El índice de precios subyacentes retrocedió 0.11 por ciento quincenal: los precios de los servicios aumentaron 0.10, aunque a tasa anual registraron aumentos de 5.00 2.25 por ciento.

El no subyacente registró un aumento de 0.51 por ciento quincenal: los precios de los productos agropecuarios se redujeron 0.94 por ciento y el de los energéticos se incrementaron 1.65 por ciento.

Ciudad de México, 22 de octubre (SinEmbargo).- La inflación de la primera quincena de noviembre se situó en 3.43 por ciento, con un aumento del 0.04 por ciento, frente a la quincena inmediata anterior, del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC). Los precios de la electricidad, el pollo y el huevo aumentaron durante el periodo observado.

El Instituto Nacional de Estadística Geografía (Inegi) informó que la inflación se colocó en el nivel más bajo para dicho periodo en la historia de la serie.

En el mismo periodo de 2019 las cifras fueron de 0.68 por ciento quincenal y de 3.10 por ciento anual.

Con el resultado de los primeros quince días de noviembre, la inflación a tasa anual aumentó manteniéndose apenas dentro del rango establecido dentro de los parámetros del Banco de México del +/- 3 por ciento.

El índice de precios subyacentes retrocedió 0.11 por ciento quincenal y 3.68 por ciento anual. Al interior los precios de las mercancías bajaron 0.30 por ciento, mientras que los precios de los servicios aumentaron 0.10 por ciento quincenal, aunque a tasa anual registraron aumentos de 5.00 2.25 por ciento.

Las colegiaturas se mantuvieron sin cambios y los precios de vivienda apenas aumentaron un 0.06 por ciento; los alimentos, bebidas y tabaco subieron 0.06 puntos quincenales. A tasa anual registraron aumentos de 2.11, 2.10 y 6.82 por ciento.

El INPC no subyacente registró un aumento de 0.51 por ciento quincenal y subió 2.67 por ciento anual. Los precios de los productos agropecuarios se redujeron 0.94 por ciento quincenal, en tanto que los de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno se incrementaron 1.65 por ciento, “en mayor medida como resultado de la conclusión del subsidio al programa de tarifas eléctricas de temporada de verano, que se aplicó en 11 ciudades del país”.

A tasa anual, los energéticos registraron una depreciación de 2.66 por ciento, pero los de las frutas y verduras aumentaron un 10.99 por ciento.

“Dadas las medidas extraordinarias adoptadas por el Inegi ante el estado de emergencia sanitaria originada por el COVID-19, a partir del presente mes de abril y mientras dure esta emergencia sanitaria, la medición del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) seguirá utilizando medios electrónicos como el Internet, correo electrónico, teléfono y otras tecnologías de la información para obtener sus cotizaciones”, expresó el instituto.