El encuentro podría darse en la Casa Blanca, aunque debido a la pandemia de la COVID-19 no hay vuelos directos a Washington, por lo que “habrá que hacer una escala en Houston, Atlanta o algún punto intermedio”.

El Gobierno de México espera la participación de Justin Trudeau, aunque si no acude López Obrador mantendrá el encuentro con Trump.

México, 25 de junio (EFE).- El Gobierno de México baraja que la reunión en Washington entre el Presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, será después del 4 de julio, cuando el T-MEC ya esté en vigor y haya pasado el Día de la Independencia de Estados Unidos.

“Queremos que sea en las primeras semanas de julio”, dijo este jueves a Efe el director general para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, Roberto Velasco.

El principal motivo de la reunión es destacar la importancia de la puesta en marcha del nuevo acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC).

“El tratado entra en vigor el 1 de julio, pero es también el aniversario de las elecciones en México y además es el Día Nacional de Canadá. Después viene el 4 de julio, Día de la Independencia de Estados Unidos. Esperamos que un poco después de eso podamos tener el encuentro”, señaló el funcionario.

El Gobierno de México propuso que participe también en la reunión el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, y está pendiente de su confirmación para poder cerrar la fecha de la ceremonia.

Aunque si Trudeau no acude a Washington, López Obrador mantendrá el encuentro con Trump y abre la puerta a tener una reunión posterior con el primer ministro canadiense.

“Creemos que es muy importante que haya algún tipo de diálogo de alto nivel, por este motivo nos encantaría que participara el primer ministro Trudeau. Si no fuera así, buscaremos también otra oportunidad para tener un diálogo de este tipo en Canadá”, dijo Velasco.

SORTEAR LA CAMPAÑA EN EU

Los Gobiernos de México y de Estados Unidos no han cerrado los temas de la agenda que discutirán más allá del T-MEC, pero el Ejecutivo mexicano no quiere que la reunión se relacione con la campaña electoral estadounidense.

“Nosotros vamos a un encuentro con el Presidente de Estados Unidos, no con el candidato (republicano). Nos vamos a mantener al margen de este proceso electoral como hemos hecho hasta ahora”, subrayó Velasco.

El encuentro ha despertado suspicacias entre quienes creen que Trump aprovechará la reunión para reivindicar el muro fronterizo, como hizo durante la campaña de 2016, cuando el entonces Presidente mexicano Enrique Peña Nieto lo invitó a México.

“Es un tema que ha venido tocando durante mucho tiempo. Por supuesto que nosotros lo que deseamos es que la conversación se centre en los puntos en los que tenemos acuerdos y queremos profundizar, como la parte comercial y de inversiones”, defendió el funcionario.

Además, señaló que López Obrador no tiene previsto discutir asuntos migratorios con Trump dado que “hasta este momento no ha sido un tema por la forma en que se han disminuido los cruces”.

En cambio, sí pretenden hablar de la “cooperación por la pandemia de COVID-19”, puesto que México ha trabajado con Estados Unidos “para tener ventiladores, mascarillas y también pruebas clínicas”, y desea cooperar para el “acceso de México al tratamiento de la vacuna”.

LA LOGÍSTICA POR DEFINIR

Cuando se haya cerrado la fecha, los Gobiernos implicados negociarán el tipo de encuentro que, según Velasco, podría ser en la Casa Blanca.

López Obrador, que desde que llegó al poder en diciembre de 2018 busca vender el avión presidencial que utilizaba Peña Nieto, anunció este jueves que viajará en un vuelo comercial junto con el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, la secretaria de Economía, Graciela Márquez, y el jefe de la Oficina de la Presidencia Alfonso Romo.

Velasco recordó que debido a la pandemia, no hay vuelos directos entre Ciudad de México y Washington, por lo que “habrá que hacer una escala en Houston, Atlanta o algún punto intermedio”.

De visitar Washington, sería la primera vez que López Obrador sale de México desde que asumió el poder y se trataría del primer encuentro con Trump, con quien mantiene una buena relación.

“El Presidente ya había comentado que un acuerdo de esta relevancia como el tratado podría ser la ocasión para salir del país”, explicó Velasco.