Luego de ser descubierta por pobladores de la comunidad de Altamira, el INAH y otras instituciones han realizados varios estudios y tratamientos de conservación a la pequeña momia.

Ciudad de México, 25 junio (SinEmbargo).- “Pepita”, momia de aproximadamente 2 mil 300 años de antigüedad, era una niña de apenas dos años que presuntamente falleció a causa de una enfermedad pulmonar en el 300 a. C.

Desde el 2002, luego de ser descubierta por pobladores de la comunidad de Altamira, en la Sierra Gorda de Querétaro, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y otras instituciones han realizados varios estudios y tratamientos de conservación a la pequeña momia.

“Pepita”, una de las más antiguas de México, forma parte de la exposición “Momias. Ilusiones de vida eterna”, que se exhibe en el Museo de El Carmen.

La momia de dos años fue bautizada como “Pepita” por los pobladores que la hallaron en una cueva que era utilizada para guardar chivos, y el excremento de estos animales, en Altamira.

La investigación de campo sobre “Pepita” estuvo a cargo de la arqueóloga Elizabeth Mejía Pérez, investigadora del Centro INAH-Querétaro, luego del reporte de los habitantes de la Sierra Gorda de Querétaro.