El Ejército informó que durante el año 2019 se realizaron 288 mil 898 capacitaciones en materia de derechos humanos, de las cuales, más de 7 mil fueron sobre igualdad de género, hostigamiento y acoso sexual. Este 2020 se efectuaron al menos 60 mil 790 cursos.

Ciudad de México, 25 de junio (SinEmbargo).- La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) mostró preocupación por su reputación en materia de derechos humanos y por el trato hacia la ciudadanía, por ese motivo implementaron capacitaciones para el personal militar, aseguró  Jaime Salvador López Ruíz, Coronel de Infantería Diplomado del Estado Mayor.

“Nosotros estamos preocupados por los derechos humanos y esa misma preocupación nos ocupa para capacitar a la gente desde que ingresa a las Fuerzas Armadas”, destacó el Coronel López Ruíz, quien funge como Jefe del Centro de Capacitación de Derechos Humanos e Igualdad de Género de la Sedena.

Aunque el Ejército y la Secretaría de Marina (Semar) son las instituciones mejor evaluadas por los mexicanos, según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana 2019 (ENSU) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la confianza va a la baja desde el año 2015, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción Sobre Seguridad (ENVIPE).

Para organizaciones de la sociedad civil, las violaciones a los derechos humanos se dispararon con el incremento de militares en labores de seguridad cuando el ex Presidente Felipe Calderón Hinojosa lanzó la llamada guerra contra el narcotráfico.

En el informe “Sombra sobre el Sexto Examen de México ante el Comité de Derechos Humanos”, la Comisión Mexicana para la Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH) resaltó que la milicia es la autoridad más señalada de cometer graves violaciones a los derechos humanos.

El 54.3 por ciento de las 10 mil 534 quejas por tortura y tratos crueles, inhumanos o degradantes presentadas ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) entre los años 2006 y 2018, fueron atribuibles a las Fuerzas Armadas. Además, datos de la Fiscalía Especial en Investigación del Delito de Tortura de la Fiscalía General de la República (FGR) revelaron que el 70 por ciento de los expedientes en trámite son acusaciones en contra de elementos castrenses.

La mayoría de las graves violaciones a derechos humanos que ha resuelto la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte-IDH) contra México tienen como elemento común la participación de militares, según lo expuesto por el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez.

Casos como Tlatlaya, donde cuatro militares participaron en la ejecución extrajudicial de civiles rendidos, o el de la indígena me’phaa Valentina Rosendo Cantú, víctima de tortura y violación sexual; o el de las hermanas Ana, Beatriz y Celia González Pérez y su madre Delia Pérez, torturadas y abusadas sexualmente cuando cruzaron por un retén del Ejército mexicano en Chiapas, son una muestra de ello. Incluso en la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos (Ayotzinapa) en Iguala, se presume la participación del 27 Batallón del Ejército.

Frente a las quejas y denuncias por violaciones a los derechos humanos y con un afán de no fallarle a la sociedad, la Sedena incorporó a su adiestramiento y formación, cursos, diplomados y talleres en materia de derechos humanos e igualdad de género, según indicaron en entrevista.

El Coronel Jaime Salvador López platicó que en el año 2019 se realizaron 288 mil 898 capacitaciones en derechos humanos e igualdad de género. En lo que va de 2020 se han efectuado 60 mil 790 cursos.

El militar comentó que también están preocupados por el tema de la equidad de género. Las quejas y denuncias por abuso, hostigamiento y acoso sexual en el interior de la dependencia crecieron frente al aumento de mujeres en la milicia, reconoció.

El militar comentó que también están preocupados por el tema de la equidad de género. Foto: Cri Rodríguez, SinEmbargo.

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–¿Qué hace la Sedena para combatir la incidencia de violaciones a derechos humanos?

–La Dirección General de Derechos Humanos de la Sedena se encarga de la promoción, difusión y capacitación de los derechos humanos, derecho internacional humanitario e igualdad de género.

Otra de las actividades de la dirección es atender los asuntos nacionales e internacionales referentes a los derechos humanos, es decir, los que se presentan desde el interior de la Sedena y de forma internacional con diferentes organizaciones.

