratégicos para concentrar sus recursos en sus divisiones de Cable, Sky y Contenidos.

La venta de la participación no consolidada del 40 por ciento en Ocesa sigue a los anuncios el 17 de julio de 2019, de la venta de su participación del 50 por ciento en el capital de Radiópolis, la operación de radio de Televisa, y el 16 de febrero de 2018, de la venta de su participación del 19 por ciento de Imagina, el grupo español de medios de comunicación.

“La venta de estos negocios nos permite dedicar todo nuestro enfoque y capital a la expansión de nuestra operación de Cable, al desarrollo del negocio de banda ancha de Sky y al fortalecimiento de nuestro negocio de Contenido mediante la mejora de los valores de producción y la expansión de nuestras fuentes de ingresos. Estos son los negocios principales en los que tenemos escala y una posición competitiva única”, dijeron Gómez y De Angoitia.

Alejandro Soberón Kúri, miembro de Ocesa en 2016. Foto: Moisés Pablo, Cuartoscuro.

La transacción está sujeta al cumplimiento de condiciones habituales de cierre, incluyendo la obtención de aprobaciones regulatorias y ciertas notificaciones, así como al cierre de la venta por parte de Corporación Interamericana de Entretenimiento a Live Nation de una parte de su participación en Ocesa.

Live Nation Entertainment fue fundada en el año 2010 luego de la fusión de Live Nation y Ticketmaster.

LA CAÍDA DE TELEVISA

En 2012 se decía que Televisa tenía tanto poder que podía imponer a un Presidente en México. En los hechos y en los números, la empresa de la familia Azcárraga en ese entonces sí vivía una realidad de ensueño: el negocio era estable y se auguraba un buen futuro para los nuevos proyectos. Pero tres años después todo el panorama cambió. Informe tras informe en la Bolsa Mexicana de Valores mostraban las pérdidas de la televisora y casi siete años después, esa tendencia no cambió.

Los números de Televisa son hoy completamente distintos, así como su estrategia de negocios. En 2012 produjo aproximadamente 20 mil horas de contenido para los canales de televisión de paga y presumía sus “negocios no consolidados” como Iusacell, Univisión, Ocesa Entretenimiento y lo que llamó “Imagina” (grupo de medios de comunicación que buscaría comercializar derechos deportivos, la producción de películas y contenidos para televisión), que nunca se materializó.

El cambio generacional, internet, el mismo contenido de siempre y en gran medida la relación íntima que se le dio a la empresa con el Gobierno de Enrique Peña Nieto (también en picada) se convirtieron en dificultades financieras, o sea, reales.

Se fueron conductores de noticieros clásicos de la televisora, actrices y actores perdieron su exclusividad, se cambiaron las barras de programas y las telenovelas.

Incluso hubo cambios en la cabeza: el 26 de octubre de 2017, Emilio Azcárraga Jean, quien dirigió Grupo Televisa 20 años, dejó el puesto de director ejecutivo y en su lugar quedaron Alfonso de Angoitia, vicepresidente y jefe de Finanzas de la empresa, y Bernardo Gómez, que supervisa la división de Noticias y las Relaciones Gubernamentales de Televisa.

–Con información de Daniela Barragán