La titular de la OPS manifestó igualmente su inquietud por la “desproporcionada incidencia de la COVID-19 en los jóvenes”, al detallar que la mayoría de casos reportados corresponden a personas entre los 20 y los 59 años, mientras el 70 por ciento de las muertes ocurre entre mayores de 60 años.

NUEVA YORK (AP/EFE) — La Organización Panamericana de la Salud advirtió el martes sobre el peligro de que aumente la obesidad en la región debido a largas cuarentenas impuestas como consecuencia de la pandemia de COVID-19.

“No debemos descartar la posibilidad de que se disparen las tasas de obesidad por los consumos de comida chatarra, de bebidas no recomendables”, dijo Marcos Espinal, director del Departamento de Enfermedades Transmisibles de la OPS.

Durante la conferencia semanal que la organización realiza con periodistas, Espinal mencionó que en situaciones de pandemia, cuando se recomienda el distanciamiento social y uno pasa muchos días en su casa, “se puede llevar a cabo que la gente no tome más cuidado del que se necesita para mirar las dietas y hacer ejercicio”.

Es por eso que no se puede descartar la posibilidad de que haya “un aumento en la obesidad en el futuro debido a esto”.

La cuarentena impuesta en la zona metropolitana de Buenos Aires, por ejemplo, es la más larga que hay en la región. Comenzó el 20 de marzo y recientemente el Presidente Alberto Fernández la extendió hasta el 30 de agosto. En Argentina se han registrado más de 350 mil casos del nuevo coronavirus.

Un paciente con coronavirus, tendido en una cama en un hospital de Buenos Aires. Foto: Natacha Pisarenko, AP.

Problemas de aumento de peso durante las cuarentenas también pueden llevar a problemas de salud mental, indicó Espinal.

Según la directora de la organización, Carissa Etienne, la región de las Américas ha registrado más de 12.5 millones de casos de COVID-19 y casi 450 mil muertes.

En la llamada del martes Etienne denunció “la desconexión” entre las medidas de prevención para evitar contraer el nuevo coronavirus y la reapertura económica que están haciendo muchos países.

“Eso no es una buena señal. Actuar como que el virus desaparecerá no funciona. Sólo se conseguirá así tener más casos”, indicó. Los líderes de la OPS destacaron que la reapertura debería hacerse sólo en zonas con control de la transmisión.

El Salvador, por ejemplo, levantó todas las restricciones impuestas a las operaciones comerciales el lunes, mientras que Panamá también reabrió algunas actividades económicas y suspendió las restricciones a la movilidad en un esfuerzo por activar la economía.

El Salvador ha registrado hasta ahora 24 mil 986 casos de COVID-19 y 678 fallecidos, según el Centro de Ciencia e Ingeniería de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins. El Ministerio de Salud salvadoreño informó que hay una tendencia a la baja en los contagios.

En Panamá el total acumulado de casos es de 87 mil 485, una cifra considerada elevada para un país de apenas 4.5 millones de habitantes.

REPUNTE EN JÓVENES

La OPS advirtió este martes que las muertes y los casos de coronavirus se han “duplicado” en las últimas semanas en el continente americano hasta alcanzar los 12.5 millones de contagiados, y expresó su preocupación por la incidencia “desproporcionada” del virus en los jóvenes.

“En las últimas seis semanas, las muertes en nuestra región se han duplicado y el número de nuevas infecciones por COVID-19 reportadas se ha más que duplicado, pasando de 5.3 millones el 1 de julio a casi 12 millones de casos”, dijo en una conferencia de prensa virtual la directora de esa organización, Carissa Etienne.

Estados Unidos, Brasil, Colombia, Perú, Argentina y México, detalló la directora, “siguen estando entre los países con el mayor número de casos a nivel mundial”.

Una pareja se abraza en una sección del cementerio de Argentina. Foto: Natacha Pisarenko, AP.

Etienne señaló que los datos sobre aumentos de los contagios indican “la urgente necesidad de aplicar medidas de salud pública para frenar la propagación”, como distanciamiento social y limitar las reuniones públicas, pero observó que durante este período ha ocurrido lo contrario.

“Los países han relajado gradualmente las restricciones, han reanudado el comercio y algunos se están preparando para volver a la escuela”, subrayó le experta, para quien “en demasiados lugares parece haber una desconexión entre las políticas” aplicadas y la curva epidemiológica.

“Desear que el virus desaparezca no funcionará -apunto-, sólo conducirá a más casos como lo hemos visto en estas últimas seis semanas”.

En específico mencionó los nuevos contagios en el Caribe, donde tras la reanudación de los vuelos aéreos no esenciales, varios países han experimentado repunte de casos, entre ellos Bahamas, con un 60 por ciento en comparación con la semana anterior.

Mientras que en San Martín, Trinidad y Tobago y las Islas Vírgenes el alza fue del 25 por ciento.

La titular de la OPS manifestó igualmente su inquietud por la “desproporcionada incidencia de la COVID-19 en los jóvenes”, al detallar que la mayoría de casos reportados corresponden a personas entre los 20 y los 59 años, mientras el 70 por ciento de las muertes ocurre entre mayores de 60 años.

“Esto indica que los jóvenes son los principales impulsores de la propagación en nuestra región”, alertó Etienne, quien recordó que es posible que muchos jóvenes que contraen el virus no se enfermen ni necesiten una cama en cuidados intensivos, pero sí pueden contagiar a otros.

El director del Departamento de Enfermedades Transmisibles de la OPS, Marcos Espinal, indicó que en los análisis realizados por esta organización a más de seis millones de casos reportados “se ha observado que en el mundo la pandemia está afectando más a grupos jóvenes”, no solo en Europa sino en la región.

“Es importante que no descartemos la posibilidad de una segunda ola. Está en el tapete y no debemos descartarlo, puede suceder”, afirmó el especialista, quien llamó a aprender de las lecciones de otras regiones para preparar una respuesta local.

–Con información de APy EFE.