–¿Cuántos asuntos (quejas) están atendiendo?

–Respecto a los derechos humanos cuando se presentan algunas quejas hay dos vertientes: Una es la interna, es decir, las que se presentan por parte del personal militar o algún afectado que va directo a la Dirección de Derechos Humanos de la Sedena. Ahí se le atiende por medio de un abogado que da la orientación, se gestiona y se da solución.

La otra vertiente es la externa, es decir, las quejas interpuestas ante la CNDH. También se atienden de inmediato, se verifica la información, se corrobora y se da solución y se informa a la CNDH las acciones que se realizaron.

Para contrarrestar las quejas (internas o externas), la Sedena mantiene la capacitación permanente al personal. El Centro de Capacitación de Derechos Humanos establece convenios con dependencias del Gobierno federal o autónomas, como el Consejo Nacional de Prevención a la Discriminación (Conapred), la CNDH e Inmujeres. Con estos organismos nos coordinamos para capacitaciones presenciales, virtuales o en línea.

Esto nos permite reforzar los conocimientos de derechos humanos que ya tiene el personal, porque quiero enfatizar que el personal militar recibe capacitación de derechos humanos desde que entra a las Fuerzas Armadas. Una de las materias es “Conocimientos básicos en derechos humanos”.

Posteriormente, los efectivos reciben un adiestramiento de segunda fase, de especialización, donde se les vuelve a dar la capacitación de derechos humanos. Se fortalecen esos conocimientos básicos y luego nosotros los reforzamos con estas capacitaciones.

–¿Desde cuándo incorporaron la capacitación en derechos humanos?

–Desde el año 2008 se implementó en el adiestramiento militar y en los planteles militares. También se incorporó en la promoción general, de especialistas y en la promoción superior, es decir, para poder ascender en la jerarquía inmediata superior deben conocer derechos humanos.

–Hace unos momentos nos hablaba del procedimiento sobre las quejas. ¿Cuáles son los principales resultados, tanto en control interno y de las quejas externas?

–Cuando son quejas donde se atenta contra civiles, se turnan hacia los entes jurídicos federales, quienes llevan la investigación y resuelven. Cuando son casos menores, donde no hay delitos graves, se resuelven internamente con acciones como recomendaciones a los mandos territoriales. Otra forma de atender las recomendaciones es implementando la capacitación para que haya más sensibilización en el trato al personal militar y a los civiles. Que se cumpla con la disciplina y que al mismo tiempo sea razonada, que se respete a los demás su dignidad como persona.

– ¿A cuánto asciende el personal capacitado? ¿Cómo ha evolucionado la capacitación?

–En 2019, el año pasado, se capacitó a un total de 288 mil 898 personas.

–Estas 288 mil personas ¿qué porcentaje del personal representaron?

–Como puede ver, esto rebasa al efectivo militar y esto es porque algunos de los compañeros realizan dos o tres cursos, también se llevan capacitaciones en igualdad de género, en hostigamiento y acoso sexual; además incluimos al personal del servicio militar nacional, es decir, las personas que se presentan cada sábado para su adiestramiento, a ellos también les impartimos capacitaciones de derechos humanos.

La Dirección General de Derechos Humanos de la Sedena se encarga de la promoción, difusión y capacitación de los derechos humanos, derecho internacional humanitario e igualdad de género. Foto: Cuartoscuro.

–¿Cuántos cursos de equidad de género, abuso sexual, hostigamiento y acoso se impartieron?

–El año pasado fueron 7 mil 858 en igualdad de género, entre talleres y  seminarios.

–¿Estos cursos fueron por denuncias y quejas sobre abuso, hostigamiento y acoso dentro de la institución?

–Por el aumento del personal femenino, en estos últimos años ha habido casos de estos tipos. El Ejército cuenta con una oficina exclusiva para la atención de estos casos, donde hay abogados y psicólogos que atienden a la persona, a la mujer y hombre porque también puede ser un hombre el que acusa.

