Claudia Sheinbaum Pardo es una mujer que tiene pasión por las causas; es lúcida, decidida y determinada, dice Fluvio Ruiz Alarcón, ex consejero independiente de Pemex y especialista en materia petrolera, quien conoció a la hoy Delegada de Tlalpan y virtual candidata al Gobierno de la Ciudad de México por Morena, desde que ambos estudiaban en la Facultad de Ciencias de la UNAM.

Sheinbaum Pardo tiene una amplia carrera política de la mano de las luchas sociales de Andrés Manuel López Obrador, pero también tiene una reconocida trayectoria científica: es, por ejemplo, integrante del Sistema Nacional de Investigadores y de la Academia Mexicana de Ciencias.

Quizá la única mancha en su carrera, no es siquiera de ella: se la heredó su ahora ex marido, Carlos Imaz Gispert, un perredista involucrado en el escándalo de Carlos Ahumada Kurtz, la entonces pareja sentimental de Rosario Robles Berlanga que embarró a medio mundo en una trama que involucró al Diego Fernández de Cevallos y a Carlos Salinas de Gortari. Sobre eso ha corrido tinta.

Ciudad de México, 25 de agosto (SinEmbargo).– El ex consejero independiente de Petróleos Mexicanos, Fluvio Ruiz Alarcón, recuerda un día de mediados de 2008 en el que acompañó a la hoy delegada de Tlalpan, Claudia Sheinbaum Pardo, a un debate sobre la Reforma Energética en la Casona de Xicoténcatl, antigua sede del Senado, y él estrechó la mano al entonces Senador priista y ex Gobernador de Sinaloa, Francisco Labastida Ochoa, con quien se toparon en el patio.

–¿Cómo puedes saludarlo? –le preguntó Sheinbaum, una vez alejado el priísta.

“Eso habla de la pasión que tiene por las causas”, dice Ruiz, quien conoció a la hoy virtual candidata al Gobierno de la Ciudad de México desde que ambos eran estudiantes en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México y, entre 1986 y 1987, parte del Consejo Estudiantil Universitario (CEU), uno de los movimientos más importantes desde 1968.

“Así era desde la universidad (…) Alguien muy lúcida, muy decidida, muy determinada (…) Auténticamente de izquierda”, agrega Ruiz, quien volvió a coincidir con Sheinbaum en el Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo opuesto a la Reforma Energética desde 2008.

Licenciada en Física y doctora en Ingeniería Energética, Sheinbaum Pardo emergió la noche del jueves pasado como coordinadora de organización del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en la Ciudad de México y virtual candidata a la Jefatura de Gobierno.

Cercana a Andrés Manuel López Obrador desde 2000, cuando lo conoció y se convirtió en su Secretaria de Medio Ambiente hasta 2006, su candidatura se impuso por encima de las del ex priista y ex Gobernador de Zacatecas, Ricardo Monreal Ávila, y del ex Diputado federal y ex dirigente de Morena, Martí Batres Guadarrama.

Portada del documento en el que Claudia Sheinbaum plantea un programa con 12 puntos y acciones específicas de política pública para cambiar el estado actual de la capital del país. Foto: SinEmbargo

“Queremos disminuir las desigualdades, ampliar los derechos sociales, fortalecer el respeto a los derechos humanos en el marco de un Gobierno laico que respete todas las religiones y la libertad de pensamiento, que promueva la formación de ciudadanos participativos, críticos y solidarios”, dice Sheinbaum en el documento titulado “Innovación y Esperanza para la Ciudad de México”, difundido este mes.

“Podemos revertir las condiciones de corrupción, inseguridad, desorden en el desarrollo urbano, insuficiencia de agua, deterioro de la movilidad, desigualdad, contaminación y carencia de espacios públicos, culturales y comunitarios de nuestra ciudad”, agrega el texto.

De 55 años, es nieta de migrantes judíos procedentes de Lituania y de Bulgaria, hija de ex participantes del movimiento estudiantil de 1968, parte del CEU en la UNAM y, en 1988, simpatizante de la campaña presidencial de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, impulsada por el Frente Democrático Nacional que después se convirtió en el Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Integrante del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), Claudia Sheinbaum participó también en el Panel Intergubernamental que, en 2007, ganó el Premio Nobel de la Paz “por sus esfuerzos por aumentar y propagar un mayor conocimiento sobre el cambio climático causado por el hombre y poner los cimientos para las medidas necesarias para contrarrestarlo”.

“Es una investigadora reconocida a nivel nacional e internacionalmente que ha decidido dedicar parte de su vida al servicio público”, se planteó en una carta firmada por académicos de la UNAM en abril pasado, cuando diputados de la Asamblea Legislativa de la capital del país aseguraron que cobraba como docente y en la Delegación Tlalpan.

