Investigadores mexicanos y estadounidenses estudiaron el Programa Prospera en México y concluyeron: las mujeres que reciben Prospera tienen más dinero en sus bolsillos de lo que tendrían de otro modo. En la práctica, eso significa que también comienzan a asumir más responsabilidad de las finanzas de su familia. El análisis plantea que esto libera una parte del dinero que los hombres dan a sus esposas.

Sin embargo, un 57 por ciento de las 222 mujeres entrevistadas para el análisis dijeron que sus maridos usaban Prospera como una excusa para eludir las responsabilidades financieras familiares.

Más de las tres cuartas partes de las mujeres entrevistadas dijeron que Prospera ayuda a las familias a sobrevivir el período inicial del tiempo de un hombre en el extranjero. Sin embargo, el 61 por ciento también sospecha que los esposos emigrantes envían menos dinero a sus hogares porque saben que sus esposas reciben efectivo de Prospera.

Por Nora Haenn, de la Universidad Estatal de Carolina del Norte

México, 25 de julio (The Conversation/AP).– Los programas económicos de empoderamiento dirigido a mujeres probablemente tienen un involuntario defecto: en cambio, ayudan a los hombres.

Un creciente número de programas de desarrollo económico en todo el mundo proporcionan dinero en efectivo específicamente a las mujeres de comunidades pobres. Según la teoría, darles acceso al dinero las empodera.

Y las mujeres empoderadas, especialmente las madres, pueden sacar a familias enteras de la pobreza.

El Banco Grameen de Blangadesh ganó el Premio Nobel en 2006 por el lanzamiento de un programa de microcréditos para mujeres. Nueve estados de la India otorgan pequeñas sumas de efectivo a mujeres embarazadas pobres para alentar una mejor atención prenatal.

Fui parte de un grupo de investigadores mexicanos y estadounidenses que estudiaron un ambicioso programa mexicano contra la pobreza dirigido a las mujeres. Descubrimos que la ayuda gubernamental dirigida al género puede tener resultados complicados, perjudicando a los beneficiarios incluso cuando les ayuda.

¿POR QUÉ ENFOCARSE MUJERES?

El programa Prospera paga un sueldo mensual a mujeres desempleadas de hogares en pobreza que tienen un nivel educativo limitado.

El gobierno mexicano otorga a las mujeres hasta 147 dólares en efectivo, casi el doble del salario mínimo nacional. A cambio, las mujeres deben asegurarse que sus hijos asistan a la escuela y que se realicen revisiones médicas regulares, así como asistir a charlas bimestrales sobre la salud.

Prospera es un intento emprendedor de sacar a la mujeres de la pobreza. Las mujeres mexicanas están desempleadas en tasas más altas que los hombres y ganan, en promedio, 22 por ciento menos por hacer el mismo trabajo.

Lanzado originalmente en 1997, este programa histórico contra la pobreza ha pasado por varias interacciones y nombres a lo largo del tiempo. Ahora ha sido replicado en docenas de otros países.

Hoy en día, se estima que el 25 por ciento de los mexicanos se benefician de Prospera, por lo que es el programa de bienestar más importante del país.

A pesar de que no ha reducido la tasa de pobreza extrema en México, que actualmente es del 18 por ciento, los investigadores le dan crédito a Prospera por ayudar a familias pobres a salir de una economía estancada desde hace mucho tiempo.

EL DINERO NO ES IGUAL AL PODER

¿Suena bien, cierto? Bueno, sí y no.

Hablamos con esposos y esposas sobre las finanzas de sus hogares en 445 hogares que reciben Prospera en Calakmul, en el estado fronterizo de Campeche.

Calakmul es el hogar de 28 mil 400 personas. Estos agricultores, silvicultores y ganaderos tienen ingresos lo suficientemente bajos que una 4 mil 600 mujeres, es decir el 40 por ciento de todos los hogares, reciben Prospera.

Predijimos que las mujeres y los hombres tendrían diferentes perspectivas sobre el programa, por lo que entrevistamos a cada cónyuge por separado, en privado.

Además de cuidar sus hogares, los niños y la atención médica de la familia, un grupo más pequeño de mujeres se desempeñó también como coordinadoras locales no remuneradas de los eventos de Prospera, un trabajo voluntario obligatorio que requiere un día o dos de trabajo adicionales cada mes.