–¿Se han presentado en ambos casos? ¿Cuántos?

–Sí se han presentado en ambos casos y se atienden, se da atención psicológica y se ve la gravedad del asunto. Si es un asunto que se requiera turnar al Ministerio Público o abrir una carpeta de investigación se turna, para que realice la denuncia y se proceda por esa vía. En caso que sea un asunto más leve, ellos (el área interna del Ejército) llevan el seguimiento y emiten las recomendaciones a la dependencia donde se encuentra (la parte acusada).

–¿Cuáles son los resultados de los casos turnados al Ministerio Público y cuáles son las sanciones impuestas?

–Hay algunas veces que se turna y ellos -el MP- lo llevan. La verdad ahí no sé los resultados.

– ¿A partir de qué año comenzó a crecer el número de mujeres en las Fuerzas Armadas?

–En 2016-2017 fue cuando se empezó a incluir a las mujeres en la Policía Militar, en las unidades de Artillería, Ingenieros de Combate.

–¿Cuáles son los retos pendientes en igualdad de género? ¿Cómo está el Ejército en la cuota de género en altos rangos?

–Se ha tenido gran avance con la inclusión de mujeres en todas las áreas. Anteriormente la mujer únicamente estaba en áreas administrativas, de cuidado. Ahora, con las políticas de igualdad, ya se incluyó a la mujer en unidades operativas y ya hay mujeres “de las Armas”, en este caso, pilotos aviadores, en el Colegio Militar, y ya hay mujeres de artillería. Ahorita son alrededor de 30 mil o 35 mil mujeres, no tengo el dato exacto, pero sí ronda entre esa cifra el número de efectivos mujeres, lo que quiere decir que sí hemos avanzado en esa parte: que ya la mujer puede incursionar en cualquier profesión y unidad. Ya pueden entrar a los planteles militares, por ejemplo, de Colegio de Ingenieros, Colegio del Aire, que antes eran unidades exclusivas de hombres.

Lo que me comentaba de los mandos, ya tenemos mujeres que son generales de brigada, tenemos la directora de la Escuela Médico Militar, que es una General de Brigada. Antes las enfermeras solo subían al grado de tenientes coroneles, y en la actualidad ya son coroneles.

En justicia militar también tenemos mujeres que son coroneles y mayores. En las armas, ahorita las primeras mujeres que ingresaron, en 2007, pues ellas ahorita por su línea profesional han alcanzado los grados de capitán segundo, pero ya en un futuro ellas ya van a poder llegar a ser generales de división, porque ellas ya son “De Armas”, como decimos en el Ejército.

–¿Tiene datos sobre cuántas investigaciones se han judicializado y de sanciones a efectivos en materia de derechos humanos?

–De momento no los tengo aquí.

–Con el incremento al combate al narcotráfico crecieron las denuncias contra el Ejército por violaciones a derechos humanos. Se podría decir que la Sedena tiene una deuda histórica en derechos humanos ¿Qué falló?  ¿Cómo están tratan de resarcir esa deuda y combatir la práctica? Hay una percepción que el Ejército vulnera derechos humanos. ¿Qué le dirían a la ciudadanía?

–Nosotros estamos preocupados por los derechos humanos y esa misma preocupación nos ocupa a capacitar a la gente desde que ingresa a las Fuerzas Armadas. Los capacitamos en derechos humanos, derecho internacional humanitario, y ahora, en perspectiva de género. Eso es lo que nos fortalece para posteriormente cumplir nuestras misiones.

A los soldados y en los planteles militares, a los futuros oficiales y mandos del Ejército se nos adiestra e instruye a realizar las cosas de forma adecuada.

El actuar del Ejército siempre ha sido en bien de la comunidad y de las personas. Nunca un soldado pretende hacer cosas que vayan en contra de la ciudadanía. Siempre, en todas las misiones que se le encomiendan, tanto en operaciones contra el narcotráfico, la aplicación de la Ley de Armas de Fuego y en Plan DNIII, son en beneficio de la población. En ningún momento nuestra capacitación está orientada a realizar cosas fuera de la Ley.