“Es una académica seria, profesional, recta”, coincide Alejandro Calvillo Unna, ambientalista, director de la organización el Poder del Consumidor y quien recuerda haber conocido a Sheinbaum desde 1985, cuando, luego del sismo, ambos participaron como voluntarios en labores de detección de material radiactivo en el Edificio de Oncología. 

ADEMÁS

PIEDRA EN EL ZAPATO

No todo, sin embargo, son luces en su trayectoria. En 2004, su entonces marido, jefe en la Delegación Tlalpan y también ex compañero del CEU, Carlos Imaz Gispert, fue uno de los entonces perredistas involucrados en la recepción de dinero por parte del empresario Carlos Ahumada Kurtz [vinculado sentimentalmente con la ex dirigente del PRD y hoy Secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Rosario Robles Berlanga]; hechos que además fueron video-grabados y, en esos meses, difundidos públicamente.

“Carlos Imaz es un hombre íntegro, me consta porque vivo con él desde hace 17 años; los recursos que tenemos los hemos ganado de manera honesta”, dijo Sheinbaum en marzo de 2004, de acuerdo con la revista Proceso.

“Imaz era afín políticamente a Rosario Robles; se sabía que había un empresario llamado Carlos Ahumada, muy cercano a Rosario Robles, que estaba apoyando las actividades del PRD. Supe del momento, en agosto del año pasado, en que Ahumada le pidió a Imaz incorporar a dos personajes cercanos a él en la delegación Tlalpan y que él se negó; me consta que a partir de ese momento Imaz rompió políticamente con Rosario Robles”, agregó la hoy Delegada de Tlalpan, según el mismo reporte.

Pese a los videos –en los que también apareció el entonces también perredista cercano a López Obrador, René Bejarano Martínez– Sheinbaum permaneció en el Gobierno de la Ciudad y, en 2006, se convirtió en una de las voceras de la campaña presidencial del hoy dirigente de Morena.

Y, desde esa posición, encabezó la difusión de los contratos obtenidos por Hildebrando Zavala, cuñado del entonces rival de López Obrador –el panista Felipe Calderón Hinojosa– y quien, de acuerdo con la denuncia hecha por la Alianza por el Bien de Todos, no pagó impuestos.

Siempre cercana al hoy también virtual candidato presidencial de Morena, Sheinbaum volvió a la UNAM al término de la campaña electoral y el posterior bloqueo de Avenida Paseo de la Reforma, sostenido por perredistas en demanda de un conteo de “voto por voto y casilla por casilla”.

En 2008 volvió a la escena política como ponente en los debates organizados por el Senado de la República en torno a la Reforma Energética, como integrante del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo y, también, dirigente del grupo de mujeres denominado “las adelitas”.

Y, desde ahí, dice Ruiz Alarcón, incidió también en la redacción de la Iniciativa de Reforma Energética del Frente Amplio Progresista que, entre otras propuestas, eliminaba los contratos de riesgo de Pemex, limitaba la contratación de entidades privadas e incluía representantes de la sociedad civil en el consejo de la otrora paraestatal.

“Ella formó todo esto de las adelitas pero, además, y por eso digo que eso es algo que muy poca gente puede cubrir, por un lado estaba en la organización y, por otro, con nosotros, que estábamos en el Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, en las discusiones para elaborar nuestra propuesta de Reforma”, recuerda Ruiz Alarcón.

INLUSIÓN Y EQUIDAD

En 2012, después de la segunda derrota de López Obrador en la búsqueda de la Presidencia de la República, participó en la fundación del Movimiento de Regeneración Nacional y, junto a políticos, activistas e intelectuales como Rosario Ibarra, Elena Poniatowska y Paco Ignacio Taibo II, integró el primer Consejo Nacional de la entonces nueva agrupación política.

Con esas siglas, en 2015 ganó la elección por la Delegación Tlalpan y, perfilada como favorita para ser designada al Gobierno de la Ciudad de México por su cercanía con López Obrador, desde mediados de este mes difundió su plataforma política.

“La inclusión y la equidad deben ser la guía y el símbolo de la Ciudad”, dice el texto.

“Con Andrés Manuel López Obrador, ésta se consagró en la construcción de derechos sociales universales como la pensión a adultos mayores; las becas a jefas de familia y personas con discapacidad; el fortalecimiento del derecho a la educación a partir del programa de útiles escolares, de la construcción de preparatorias y de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México; el fortalecimiento del derecho a la salud y la vivienda”, agrega.