La presión de la comunidad para asistir incluso a las actividades opcionales de Prospera fue intensa.

Varias mujeres nos dijeron que su médico requiere que participen en clases de ejercicios semanales, porque “de lo contrario se llevarán Prospera”.

SIN DINERO, SIN TRABAJO

Las mujeres que reciben Prospera tienen más dinero en sus bolsillos de lo que tendrían de otro modo.

En la práctica, eso significa que también comienzan a asumir más de las finanzas de su familia. El 57 por ciento de las 222 mujeres entrevistadas dijeron que sus maridos usaban Prospera como una excusa para eludir las responsabilidades financieras familiares.

Los hombres estuvieron de acuerdo. El cuarenta por ciento de los hombres entrevistados revelaron que el ingreso adicional de Prospera les da a los hombres una excusa para compartir menos dinero con sus esposas.

A pesar de estos inconvenientes, las mujeres con las que hablamos sabían que necesitaban Prospera.

Comparado con otros estados mexicanos, Campeche tiene pocos trabajos y un alto desempleo. Y Calakmul, donde hicimos nuestra investigación, es el municipio más pobre de Campeche.

Los trabajados para los cuales las mujeres pobres califican en Calakmul -como una camarera, por ejemplo, o como una sirvienta doméstica- generalmente requieren entre 10 y 12 horas de trabajo, seis días a la semana.

En tales puestos pueden ganar alrededor de 7 dólares por día, más que el salario mínimo nacional de 88.63 pesos, aproximadamente 4.50 dólares por día, y suficiente para cubrir los víveres y otras necesidades básicas.

Pero el compromiso de tiempo pone estos trabajos fuera del alcance de mujeres con niños.

PROSPERA Y MIGRACIÓN

Eso es especialmente cierto para las madres que están criando familias solas.

Una encuesta reciente encontró que el 7 por ciento de la población adulta total de Calakmul actualmente trabaja en Estados Unidos. Aproximadamente el 90 por ciento son hombres jóvenes, muchos de los cuales han dejado una esposa e hijos.

Puede tomar meses para que un migrante reciente gane suficiente dinero como para enviar algo a casa. Para las familias con las que hablamos, Prospera es fundamental para alimentar, vestir y comprar útiles escolares para los niños durante este período.

Más de las tres cuartas partes de las mujeres entrevistadas dijeron que Prospera ayuda a las familias a sobrevivir el período inicial del tiempo de un hombre en el extranjero. Sin embargo, el 61 por ciento también sospecha que los esposos emigrantes envían menos dinero a sus hogares porque saben que sus esposas reciben efectivo de Prospera.

Casi la mitad de los hombres estuvo de acuerdo con esto.

Las mujeres que Prospera tiene como objetivo -mujeres pobres y rurales, a menudo en áreas con alta migración- necesitan el programa para sobrevivir. Pero les exige tanto que sus maridos pueden ser los verdaderos beneficiarios.

MUJERES QUE SE OCUPAN DE NEGOCIOS

Nuestros hallazgos respaldan un creciente cuerpo de investigación sobre las consecuencias no deseadas de los programas de desarrollo dirigidos al género.

Cuando el Banco Grameen de la India lanzó por primera vez su programa de micro préstamos, en 1976, los funcionarios reclutaron hombres y mujeres. Pero los hombres de la India demostraron una mentalidad independiente y difícil de trabajar, dijeron los gerentes de los bancos.

Así que comenzaron a prestar exclusivamente a mujeres, que casi siempre hacían los pagos del préstamo a tiempo, invertían el dinero sabiamente y gastaban sus ganancias en la familia.

La idea de que las mujeres son participantes más dóciles en los regímenes de ayuda condicionada ha inspirado una oposición real.

En última instancia, estos programas de efectivo dirigidos al género pueden beneficiar a los hombres pobres.

Prospera al mismo tiempo que libera dinero de los maridos de sus destinatarias al mismo tiempo aumenta las responsabilidades domésticas de las mujeres, lo que refuerza la dinámica desigual de género dentro de la familia.

Invertir en las mujeres no es necesariamente empoderador cuando el dinero viene con tantas ataduras.