Es momento de que Morena reflexione sobre sí misma. Foto: Misael Valtierra, Cuartoscuro.

En el centro de la mayor ofensiva contra la corrupción que ahoga al país es necesario que Morena ajuste sus actos de acuerdo con la ley y en todas las instancias porque nunca, en mis 70 años de memoria, había visto una embestida tan certera y profunda contra la corrupción, y es precisamente por eso, porque estamos en este momento del cambio histórico y buscamos limpiar al país de la pudrición, los que lo están haciendo necesitan de todo el apoyo de los mexicanos honorables y de toda organización, partido o movimiento, unido y fortalecido.

Realmente era deprimente escuchar, desde que ingresé a la primaria, que el presidente de la República se enriquecía en su puesto; al primero que recuerdo fue a Miguel Alemán y después de él cada uno fue culpando al de atrás, sin hacer nada más allá que un par de detenciones espectaculares; precisamente porque llevo 70 años avergonzándome de los gobiernos de mi país, entiendo el tamaño de la empresa que se ha iniciado, porque hay que terminar con la corrupción de raíz.

Justo ahora, que el presidente necesita del apoyo sólido y unitario del partido que lo acompañó en su ascenso al poder, en el seno de Morena se enfrentan las tentaciones individuales de los militantes con años de lucha que repentinamente quieren anteponer su interés personal a la necesaria unidad y no ayuda para nada la discusión sobre la próxima dirigencia nacional del partido.

También en estos momentos surgen contra el presidente todos los pequeños y grandes actos de violación a las diferentes leyes que cometan, o hayan cometido, en su práctica política y vida personal los que ahora ocupan altas responsabilidades de la nación, pues todo va a ser usado en contra de la decisión de proseguir el embate contra la corrupción, y no queda otra opción: se debe aplicar la ley.

Es momento de que Morena reflexione sobre sí misma, los políticos que representamos a la ciudadanía debemos comprender que la transformación de este país necesariamente requiere de la transformación de todos nosotros, pues hoy es más urgente que nunca entender el concepto de medianía republicana y las obligaciones básicas del mexicano, y respetar los derechos del vecino, pagar impuestos y cumplir con nuestras obligaciones.

Si no sabemos jugar nuestro papel individual, por importante o discreto que sea, ni entender que tenemos la oportunidad de cambiar de fondo este país y no sólo nuestro estatus político y social, la transformación de la sociedad mexicana será muy complicada y difícil.

Lo que podemos realizar a favor de la transformación y que tenemos al alcance de la mano quienes estamos con Morena es cumplir puntualmente con el Estado de derecho, ¿qué problema es leer y cumplir con lo que está escrito y publicado en los periódicos oficiales? Ahora con la tecnología es hasta más fácil encontrar las normas aplicables. Sólo eso, cumplir con el Estado de derecho y afrontar las consecuencias de nuestros actos.

Recordemos que tenemos años diciendo, “México necesita un cambio de régimen”, pero nunca dijimos, “México necesita un cambio de rostros en el Gobierno”.