Ginebra, 24 sep (EFE).- La situación de más de dos millones de personas atrapadas en zonas en conflicto en Irak es desesperada y alarmante, y lo peor es que no son un asunto prioritario en los foros internacionales que intentan resolver la crisis iraquí, dijo hoy Bruno Jochum, director general de Médicos Sin Fronteras (MSF).

En rueda de prensa, Jochum, que acaba de regresar de Irak, manifestó que la crisis en este país “se está tratando en términos geopolíticos, no en términos humanitarios”, y advirtió del peligro de que estalle una catástrofe humanitaria en el país.

“En el ámbito sanitario la situación es alarmante”, señaló a su vez Gustavo Fernández, responsable de MSF en Irak.

Fernández alertó de que, dada la situación de precariedad total y de falta de agua corriente y saneamiento de las personas atrapadas en áreas de conflicto, pueden surgir epidemias con mucha facilidad.

“El problema es que si surgen, no lo sabremos hasta que estén muy extendidas, porque nosotros, como otros agentes humanitarios, no tenemos acceso a esas zonas”.

Las zonas a las que se refieren son eminentemente las controladas por los yihadistas del Estados Islámico (EI) “donde ahora, por razones de seguridad no podemos adentrarnos”, explicó Fernández.

No obstante, en otras zonas donde MSF sí tiene acceso, como el Kurdistán iraquí, el problema es la enormidad de las necesidades.

“Estamos hablando de 900.000 personas que viven en edificios abandonados o escuelas, que comparten 20 letrinas para 5.000 personas. Nuestros datos ya muestran un incremento en las últimas tres semanas de los casos de diarrea, de infecciones de la piel y de problemas gastrointestinales”, advirtió Fernández.

Ante esta situación, los dos responsables de MSF pidieron a la comunidad internacional más compromiso con los civiles.

El EI proclamó un califato a finales de junio en Siria e Irak, donde ha conquistado amplias partes de territorio. EFE