Cinco días tardó Donald Trump, desde que llegó a la Casa Blanca, para cumplir su polémica promesa de campaña de ordenar la construcción de un muro fronterizo. Pero, las dificultades para México no surgen sólo por la recientes acciones del magnate, insistieron analistas y organizaciones de la sociedad civil, también provienen de dos pendientes de la actual administración del Gobierno federal: la inseguridad y la corrupción. El nuevo Presidente de los Estados Unidos va a negociar con el vecino país del sur, que está debilitado por sus propios males, insistieron.

Ciudad de México, 25 de enero (SinEmbargo).- A las dificultades que representan los planes de Donald Trump para México se le suman viejos pendientes que no han sido atendidos por la administración de Enrique Peña Nieto, aseguraron organizaciones civiles y analistas. La corrupción y la inseguridad reducen la capacidad de negociar del gobierno mexicano frente a los Estados Unidos.

Esta tarde, el vocero de la Casa Blanca, Sean Spicer, dijo en una rueda de prensa, previa a un mensaje de Trump, que México pagaría de una u otra forma el muro entre ambos países. Este mismo día, Trump firmó la orden de la construcción de la obra.

“A Trump le sale muy barato realizar una serie de declaraciones sobre México, porque el país tiene muy mala reputación internacional. Se ve la corrupción y el narcotráfico. Y cuando un país decide ofendernos, no hay otro país en el concierto internacional que se indigne”, dijo Marco Leopoldo Arellano Toledo, profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El año pasado, México cerró con 20 mil 789 carpetas de investigación por homicidio doloso, lo que representaría la apertura en promedio de 57 asesinatos registrados por día.

Mientras que los homicidios ascendieron en 2016 en un 22 por ciento en relación a 2015, los secuestros lo hicieron 6 por ciento, y las extorsiones un 2 por ciento, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

Santiago Roel, director del proyecto no gubernamental Semáforo delictivo, expuso que la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca representa el momento idóneo para que México enfrente uno de sus grandes pendientes e inicié medidas en materia de seguridad que convengan al país.

“Hemos mantenido una guerra contra el narcotráfico que va contra nuestros intereses. Habría que empezar por controlar el narcomenudeo. Sin embargo, el Gobierno federal está dando pasos equivocados. Se apuesta por la militarización, por lo que los indicadores de incidencia delictiva seguirán aumentando”, previó Roel.

El 20 de diciembre del año pasado durante la 41 reunión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, el Presidente abogó por que el Congreso de la Unión apruebe la iniciativa de la Ley de Seguridad Interior, la cual concede al Ejército funciones de las policías.

El 11 de diciembre de 2006, el Presidente Felipe Calderón Hinojosa emprendió la guerra contra el narcotráfico, que seis años después se tradujo en 122 mil homicidios.

Mientras que de 2013 a 2015 ocurrieron 63 mil 835, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

El 31 de agosto Donald Trump visitó México y dijo que construiría un muro fronterizo. Foto: Isaac Esquivel, Cuartoscuro

Una mirada proteccionista de parte de Trump podría traducirse también al ámbito de seguridad. Así, México podría verse más libre a emprender la lucha contra el crimen que más considere, dijo la profesora de la Universidad de Texas Guadalupe Correa-Cabrera.

“Va haber un impacto con relación al rumbo de la estrategia antinarcóticos. Estados Unidos tuvo una participación muy importante, colaboró y cooperó para que se instrumentalizará la estrategia antinarcóticos. Pero ahora yo creo que México puede realmente tener mucha más libertad sobre lo que le conviene más”, dijo Correa.

Hoy el nuevo Presidente de Estados Unidos firmó una orden para emprender la construcción de un muro en la frontera con México, obra que empezará “en unos meses”, aseguró el vocero presidencial.

Esta promesa de campaña, ahora cumplida por Trump, no reducirá el trasiego de drogas, ni el paso de migrantes indocumentados.

“Esa pared no es la primera, ya hay una reja. Desafortunadamente las redes de traficantes se van a volver más poderosas. El precio por el tráfico subirá, y probablemente veamos un poco más de violencia en las fronteras”, dijo Correa-Cabrera.

CORRUPCIÓN

Luis Videgaray Cazo, Secretario de Relaciones Exteriores, sostuvo una reunión en Washington para tratar una posible renegociación del TLC. Foto: Cuartoscuro

La corrupción en México es generalizada. De acuerdo con el Índice de Percepción de la Corrupción, elaborado por Transparencia Internacional, México se ubica en el lugar 123 de 176 países con esta problemática.

Esta situación limita la capacidad de negociación de un Gobierno que no cuenta con la legitimidad suficiente, han coincidió expertos.

“México no puede sentarse a negociar. Todos sabían del otro lado que hay cuestiones de fragilidad institucional, y que cualquier promesa o compromiso del Gobierno mexicano está en entredicho por la baja capacidad que tiene para hacer políticas públicas”, dijo Alejandro González, presidente de la asociación civil Gestión Social y Cooperación.

El sexenio de Peña Nieto ha estado marcado por escándalos de corrupción. El más representativo lo protagonizó su propia familia, cuando un reportaje periodístico reveló que la Primera Dama Angélica Rivera compró una mansión construida por Grupo Higa, uno de los principales benefactores de contratos de construcción del Estado mexicano.

Pese a que el Jefe del Ejecutivo Federal no reconoció que hubiera algún ilícito en el caso, el 18 de julio pidió perdón por lo que supuestamente fue un mal entendido que dañó su imagen y la de su familia.

Mientras que una posible renegociación del TLCAN ha quedado en puerta, los secretarios de Relaciones Exteriores y Economía, Luis Videgaray Caso e Idelfonso Guajardo, visitaron Washington este día para un primer acercamiento.

El gasolinazo desató una serie de protestas en la primera semana del mes. Foto: Tercero Díaz, Cuartoscuro

La crisis económica también reduce la capacidad de negociación del Gobierno mexicano frente al de Estados Unidos, dijo el profesor Tomás Guevara Martínez de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

El 1 de enero, el precio de los combustibles subió hasta en un 20 por ciento. Lo que dejó el precio de la Magna en un costo promedio de hasta 15.99 pesos; la Premium en 17.79 y el diésel en 17.05.

“La austeridad de los funcionarios no significa quitarse la gasolina, el bono del fin de año, sino que quiere decir que el gasto público debe estar bien planificado. Yo creo que estas condiciones van a impedir que se pueda negociar por problemas internos. No va haber cómo contrarrestar la situación interna con programas sociales como lo hacían antes”, dijo Guevara.