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Gustavo de Hoyos Walther

25/01/2022 - 12:05 am

Disenso y libertad de expresión

Esta garantía de libertad de expresión es tan esencial en las democracias liberales que la supresión o limitación de la misma supone que un régimen se ha convertido en una tiranía.

En su Areopagítica, una de las defensas más apasionadas de la libertad de expresión, el poeta e ideólogo inglés John Milton argumentó que las ideas pueden ser rechazadas por quienes las analizan, pero nunca deben ser censuradas por una autoridad.

El escrito de Milton se convirtió en una referencia obligada para todos aquellos que han deseado defender la libertad de prensa y el derecho a la libre expresión. El pensador inglés, influyó de forma determinante en Benjamin Franklin y Thomas Jefferson, de tal manera que la primera enmienda de la Constitución de los Estados Unidos de América que garantiza la libertad de expresión como un derecho individual, lleva el sello del pensamiento miltoniano. Esta garantía de libertad de expresión es tan esencial en las democracias liberales que la supresión o limitación de la misma supone que un régimen se ha convertido en una tiranía.

En México la Constitución Política establece claramente que la libertad de expresión es inherente a la naturaleza humana. De acuerdo con el texto constitucional, la libertad de expresión entraña que ésta se respete, incluso cuando individuos u organizaciones discrepen de las leyes vigentes o estén en desacuerdo con políticas gubernamentales.

Por ello es preocupante que el Gobierno federal mexicano en el ejercicio cotidiano del titular del Poder Ejecutivo, y el partido político en el poder (Morena) no parezcan haber comprendido la importancia toral de la libertad de expresión.

Esta falta de entendimiento se evidenció con toda claridad en un episodio que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación acaba de desahogar acertadamente. El contexto es el siguiente: Sí por México, que es una organización ciudadana, publicó en sus redes sociales y en un medio de comunicación, una opinión acerca de la conveniencia de que los ciudadanos participarán en el ejercicio de Revocación de Mandato que está impulsando el Presidente de la República y sus adeptos. La posición de la citada organización Sí por México discrepaba toralmente con la del grupo en el poder, pues consideraba que era mejor para el interés de la República que los ciudadanos no participaran en el ejercicio de Revocación de Mandato a celebrarse en abril próximo. Sin duda habrá muchos que estarán de acuerdo con la posición de Sí por México y otros tantos que discreparán de ella.

De hecho, el proceso de apoción de la decisión implicó una profunda reflexión y debate al interior de esa organización que trascendió a expresiones públicas contrastantes entre sus afiliados. No podía ser de otra forma en un país fundado en la idea de que la expresión de todas las opiniones debe ser permitida.

A pesar de esto, dirigentes del partido Morena pensaron que por el disenso con la posición gubernamental había causa suficiente para denunciar a Sí por México ante el TEPJF, argumentando que se contravenían las normas sobre propaganda del proceso de Revocación de Mandato.

Como era de esperarse en un país democrático, la Sala Especializada del TEPJF determinó que tal infracción a la norma era inexistente debido a que la expresión de una opinión pública y la fijación de una postura política por parte de Sí por México está garantizada por la Constitución. No conforme con la decisión de la Sala Especializada, el partido Morena decidió llevar el litigio a la Sala Superior del propio Tribunal, objetando que no se había tomado en cuenta que la publicación de Sí por México representaba un obstáculo para que se llevara a cabo la revocación.

Como era de esperarse, la Sala Superior confirmó la resolución de la Sala Especializada poniendo fin a la controversia.

Lo más relevante de estas determinaciones es la confirmación por los tribunales mexicanos de que la libertad de expresión debe estar encima de cualquier interés partidario o de la voluntad gubernamental para impulsar una acción política cualquiera.

Ahora más que nunca hay que tener presentes las famosas palabras de Voltaire, según las cuales se puede estar en desacuerdo con las ideas de alguien, pero siempre hay que defender con todo el derecho de cualquiera a expresarlas. El respeto irrestricto a la diversidad de pensamiento, la tolerancia al disenso frente a los gobiernos, y el entendimiento de la riqueza de la unidad que se construye en la diversidad deberían ser bases para el fortalecimiento de la democracia mexicana, y una avenida clara para la construcción del México Ganador para todas y todos.

Gustavo de Hoyos Walther
Abogado y empresario. Ha encabezado diversas organizaciones empresariales, comunitarias, educativas y filantrópicas. Concentra su agenda pública en el desarrollo de líderes sociales (Alternativas por México), la participación ciudadana en política (Sí por México) y el fortalecimiento del estado de derecho (Consejo Nacional de Litigio Estratégico).
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