A pesar de que en Argentina la producción del principio activo avanza favorablemente, en México el envasado no puede completarse debido a la falta de insumos, pero el problema no sólo radica en esta nación, sino que es un tema mundial debido a que no se acostumbraba producir tantos millones de materiales para vacunas en menos de un año.

Ciudad de México, 25 de febrero (SinEmbargo).– AstraZeneca ya envió decenas de millones de vacunas a América Latina, sin embargo, la mayoría de éstas se encuentran guardadas en almacenes debido a que faltan insumos básicos como filtros, bolsas estériles, viales o excipientes biológicos, con los cuales debería contar el laboratorio mexicano Liomont, en el que el principio activo debe ser envasado.

De acuerdo con los reporteros del diario El País, Enric González y Elías Camhaji, aunque Argentina envíe los 18 millones de dosis que está fabricando al mes, el principio activo no podría estar listo y terminado ya que México no cuenta con los materiales suficientes para cubrir la demanda.

La “vacuna latinoamericana” que produce la farmacéutica AstraZeneca, la cual está siendo financiada por el empresario y médico argentino, Hugo Sigman; y por el empresario y magnate mexicano, Carlos Slim, enfrenta un problema mundial de desabastecimiento, por lo que el propio Sigman ha considerado que habrá que esperar hasta abril para continuar envasando todas las dosis.

“El gigante farmacéutico AstraZeneca renunció hace casi un año a obtener beneficios de su vacuna mientras durara la pandemia y, a través de la Fundación Bill Gates, buscó filántropos que asumieran los altos costes de producción. En Latinoamérica encontró a Carlos Slim, uno de los hombres más ricos del mundo. Slim aceptó con la condición de que la vacuna se fabricara en el continente. AstraZeneca decidió que la fabricación del principio activo se realizara en mAbxience, una moderna instalación argentina perteneciente al grupo Insud, propiedad del matrimonio compuesto por la bioquímica Silvia Gold y el médico Hugo Sigman. El producto básico sería enviado luego a los laboratorios mexicanos Liomont, que se ocuparían de terminarlo y envasarlo para que AstraZeneca realizara la distribución”, recordó la publicación del diario español.

El laboratorio de Liomont, ubicado en Ocoyoacac, Estado de México, donde se envasará el principio activo de AstraZeneca. Foto: Cuartoscuro.

Sin embargo, las cosas no han salido como se planearon, ya que no sólo México tiene un desabasto de insumos, sino que se trata de un problema a nivel mundial en que productos tan elementales como soluciones salinas, frasquitos y jeringas no son suficientes para responder a todas las dosis de vacunas que todas las farmacéuticas están produciendo para intentar contener el coronavirus.

Basta recordar que en junio de 2020, a tan sólo unos meses de que se declarara la emergencia sanitaria global, Schott, el mayor fabricante mundial de viales, avisó que no podía hacer frente a pedidos de cientos de millones de frascos.

Un mes después, en julio de 2020, Pascal Soriot, director ejecutivo de AstraZeneca, reconoció que el problema no era “fabricar la vacuna en sí misma, sino llenar los viales”, porque no hay suficientes en el mercado.

“El laboratorio de mAbxience empezó a fabricar en el plazo previsto y el 20 de enero exportó a México el equivalente a seis millones de vacunas. El 2 de febrero exportó otros seis millones de dosis. Ahora mismo, mAbxience produce a un ritmo de 18 millones de dosis cada mes y en abril alcanzará los 25 millones de dosis mensuales. Ese material permanece paralizado, en los laboratorios mexicanos de Liomont y en Argentina, a la espera de que se resuelva el desabastecimiento de viales”, expusieron los periodistas González y Camhaji.

Ante los hechos, un portavoz de Liomont aseguró que los suministros necesarios ya están “garantizados” y que el envasado empezaría “próximamente”.  Sobre la misma línea, la Subsecretaria de Asuntos Multilaterales de México, Martha Delgado, también dijo que los primeros lotes se envasarán probablemente la siguiente semana, pero ahí no culminará el proceso para empezar a distribuir el biológico, pues las dosis envasadas deberán esperar entre tres y cuatro semanas para que las autoridades regulatorias comprueben su estabilidad, esterilidad y dosificación.

“Estos tiempos no pueden recortarse porque se trata de procesos biológicos. Una vez verificados los primeros lotes, la liberación de los siguientes será más rápida”, explicó la Subsecretaria de la SRE.

En la búsqueda de soluciones ante el retraso de la vacuna, AstraZeneca envió parte de la producción de sus laboratorios de la India, las que según el empresario Hugo Sigman ya llegaron 580 mil dosis y en marzo se espera la misma cantidad.

La otra vía será esperar a que Estados Unidos apruebe la vacuna de AstraZeneca, lo cual se prevé ocurra en abril, y que se envié parte de la producción argentina para que los laboratorios estadounidenses, los cuales no tienen problemas de desabastecimiento, se encarguen de realizar por unas semanas la tarea de Liomont.

“Ya hemos enviado el equivalente de seis millones 400 mil dosis desde Argentina a Estados Unidos y la semana próxima saldrán otras seis millones 400 mil”, aclaró Sigman en una declaración que obtuvo El País.

“Se trata de una situación frustrante. Liomont, cuya planta es una de las mayores de Latinoamérica (1.6 millones de metros cuadrados), tuvo que acometer un proceso de adaptación en sus instalaciones para contar con la tecnología necesaria y prepararse para una producción masiva”, evidenciaron los periodistas del medio español.

“Liomont tiene unos laboratorios excelentes y ha hecho todo lo que debía hacerse, pero ha topado con un problema planetario que sufren también en Europa: hay mucha demanda de insumos y poca oferta. Nadie podía estar preparado para esto, harán falta meses para que el suministro se normalice”, comentó al diario Hugo Sigman.

La vacuna de AstraZeneca fue la segunda en ser aprobada de emergencia por la OMS. Foto: AP.

“Hay cientos de vacunas en desarrollo o ya en el mercado y una carrera contra el reloj para inmunizar a los siete mil 500 millones de habitantes del planeta. Pero la industria mundial no produce más de 20 mil millones de viales al año, destinados a la producción farmacéutica ordinaria. La irrupción de las vacunas ha provocado una situación cercana al colapso”, sentenciaron los reporteros Enric González y Elías Camhaji.

ASTRAZENECA ENTREGARÁ A 6 PAÍSES DE AL

El pasado 13 de noviembre, la compañía británica AstraZeneca comunicó que “concluyó los acuerdos” para suministrar 216 millones de dosis de su vacuna AZD1222 contra la COVID-19 a seis países de América Latina: Argentina, Brasil, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador y México.

Se espera que la entrega tenga lugar este 2021, “en caso de que los estudios clínicos tengan éxito y estén aprobados por las agencias regulatorias”, según apuntan desde la firma biofarmacéutica, que reconoció a los gobiernos de los países receptores su compromiso con el sector privado “en beneficio de la población latinoamericana”.

Tan sólo México, con 126 millones de habitantes, tiene comprometidas 34.4 millones de dosis de la estadounidense Pfizer, 79.4 de la británica AstraZeneca, 35 de la china CanSino, 24 de la rusa Sputnik V, 10 de la china Sinovac y 51.4 de la plataforma Covax.

Hasta el 25 de febrero, México reportó mil 006 nuevas muertes por la COVID-19 en las últimas 24 horas para acumular un total de 182 mil 815 víctimas fatales. Además de ocho mil 642 nuevos casos para un total de dos millones 60 mil 908 contagios, según cifras de la Secretaría de Salud (SSa).