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México deja a Monsanto infestar con sustancias de alto riesgo: ONGs; todo es legal, dice empresa

Hábitat

El problema de regulación de los plaguicidas en México permite a transnacionales como Monsanto la venta de plaguicidas con ingredientes activos considerados como  altamente peligrosos por  la Red Internacional de Acción Contra los Plaguicidas (PAN por sus siglas en inglés).  Marcas como Faena, Faena Forte, Harness y Harnes extra de Monsanto son vendidas sin control a pesar de que en sus formulas contienen elementos como el glifosato, el acetoclor, el clopirifos etil y el alaclor,  asociados con padecimientos endocrinos y cancerígenicos.  

DESTACADAS | 3 comentarios
REGRESAR A LA NOTA
  • Hace unos días mencione que el artículo anterior de Karen Castillo me parecía una invitación a negociar con las empresas distribuidoras de agroquímicos. Creo que no me equivoque ya que en el presente artículo, la reportera se acercó al representante legal de una de las empresas con mayores cuestionamientos dentro de este mercado.
    Se menciona que el 69% de las tierras de cultivo de México utilizan fertilizantes químicos lo cual no es nada preciso y de inmediato este dato se convierte en un ataque directo sobre la empresa que lidera el mercado de semillas transgénicas y de herbicidas pero que ya está en manos de otro consorcio aún mayor. Sinceramente el tema de las aplicaciones de agroquímicos y fertilizantes en nuestro país merece un análisis más profundo y detallado. El mercado de estos productos tiene un valor anual de más de 1,300 millones de dólares y está en manos de 25 empresas que están inmersas en fusiones, intercambios, pérdida de patente y una evolución constante de nuevos productos.
    En mi opinión, sería más objetivo investigar que está ocurriendo en México con la fusión de Bayer-Monsanto y la de ChinaChem-Syngenta, que son los dos consorcios que dominan este mercado en el cual impera la falta de regulación sanitaria.
    Sobre todo hace falta un monitoreo constante de casos como la reducción en las poblaciones de abejas –reportado por Ivette Lara hace un par de años- y los indebidos apoyos del gobierno para favorecer a las grandes empresas comercializadoras de semillas transgénicas y mejoradas que buscan posicionarse de esta manera en el mercado, mientras que los pequeños y medianos agricultores tratan de conservar la propiedad de sus semillas.
    Nuevamente el artículo de Castillo adolece de una falta de precisión. Tampoco se trata de ver si el artículo es de nuestro agrado, sino que pueda cumplir su objetivo de informar con un enfoque objetivo.

  • Como es posible que ese Sr, Ojeda trabajé para una empresa asesina?. Y el glifosato no se usa en Alemania, está prohibido.

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