Este tipo de hallazgos te “hace sentir aún más cerca de la gente que vivió aquí”, dijo el director del proyecto en un comunicado. “Un perro enterrado muestra de alguna forma cuán similar somos a lo largo de los milenios cuando se trata de sentimientos como dolor y pérdida”.

ESTOCOLMO, 24 de septiembre (AP).- Arqueólogos reportaron el jueves que encontraron los restos de un perro de hace más de ocho mil 400 años en un entierro humano en el sur de Suecia.

“El perro está bien conservado, y el hecho de que esté enterrado en medio del asentamiento de la Edad de Piedra es algo único”, dijo la osteóloga Ola Magnell, del Museo de Blekinge, sobre el descubrimiento cerca de la localidad de Sölvesborg.

El director de proyecto del museo, Carl Persson, dijo que un “repentino y violento aumento en el nivel del mar” inundó la zona con lodo que había ayudado a preservar el cementerio. Una excavación arqueológica en curso incluye el retiro de capas de arena y lodo.

Los huesos del perro todavía no han sido retirados del terreno, pero los arqueólogos planean llevarlos eventualmente al Museo Blekinge para estudiarlos. Foto: Carl Persson, Blekinge Museum

Los arqueólogos suecos dijeron que el perro fue enterrado con una persona, y señalaron que los sobrevivientes a menudo dejan objetos valiosos o sentimentales con el muerto.

Este tipo de hallazgos te “hace sentir aún más cerca de la gente que vivió aquí”, dijo Persson en un comunicado. “Un perro enterrado muestra de alguna forma cuán similar somos a lo largo de los milenios cuando se trata de sentimientos como dolor y pérdida”.

Los huesos del perro todavía no han sido retirados del terreno, pero los arqueólogos planean llevarlos eventualmente al Museo Blekinge para estudiarlos.

La zona donde el perro fue hallado forma parte de un amplio sitio donde las autoridades locales y los arqueólogos llevan a cabo una de las excavaciones arqueológicas más grandes que se han realizado en la región.

Se cree que la zona estuvo habitada por cazadores durante la Edad de Piedra. Se prevé que se construya una comunidad residencial en el sitio del cementerio una vez que los arqueólogos terminen con su trabajo.