La Procuraduría General de la República (PGR), dirigida en ese momento por Jesús Murillo Karam, nunca ordenó un análisis genético de los restos que fueron hallados por un grupo de autodefensas en la misma zona en la que luego sería identificado un hueso que pertenecía a Christian Alfonso Rodríguez Telumbre, uno de los 43 normalistas desaparecidos, señala Pablo Ferri en el texto La fiscalía de Peña Nieto ocultó restos hallados en el predio donde este año fue identificado otro estudiante de Ayotzinapa.

Ciudad de México, 24 de septiembre (SinEmbargo).– Un grupo de autodefensas de Guerrero halló, en diciembre de 2014, casi un kilo de fragmentos de huesos humanos en la barranca de La Carnicería, en Cocula, pero la Procuraduría General de la República (PGR), en ese entonces dirigida por Jesús Murillo Karam, nunca ordenó un análisis genético de los restos, de acuerdo con documentos a los que tuvo acceso el periódico El País.

“Cuando encontraron los huesos, avisaron a la prensa y las autoridades. El 15 de diciembre, fiscales y peritos de la fiscalía federal llegaron al lugar, conocido como la barranca de La Carnicería. Levantaron cientos de pequeños fragmentos de huesos humanos”, escribe Pablo Ferri en el texto La fiscalía de Peña Nieto ocultó restos hallados en el predio donde este año fue identificado otro estudiante de Ayotzinapa.

En julio de 2017, Omar Gómez Trejo, titular de la Unidad para el Caso Ayotzinapa de la Fiscalía General de la República (FGR), anunció que se recuperaron 15 indicios en Cocula, Guerrero, y que después de ser analizados en los Servicios Periciales en presencia de los representantes de familiares se enviaron a la Universidad de Innsbruck, en Viena, Austria.

Más tarde, Innsbruck les informo que uno de los restos pertenece a Christian Alfonso Rodríguez Telumbre, uno de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos entre el 26 y el 27 de septiembre de 2014.

El resto de Rodríguez Telumbre fue hallado en el área en la que el grupo de autodefensas encontró los restos que la PGR de Karam ocultó.

“Si la pandemia lo permite, el Equipo Argentino de Antropología Forense, EAAF, que ha acompañado a las familias de los 43 desde 2014, seleccionará los fragmentos susceptibles de contener material genético en las próximas semanas. La Fiscalía mandará entonces los fragmentos seleccionados al laboratorio de la Universidad de Innsbruck, en Austria, para su análisis”, escribe Pablo Ferri.

“Una fuente de la actual fiscalía que prefiere no ser identificada lamenta que sus predecesores no analizaran genéticamente los restos encontrados en 2014 en La Carnicería. El hallazgo del hueso de Christian en una zona cercana a donde aparecieron estos otros aumenta las expectativas sobre su origen”, agrega.

Durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, autoridades no volvieron a pisar la barranca La Carnicería para continuar con la búsqueda de indicios sobre los 43 normalistas desaparecidos.

De acuerdo con la versión del Gobierno del priista, los 43 estudiantes normalistas desaparecieron el 26 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero, a manos de policías corruptos y miembros del cártel Guerreros Unidos, quienes los mataron e incineraron en el basurero del municipio de Cocula. No obstante, varios peritajes independientes han concluido que no es “científicamente posible” la incineración de 43 cuerpos.